La Nueva España se hace eco de “Rebético”, que proyectamos mañana en el CCAI de Gijón

9 02 2012

«Rembétiko», o la azarosa vida de la cantante Marika Ninou

La película, que se proyecta en el Antiguo Instituto, cuenta la vida de la gran intérprete del marginal blues griego

Gijón, Aurelio ARGEL

La música tradicional griega más reconocida, el rembétiko, llega este viernes (19.30 horas) al Antiguo Instituto Jovellanos a través de la gran pantalla. En el salón de actos del centro se proyectará la película «Rembétiko» que en 1983 dirigió Costas Ferris sobre la azarosa vida de la cantante Marika Ninou. Esta actividad está organizada por la Asociación de Profesores de Latín y Griego. Marika Ninou (1918-1957) había nacido en Esmirna, y la película narra en paralelo la conflictiva vida política de Grecia en el siglo XX, sus guerras contras los turcos y el desplazamiento de la población más desfavorecida. Marika Ninou (nacida Evangelia Atamian) padeció esos conflictos desde niña, conservando durante toda su vida la tradición del rembétiko, equiparable al blues, al fado, al tango o a ciertos cantares de gitanos, «travellers» y «ramblers» por su origen arrabalero y marginal, y que era el canto, la música y la cultura griego-armenia, de Asia Menor o de las mismas Esmirna y Constantinopla. La voz de Marika Ninou está considerada aún a fecha de hoy como la más intensa y emocional, ya destacable desde su niñez con sus estudios de mandolina o como intérprete de coro en su iglesia. Grabó 119 canciones y 55 piezas instrumentales y llegó a ser muy reconocida en la comunidad griega y armenia de los Estados Unidos, cantando allí en espectáculos, para regresar a morir a Atenas, enferma de cáncer, a la edad de 39 años.

El canto rembétiko trata temas como el amor, el presidio, el alcohol, los fumaderos de hachís y de opio en los puertos del Pireo o Atenas, el vagabundeo nocturno y la delincuencia (el lumpen griego). La dictadura nacionalista de Ioannis Metaxas prohibió esta temática, aunque se siguió grabando un «rembétiko más ligero» que fue perdiendo su verdadera esencia con el paso de los años. Nombres como las grandes Sarah -Roza- Eskenazi, Rena Stamou, Sotiría Béllou, Mitáki, Rita Abatzí, Stella Haskil, Markos Vamavakáris, Vasilis Tsitsánis, Mikis Theodorákis o Chatzidákis lo cultivaron y revitalizaron y ya desde finales del siglo XX nombres como Elefthería Arvanitaki, Haris Alexiou o Alkistis Protopsalti tratan de mantener su esencia. El rembétiko, en películas como esta de Costas Ferris, también ha pasado por el formato literario y del cómic, y han sido fielmente reflejadas en obras como «Rebétiko: La mala hierba», del francés David Prudhomme, premiada en el certamen de Angoulême en 2010.



Muere Theo Angelópoulos

26 01 2012

Theo Angelópoulos perdió la vida ayer, 25 de enero de 2012 en Atenas, os ofrecemos aquí enlaces con la triste noticia del fallecimiento del cineasta en La pasión griega, El País y El Mundo.

Enlaza aquí con la noticia en La pasión griega

Enlaza aquí con la noticia en EL PAÍS: El cine pierde aliento poético

Enlaza aquí con la noticia el El Mundo



Coloquio con Pedro Olalla en Oviedo, en La Nueva España

15 12 2011

COLOQUIO CON PEDRO OLALLA EN OVIEDO 

    

Francisco Blanco y Pedro Olalla en la charla organizada por Tribuna ciudadana en Oviedo

Foto y artículo original: lne.es


Podéis enlazar con La pasión griega, que sigue todas las intervenciones públicas de Pedro: http://lapasiongriega.blogspot.com/search?q=pedro+olalla



El Roto y la deuda griega

19 06 2011

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José Mota y la enseñanza secundaria

12 06 2011

Lo mejor es cómo esconde con el pie el libro de Latín:



Un héroe griego del siglo XX

26 05 2011

Acaba de morir, de viejo, el héroe que retiró la bandera nazi de la Acrópolis en 1941; tenía entonces 19 años. 



Chistes griegos en la gasolinera, de Antonio Rico

24 05 2011

En La Nueva España del 19 de mayo de 2011, se publicó este artículo de Antonio Rico:

Se me ocurre un experimento. Colocar en una estantería de una de esas tiendas de gasolinera y autopista en las que venden revistas del corazón, toros de plástico, muñequitas vestidas de andaluzas elevando sus brazos hacia el cielo, cajas de galletas, los CD de El Fary, películas protagonizadas por sucedáneos de Silvester Stallone y libros con los mejores chistes de Arévalo, un ejemplar del libro que presenta Manuel González Suárez: Philógelos (El chistoso), una muestra de lo que podríamos denominar literatura popular en la Grecia antigua. Mi hipótesis es que Philógelos vendería más ejemplares que Arévalo. ¿Por qué? Porque Philógelos es una recopilación de chistes con larga tradición en el mundo antiguo, con pocos refinamientos y ardides literarios pero, como dice Manuel González (editor del texto griego, responsable de la traducción y autor de la introducción y notas), con un atractivo inmediato. Humor popular, de autoría anónima, sencillo y directo al estómago. Lo siento por vosotros, Arévalo, Chiquito de la Calzada, Pepe da Rosa, habitantes de Lepe, Marianico el corto, Jaimito, Morancos y demás fauna: no sólo no estáis solos, sino que tenéis mucho que aprender de los viejos griegos.

