Insignias de oro
El próximo día 8 de mayo el Presidente de la Comunidad Vicente Alvarez Areces, hará entrega de la insignia de oro a los profesores que han estado 30 años trabajando en la Gesta.Al acto están invitad@s todos l@s directores, profesores y alumnos que han pasado por la Gesta
Después de la entrega, se servirá un vino español y a las 20,15 el Coro de la Fundación Principe de Asturias nos deleitará con un concierto en el mismo salón de actos del colegio
Imagen del PIN que se entregará
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DÉCADA 78-88
Tras la lectura del libro 50 aniversario de GESTA –Alberto dice, quicuagésimo- he de manifestar:
Sobre el Centro, no me cabe duda que la estancia en Él fue enriquecedora y formativa, trabajosa y positiva. He de reconocer mi gratitud a cuántas personas e Instituciones –APA, Normal, Inspección- estábamos implicadas en aquél proyecto; la experiencia valió la pena para singladuras posteriores en otros niveles educativos.
El recuerdo de los alumnos -digo bien-, (era lo establecido) con grupos de hasta 50 por aula, que tuvieron que soportarme, a veces con vehemencia –algunos, durante 3 cursos-, permanece indeleble, hasta con añoranza. Cuán reconfortante toparlos, al cabo de los años y aún te recuerden.; aún, cuando a algunos, no les he podido responder al preguntarme por un Centro para sus hijos. Gracias a todos y ¡mantened aquél espíritu¡
Respecto al Claustro, la relación fue siempre cordial, empujando todos en la misma dirección; con diferencias, que las hubo, pero salvables; siempre con buena actitud, con deseo de hacer con voluntad y gusto nuestra tarea, pero jamás con sumisión; tal y como, insidiosamente, se supone en el libro.
Sí, debo hacer una valoración positiva y de gratitud hacia Fidalgo y Josefina - que, considero están obviados en el texto-; implicados en que toda la Comunidad Educativa mantuviera una coherencia y resultados, ajenos a cualquier rivalidad, que eran un referente, no sólo, en Vetusta.
Puedo afirmar, evocando a J Arce, que en la GESTA referida, fue una época en que, “Sí dejaban enseñar” y los Padres, “Sí podían corregir” y, además corregían.
yo creo que el libro lo exagera un poco