Guión teatral Tristes Armas

(Nieves está cocinando pensativa, su marido Pablo está a su lado sentado en una silla al lado de la puerta de la cocina, leyendo el periódico concentrado. Unos instantes después, el jefe de Correos entra por la puerta, la luz se centra sobre ellos)

Jefe de Correos: Buenas tardes, (animado) vengo a traer una carta de vuestras sobrinas.

Nieves: (Muy contenta) Dámela, quiero saber que tal se encuentran las pequeñas.

Pablo: (Cauto, observando la carta cuidadosamente) Un momento, la carta no va dirigida hacia nosotros sino hacía sus padres (hacía el jefe de Correos) ¿Por qué nos la trae?

Jefe de Correos: Ya que Miguel murió en la guerra y nadie sabe dónde está Carmiña, me gustaría saber si os hacéis cargo de ella o la devuelvo al remitente.

Pablo: (Molesto) No tenemos nada que ver con Carmiña desde que se juntó con los republicanos, (hacía el  jefe de Correos) así que no podemos hacernos cargo de la carta.

Nieves: (Pensativa y melancólica) Pobres niñas, no tienen culpa de nada, se ve que desconocen que pasó con su padre y ahora no tienen a nadie que se lo diga. Y mi hermana Dios sabe dónde está.

Pablo: (Enfadado) Tu hermana prefirió dejarlas en un orfanato que dejar que nosotros las cuidemos, asi que supongo que ahora tampoco querrá que cuidemos de ellas. Si Carmiña está muerta, ya nos lo dirán, y entonces ya veremos nosotros quién cuida de las pequeñas, de momento no podemos hacer nada.

Jefe de Correos: Entonces me llevo yo la carta y si la queréis para algo ya sabéis donde estoy.

(Abandona la habitación, la luz se centra sobre Nieves y Pablo)

Nieves: (Melancólica) Debimos haberle pedido la carta. Así sabríamos si las niñas están bien y si necesitan algo.

Pablo: (Elevando el tono hasta casi gritar) ¿Quién te dice que esto no es una trampa? Que alguién ha estado obligando a que pongan algo que no deben en la carta, y quieren saber si nosotros estamos metidos en esto del bando republicano, hazme caso, en esto de política, se yo más que tú.

Nieves: Todo el mundo sabe que nosotros no estamos en el mismo bando que Carmiña y su marido

Pablo: (Aún inseguro) Pero nos siguen podiendo echar la culpa a nosotros, hemos hecho lo mejor.

Nieves: (Sin estar convencida) Lo que tú digas, yo me voy a la iglesia.

(Nieves abandona la habitación, la luz se va desvaneciendo poco a poco)

Hugo Fernández González 2ºE

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1 Comentario to “Guión teatral Tristes Armas”

  1. EDUARDO escribe:

    Buen texto

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