Artículo en ABC, Martha C. Nussbaum: “La falta de enseñanzas clásicas es un peligro para la democracia”.

26 10 2012

Manuel de la Fuente. Oviedo.

La pensadora norteamericana ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales

Los norteamericanos son un pueblo joven, nacido al cobijo de la bandera de la democracia. Un pueblo que nació en el mismísimo futuro. Quizá por eso, cuando echan la vista atrás lo hacen con entusiasmo y apasionamiento juvenil, con las ganas de sabiduría que a veces parece que vayan desapareciendo de este viejo, y muy cansado, continente llamado Europa. Sus intelectuales, sus pensadores, ponen mucha carne sobre el asador. Suelen hablar claro, guste o o no guste. Como Martha C. Nussbaum, a la que por Chicago donde vive y enseña la deben considerar casi a la izquierda de Obama, al que votar, según ella, «aunque tenga defectos, es la mejor opción posible».

Neoyorquina, vestida con discretísima elegancia en tonos negros, bien parece una de esas americanas progresistas, con tanto estilo como talento que salen en los bistrós de lujo de las pelis de Woody Allen, quien por aquí sigue por cierto en su restaurada estatua en la calle de las Milicias Nacionales en pleno centro de Oviedo. Pero del sucedáneo cultural de Allen a la señora Nussbam hay un largo trecho, como sentenció el jurado del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales tras premiarla: «Profunda concedora del pensamiento griego, por su contribución a las humanidades, la filosofía del derecho y de la política, y por su concepción ética del desarrollo económico».

Mujer de gestos estimulantes, expresiva y sutil humor, que sí, reconoce, que lo de la democracia griega estaba bien, «pero solo participaba el diez por ciento de la población, no como en nuestras sociedades». Mujer de armas tomar culturales, pone cara de sorpresa (más bien de estupor) cuando escucha que en España el latín es una especie en vías de extinción, y que se pone marimorena con gestos de gran ironía cuando se refiere a Angela Merkel.

-¿Se imagina un mundo sin enseñanzas humanísticas ni clásicas?

-Sería una amenaza muy grande para la democracia. Si la gente no aprende a pensar de forma riguosa y analítica, si no sabe construir argumentos filosoficos, serán como los esclavos de los tiempos de Sócrates. Son necesarias enseñanzas como los Diálogos de Platón, porque es necesaria la imaginación y la curiosidad para que las personas amplíen su mente y piensen en algo más que su familia y su círculo. Votarán sin la menor preparación, no entenderán a la gente de otras razas, religiones y clases sociales. Pero no hablo solo del latín, del griego, de la cultura clásica, es necesaria toda la literatura, el arte, la filosofía, la pintura.

«La crisis trae consigo una pérdida de la libertad»

-Una experta en Ética de la Economía cree que el Producto Interior Bruto es la manera más exacta de medir la riqueza de un país?

-No, no basta solo con eso. El progreso afecta a otras muchas cosas que debemos cotejar. Para empezar, hay que pensar en la facilidad que tengan las personas de poseer una capacidad para elegir una vida en condiciones. Tenemos que hablar de sensibilidad, de libertad, de las artes, de la cultura, de la familia. Y no podemos olvidar cuál es la relación de esa sociedad con otras especies, si vive en un medio ambiente sano y cuidado, si todas las personas participan del ocio y el tiempo libre, si las mujeres no están obligadas a trabajar en casa y también fuera… Para saber si una sociedad es rica y avanzada hay que fijarse en todo esto y que lo practique con éxito, y para todos, no solo para los poderosos.

-¿La crisis y la pobreza pueden llevarse por delante muchas de nuestras libertades?