Si, en nuestro experimento, un ciudadano que acaba de llenar el depósito de su coche (y, por tanto, está de muy mal humor) decide echar un vistazo al librito que estamos comentando, puede que se asuste si lee la introducción: un erudito (aunque clarísimo) análisis de los manuscritos que transmiten el Philógelos, la cronología (una datación exacta es imposible, aunque la redacción de los chistes se suele situar en los siglos III o IV d. C.), el autor o autores de la recopilación, las fuentes, la lengua e incluso los mecanismos del chiste y la comicidad en el mundo antiguo. Pero si el ciudadano insiste, se encontrará con chistes de «intelectuales», esos tipos que han frecuentado la escuela y los libros pero que están un tanto alejados de la realidad; chistes sobre avaros o pobretones que se hacen pasar por ricos; chistes dedicados a los abderitas, a los que se caricaturiza como personajes grotescos e histéricos, al igual que en la antigua Grecia se decía que los beocios eran secos, los tesalios de espíritu lento y los corintios lascivos, y del mismo modo que en España muchos chistes se basan en los tópicos de la tacañería de los catalanes, las ganas de juerga de los andaluces, la ambigüedad de los gallegos o la fanfarronería de los asturianos; chistes de bromistas; chistes sobre gruñones, personajes de mal carácter e insoportables pero ágiles en sus contestaciones; chistes sobre incompetentes o ineptos (maestros, aprendices de barbero, adivinos y astrólogos); chistes dedicados a los cobardes, en especial cazadores y boxeadores; chistes sobre holgazanes, envidiosos, borrachos, tipos a los que les huele el aliento, mujeres lascivas, hombres que no soportan a sus esposas y glotones. Nuestro ciudadano reanudará su viaje con el depósito del coche lleno, la vejiga vacía, un café en el estómago y un librito de color negro en el bolsillo. Y con mejor humor.

La edición de Philógelos de Ediciones Clásicas (que los dioses griegos guarden muchos años) tiene la suerte de contar con las sabrosas, precisas y luminosas notas a pie de página de Manuel González, profesor de Filología griega en la Universidad de Oviedo. Muchos chistes parecen no tener maldita la gracia hasta que uno lee la nota a pie de página y, de repente, se hace la luz. Un ejemplo. Un bromista, al ver que un médico frotaba con ungüento a una niña, dijo: «Ten cuidado, no sea que por curar la vista dañes a la niña». Manuel González aclara que el término griego «Koré» tiene el mismo doble sentido que para nosotros, es decir, «niña» como muchacha joven o como pupila del ojo, y el verbo «dañar» tiene el sentido de «corromper» o «seducir». Ahora se entiende la observación del bromista. Las 389 notas a pie de página que iluminan los viejos chistes no sólo se limitan a explicar juegos de palabras o precisar el significado de una expresión griega, sino que están llenas de datos y curiosidades que por sí solos merecerían que Philógelos no perdiera su puesto en la estantería entre los chistes de Arévalo y las canciones de El Fary: apuntes sobre la esclavitud en Grecia, los baños públicos, los juegos, la comida, los entierros, el calzado, la educación, los instrumentos musicales, la prostitución, los barcos de guerra, el matrimonio o el vino. Y hablando de vino. Cuando le preguntaron a un intelectual cuántos sextarios (un sextario son aproximadamente 54 decilitros y medio) contenía un ánfora, respondió: «¿Hablas de vino o de agua?».

Suena la canción «El toro guapo» en el CD del coche. En el asiento de atrás, un diario deportivo, una caja de galletas y un ejemplar de Philógelos. El conductor no puede dejar de sonreír.

http://www.lne.es/cultura/2011/05/19/chistes-griegos-gasolinera/1077065.html



Artículo en El mundo sobre la desobediencia civil en Grecia

23 02 2011

Aquí enlazáis con una noticia de El mundo sobre actos de protesta del pueblo griego contra su gobierno:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/19/economia/1298105996.html

Y atención a la huelga del 1 de marzo de 2011, a ver en qué acaba.



Genial y divertido artículo de Antonio Rico

21 12 2010

Podéis echaros unas risas latinas aseguradas pinchando AQUÍ 

Enhorabuena a Antonio Rico por este artículo tan “ad hoc”.



Artículo de Adrados sobre Grecia 26 junio 2010

28 06 2010

Enlazad AQUÍ con el artículo de Adrados en La Razón 26 junio 2010 con unas reflexiones sobre las situaciones actuales de Grecia y España fruto de un reciente viaje a Atenas.