Capítulo 15 (Final):

Silvia y Laura trataban de asimilar todo lo que Irene les había contado. 

A partir de ahí, muchas tardes, quedaban en casa de Irene y les ponía las películas que El Cazador le había regalado. Escucharon la canción de Aicha,leyeron la muere de Arturo y vieron la película de Excalibur.

Durante muchos meses uno de sus pasatiempos preferidos consistió en recordar sus historias. Su recuerdo pasó a ser algo compartido entre las tres.

Pronto pudieron notar la influencia beneficiosa que El Cazador había tenido en Irene. Había dejado de perseguir las notas como si le fuera la vida en ello. Era una Irene menos intransigente, ya no lo tenía todo tan claro como antes. Desde que El Cazador se había marchado, Irene se rió con todo su corazón, era una música que daba gusto oír.

A Silvia y a Irene siempre les había costado llamarle Orens, era el nombre que le había dado a Irene. Por eso decidieron ponerle un nuevo nombre. Fue Laura la que le dio el nombre de El Cazador.

Había sido una caza, desde el principio. Buscó entre todas, escogió la mejor presa y a partir  de ahí no paró hasta meterla en el punto de mira. Y cuando al final la tuvo, hizo como Robert de Niro. Levantó el rifle, disparó al aire y se fue.

Laura cree que quiso hacerle un obsequio . Prefirió que ella lo recordara así , levantando el rifle y fallando el disparo, para que de ahí en adelante tuviera siempre presente  que podía haber un rifle apuntándola, pero también hay tiradores que sienten el dolor de los ciervos. Para ella, fue el más delicado de todos los regalos que les dejó el cazador.

Este capítulo me ha resultado muy difícil de resumir. Por las trece páginas que tiene, porque es  el final, y porque te terminan de explicar todo el libro. 

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