-Sí, seguro, la crisis trae consigo una pérdida de la libertad, porque la gente que no tiene capacidad de poder educarse para saber elegir no es libre. No vale de nada hablar de libertad de expresión, de libertad de reunión, de libertad religiosa y de tantas otras cuando el sistema educativo público se ve recortado y la gente tiene un acceso a la cultura que depende de su poder económico. La pobreza, los recortes, disminuyen el poder de decisión de las personas. Si el acceso a la cultura no es igual para todos, estamos perdiendo buena parte de nuestra libertad.

-Hay quien cree que la crisis es un nuevo totalitarismo como los del siglo XX, aunque en clave económica.

-La actual estuctura económica europea es una amenaza para la democracia. Angela Merkel no ha sido elegida por los electores griegos o españoles, pero la que tiene el poder de decisión es ella, y eso es peligroso. La unidad europea debería tener un componente político tan fuerte como lo es el económico que empieza ser demasiado fuerte.



Artículo en El País: Una adquisición para siempre “La reforma supone un hachazo para la enseñanza de la cultura y las lenguas clásicas”

26 10 2012

Ángeles Patiño

Bajo el pretexto de combatir el fracaso escolar, el anteproyecto de la LOMCE entre otras cosas supone un hachazo para la enseñanza de la cultura y las lenguas clásicas en la etapa de secundaria (ESO y Bachillerato).

En la dialéctica entre civilización y barbarie, las Humanidades, surgidas en Grecia y Roma, se han reencarnado en las generaciones de estudiantes siglo tras siglo, sobreviviendo a todos los desastres: el fin de las póleis donde nacieron, la desaparición de los reinos helenísticos, las destrucciones de la biblioteca de Alejandría, la caída del Imperio Romano de Occidente, mil años después, el fin de Bizancio, la Contrarreforma, guerras, aniquilaciones y cambios de soporte en la transmisión: piedra, tablillas de barro, papiro, pergamino, libro impreso.

Llegaron las lenguas clásicas y su patrimonio a la era de la burguesía, fueron inspiración de su arte y su pensamiento, y asimismo el deleite de las elites hasta entrado el siglo XX. También hicieron reflexionar a Descartes y a Newton, a Marx y a Nietzsche. Dieron su gloria a Oxford y a la enseñanza en los países del Este incluso durante la Guerra Fría. Se estudiaron en América, y el escudo de la potencia dominante ostenta su lema en latín, E pluribus unum, que sólo una minoría de españoles puede entender. Cada descubrimiento científico, cada invento tecnológico lleva un nombre tomado del griego o del latín, o del primero a través del segundo.

En los últimos cuarenta años, varias reformas educativas las pusieron al borde de la desaparición del conocimiento del ciudadano. Así, la LGE de Villar Palasí, y la LOGSE. El error de ésta, al barrer el latín del bachillerato común, fue reconocido y en parte rectificado tanto en la LOCE, que no llegó a aplicarse, como en la vigente LOE, rescatando parcialmente la lengua de Roma como opción en la ESO, y manteniendo y consolidando la presencia del griego en el Bachillerato y en las Pruebas de Acceso a la Universidad.

Ahora vivimos un cambio de era, una época en la que cada decisión equivocada puede significar un error fatal, una pérdida definitiva, Y en la historia de la educación en España estos errores, estas pérdidas pueden llevar un apellido: el del ministro Wert. ¿Será este sociólogo quien pase a la historia como el ministro que ha herido de muerte a las Humanidades?

Por eso, no estamos sólo preocupados, se trata de un sentimiento mucho más hondo, tanto que nos desgarra el alma, porque no podemos comprender que en estos momentos críticos todo lo disculpe el afán por superar el déficit y la creencia de que importa, por encima de todo, lo que genera lucro, y no la riqueza verdadera. Y esto a nosotros se nos antoja un error mayúsculo. Ya estamos viendo a dónde nos ha llevado una confianza excesiva en las finanzas, en el dinero. Consideramos otra cosa la riqueza, algo menos voluble, más estable, que sirva para echar raíces, para crear cimientos. Preferimos seguir las teorías de Fedro, el fabulista latino (El hombre instruido lleva siempre consigo su riqueza), y las de Séneca, el famoso moralista (Importa lo que eres, no lo que tienes). Consideramos así que Educación, Cultura, Dignidad, … son palabras mayores, para escribirlas con mayúscula. Desde la autoridad que nos confiere nuestra experiencia como docentes que conocen bien lo que ha sido la base de nuestra civilización occidental, nos sentimos legitimados para clamar que no conviene aplicar criterios empresariales a estos campos, a estas parcelas necesarias para el “hombre” de nuestra época e imprescindibles, si queremos que este hombre progrese por el camino adecuado.

El mundo de occidente tiene sus raíces en la antigua Grecia, un pueblo muy rico en pensamiento, en ciencia, en arte, en lengua. Los romanos de entonces supieron valorarlo y aprender de ellos. Captaron y adaptaron su cultura en general y la llevaron a todos los pueblos conquistados. Nuestra historia se forjó a partir de ahí en todos los aspectos importantes. Ahora no podemos darle la espalda, olvidar lo que ha sido nuestra cuna, nuestra fuente, nuestra madre. Si no enseñamos estos saberes desde la escuela, si no formamos a nuestros jóvenes con estos conocimientos, si no hay al menos un grupo significativo de alumnos que puedan recoger el testigo de un legado tan importante, las generaciones siguientes se verán sustancialmente mermadas, empobrecidas. En una época como la nuestra, en la que se precisa tanta investigación y tanto conocimiento, hemos de continuar la senda de aquellos antiguos griegos movidos por el empeño de conocer y conocerse. Por esa afanosa actitud surgió primero su mitología como modo de dar explicación a todas aquellas dudas sobre el mundo que les rodeaba, sobre los astros, sobre los cambios estacionales a lo largo del año… Tras los mitos llegaron la filosofía y la ciencia. Se pasó del mythos al logos y, desde entonces, la humanidad ha progresado, ha mejorado, pero siempre en el entorno de ese estadio del logos.

Nosotros, los profesores de Cultura Clásica, Latín y Griego, estamos convencidos de que en estos momentos la Educación tiene que salvarnos, tiene que proporcionarnos remos para atravesar este mar proceloso y conducirnos a buen puerto, con billete para una larga travesía. Consideramos imprescindible que, al menos, los alumnos que vayan a optar por el camino de las Humanidades se acerquen directamente al mundo grecolatino, en todos sus ámbitos, porque eso es lo que se logra cursando estas materias. Eso, como mínimo, ya que además consideramos y, está demostrado, que su estudio conforma y estructura la mente del alumno, le proporciona útiles herramientas para el aprendizaje de otras materias, unas de tipo lingüístico, como el mismo Castellano y el resto de las lenguas derivadas del Latín, además del Inglés y el Alemán. En otras materias aportan también inestimables recursos, como ocurre con la etimología para todas las disciplinas, incluyendo las científicas y tecnológicas. Por todo esto nos hemos sentido consternados al leer y analizar el Anteproyecto Wert y constatar que se reduce aún más el papel que se les adjudica a estas asignaturas, pues la Cultura Clásica desaparece de los dos cursos en que era optativa y el Griego se elimina como materia específica de la modalidad del Bachillerato de Humanidades, y queda reducida a la mínima expresión, como optativa de oferta no obligada para los centros. Creemos que esta medida traerá graves consecuencias para los estudiantes, pero también para la sociedad del mañana, pues, si los jóvenes no conocen y transmiten un legado tan rico en conocimientos, el Humanismo europeo sufrirá un perjuicio irreparable. Esperamos que las autoridades educativas reflexionen y subsanen a tiempo este gravísimo error.

Hay en este Anteproyecto otros aspectos que convendría replantearse, pero creemos que algo es obligado, que los distintos representantes políticos estudien el tema y se sienten juntos a consensuarlo. De otro modo, las leyes educativas van a seguir modificándose cada vez que cambia el partido en el Gobierno y el sistema educativo, los profesores, los alumnos y la sociedad necesitamos algo más estable, más duradero.

También en este tema del consenso la Grecia antigua tiene mucho que enseñarnos. Los griegos crearon la palabra «diálogo» (‘discurso o conversación compartida’) porque la necesitaban para denominar una actitud que definía muy bien su idiosincrasia, su modo de entender la vida. Ahora precisamente, en esta situación tan complicada, necesitamos, por eso, rememorar a los clásicos, enseñárselos a las nuevas generaciones y hacer que su legado, vigente aún, siga considerándose válido.

Ángeles Patiño y 64 docentes del Grupo Somos de Clásicas (Profesorado de Latín y Griego de diversas comunidades autónomas)

BLOG Somos de Clásicas



Fotos de la Exposición Viaje a los confines del Imperio Otomano

24 10 2012

Hemos hecho este álbum con fotos de la inauguración y también del “making off” de la exposición que han tenido nuestros compañeros Loles y José Manuel en el Centro Cultural Antiguo Instituto de Gijón la primera quincena de octubre de 2012.

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Artículo en El País “También el griego”, de Pablo Luzón Martín

17 10 2012

“La educación es el motor que promueve la competitividad de la economía. Mejorar el nivel educativo de los ciudadanos representa una apuesta por el crecimiento económico y por conseguir ventajas competitivas en el mercado global”. (Preámbulo de la LOMCE).

Con una visión tan ramplona sorprende que el nuevo plan de estudios no se haya reducido a solo dos materias: segundo idioma (o tercero o cuarto), para salir huyendo a donde sea, e informática, para mandar currículos online por todo el orbe. Toda disciplina que no sea un mero instrumento, sino un fin en sí misma, como las humanísticas, se descarta en estos tiempos de crisis como un lujo inadmisible.

El Griego es cursado actualmente en Bachillerato, allí donde todavía se oferta, por menos de un 1% de los alumnos. Su degradación a optativa de oferta no obligada en el nuevo proyecto, junto con la supresión de la materia de Cultura Clásica, significa la desaparición definitiva de esta lengua en la Enseñanza Secundaria y la eliminación de todos los departamentos de Griego en los institutos donde todavía sobreviven. Quizá, en su simpleza.

Wert se ha confundido de griegos y quiere rebajar también a los antiguos a la categoría de bonos basura. O quizá no, y lo que pretende es evitar a toda costa que nuestros jóvenes oigan hablar siquiera de un pueblo que, ayer igual que hoy, se resiste tercamente a que lo aplasten y que ya sabe lo que es derrotar por dos veces a los bárbaros.— Pablo Luzón Martín.



Artículo en El País sobre la reforma educativa: Una adquisición para siempre, de Ángeles Patiño

16 10 2012

 ”La reforma supone un hachazo para la enseñanza de la cultura y las lenguas clásicas”

Bajo el pretexto de combatir el fracaso escolar, el anteproyecto de la LOMCE entre otras cosas supone un hachazo para la enseñanza de la cultura y las lenguas clásicas en la etapa de secundaria (ESO y Bachillerato).

En la dialéctica entre civilización y barbarie, las Humanidades, surgidas en Grecia y Roma, se han reencarnado en las generaciones de estudiantes siglo tras siglo, sobreviviendo a todos los desastres: el fin de las póleis donde nacieron, la desaparición de los reinos helenísticos, las destrucciones de la biblioteca de Alejandría, la caída del Imperio Romano de Occidente, mil años después, el fin de Bizancio, la Contrarreforma, guerras, aniquilaciones y cambios de soporte en la transmisión: piedra, tablillas de barro, papiro, pergamino, libro impreso.

Llegaron las lenguas clásicas y su patrimonio a la era de la burguesía, fueron inspiración de su arte y su pensamiento, y asimismo el deleite de las elites hasta entrado el siglo XX. También hicieron reflexionar a Descartes y a Newton, a Marx y a Nietzsche. Dieron su gloria a Oxford y a la enseñanza en los países del Este incluso durante la Guerra Fría. Se estudiaron en América, y el escudo de la potencia dominante ostenta su lema en latín, E pluribus unum, que sólo una minoría de españoles puede entender. Cada descubrimiento científico, cada invento tecnológico lleva un nombre tomado del griego o del latín, o del primero a través del segundo.

En los últimos cuarenta años, varias reformas educativas las pusieron al borde de la desaparición del conocimiento del ciudadano. Así, la LGE de Villar Palasí, y la LOGSE. El error de ésta, al barrer el latín del bachillerato común, fue reconocido y en parte rectificado tanto en la LOCE, que no llegó a aplicarse, como en la vigente LOE, rescatando parcialmente la lengua de Roma como opción en la ESO, y manteniendo y consolidando la presencia del griego en el Bachillerato y en las Pruebas de Acceso a la Universidad.

Ahora vivimos un cambio de era, una época en la que cada decisión equivocada puede significar un error fatal, una pérdida definitiva, Y en la historia de la educación en España estos errores, estas pérdidas pueden llevar un apellido: el del ministro Wert. ¿Será este sociólogo quien pase a la historia como el ministro que ha herido de muerte a las Humanidades?

Por eso, no estamos sólo preocupados, se trata de un sentimiento mucho más hondo, tanto que nos desgarra el alma, porque no podemos comprender que en estos momentos críticos todo lo disculpe el afán por superar el déficit y la creencia de que importa, por encima de todo, lo que genera lucro, y no la riqueza verdadera. Y esto a nosotros se nos antoja un error mayúsculo. Ya estamos viendo a dónde nos ha llevado una confianza excesiva en las finanzas, en el dinero. Consideramos otra cosa la riqueza, algo menos voluble, más estable, que sirva para echar raíces, para crear cimientos. Preferimos seguir las teorías de Fedro, el fabulista latino (El hombre instruido lleva siempre consigo su riqueza), y las de Séneca, el famoso moralista (Importa lo que eres, no lo que tienes). Consideramos así que Educación, Cultura, Dignidad, … son palabras mayores, para escribirlas con mayúscula. Desde la autoridad que nos confiere nuestra experiencia como docentes que conocen bien lo que ha sido la base de nuestra civilización occidental, nos sentimos legitimados para clamar que no conviene aplicar criterios empresariales a estos campos, a estas parcelas necesarias para el “hombre” de nuestra época e imprescindibles, si queremos que este hombre progrese por el camino adecuado.

El mundo de occidente tiene sus raíces en la antigua Grecia, un pueblo muy rico en pensamiento, en ciencia, en arte, en lengua. Los romanos de entonces supieron valorarlo y aprender de ellos. Captaron y adaptaron su cultura en general y la llevaron a todos los pueblos conquistados. Nuestra historia se forjó a partir de ahí en todos los aspectos importantes. Ahora no podemos darle la espalda, olvidar lo que ha sido nuestra cuna, nuestra fuente, nuestra madre. Si no enseñamos estos saberes desde la escuela, si no formamos a nuestros jóvenes con estos conocimientos, si no hay al menos un grupo significativo de alumnos que puedan recoger el testigo de un legado tan importante, las generaciones siguientes se verán sustancialmente mermadas, empobrecidas. En una época como la nuestra, en la que se precisa tanta investigación y tanto conocimiento, hemos de continuar la senda de aquellos antiguos griegos movidos por el empeño de conocer y conocerse. Por esa afanosa actitud surgió primero su mitología como modo de dar explicación a todas aquellas dudas sobre el mundo que les rodeaba, sobre los astros, sobre los cambios estacionales a lo largo del año… Tras los mitos llegaron la filosofía y la ciencia. Se pasó del mythos al logos y, desde entonces, la humanidad ha progresado, ha mejorado, pero siempre en el entorno de ese estadio del logos.

Nosotros, los profesores de Cultura Clásica, Latín y Griego, estamos convencidos de que en estos momentos la Educación tiene que salvarnos, tiene que proporcionarnos remos para atravesar este mar proceloso y conducirnos a buen puerto, con billete para una larga travesía. Consideramos imprescindible que, al menos, los alumnos que vayan a optar por el camino de las Humanidades se acerquen directamente al mundo grecolatino, en todos sus ámbitos, porque eso es lo que se logra cursando estas materias. Eso, como mínimo, ya que además consideramos y, está demostrado, que su estudio conforma y estructura la mente del alumno, le proporciona útiles herramientas para el aprendizaje de otras materias, unas de tipo lingüístico, como el mismo Castellano y el resto de las lenguas derivadas del Latín, además del Inglés y el Alemán. En otras materias aportan también inestimables recursos, como ocurre con la etimología para todas las disciplinas, incluyendo las científicas y tecnológicas. Por todo esto nos hemos sentido consternados al leer y analizar el Anteproyecto Wert y constatar que se reduce aún más el papel que se les adjudica a estas asignaturas, pues la Cultura Clásica desaparece de los dos cursos en que era optativa y el Griego se elimina como materia específica de la modalidad del Bachillerato de Humanidades, y queda reducida a la mínima expresión, como optativa de oferta no obligada para los centros. Creemos que esta medida traerá graves consecuencias para los estudiantes, pero también para la sociedad del mañana, pues, si los jóvenes no conocen y transmiten un legado tan rico en conocimientos, el Humanismo europeo sufrirá un perjuicio irreparable. Esperamos que las autoridades educativas reflexionen y subsanen a tiempo este gravísimo error.

Hay en este Anteproyecto otros aspectos que convendría replantearse, pero creemos que algo es obligado, que los distintos representantes políticos estudien el tema y se sienten juntos a consensuarlo. De otro modo, las leyes educativas van a seguir modificándose cada vez que cambia el partido en el Gobierno y el sistema educativo, los profesores, los alumnos y la sociedad necesitamos algo más estable, más duradero.

También en este tema del consenso la Grecia antigua tiene mucho que enseñarnos. Los griegos crearon la palabra «diálogo» (‘discurso o conversación compartida’) porque la necesitaban para denominar una actitud que definía muy bien su idiosincrasia, su modo de entender la vida. Ahora precisamente, en esta situación tan complicada, necesitamos, por eso, rememorar a los clásicos, enseñárselos a las nuevas generaciones y hacer que su legado, vigente aún, siga considerándose válido.

Ángeles Patiño y 64 docentes del Grupo Somos de Clásicas (Profesorado de Latín y Griego de diversas comunidades autónomas)

Enlaza AQUÍ con el mismo artículo en El País.



Entrevista en la SER sobre la exposición Los confines del Imperio Otomano

3 10 2012

Nuestros compañeros, Loles y José Manuel, fueron entrevistados en el programa de radio “A vivir que son dos días” a propósito de la exposición que se exhibe en el CCAI  de Gijón estos días.



Firmas para que se cuente con las lenguas clásicas en la LOMCE

3 10 2012

Ante la reforma educativa que contempla el Anteproyecto de ley, LOMCE, y que vuelve a dejar nuestras materias en la cuerda floja, nos llega esta iniciativa de los profesores de clásicas de Murcia, a la que os instamos a sumaros. Afortunadamente la gens classica sabe por experiencia que unidos somos más fuertes.

http://www.change.org/es/peticiones/al-gobierno-de-espa%C3%B1a-que-se-cuente-con-la-lenguas-cl%C3%A1sicas-en-la-lomce#