TOMATÓN

19 10 2012

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Nuestra madre, Nieves Torres, sembró a finales de mayo semillas de tomate en un pequeño huerto que tenemos en Muros de Nalón.

Durante meses regamos, abonamos y cuidamos las pequeñas plantas que iban naciendo. Además, nuestro padre hizo un pequeño techo para protegerlas de la niebla.

Al final, este mes, recogimos los maravillosos frutos que nos iban dando las plantas. Eran unos tomates enormes….Alguno llegó a pesar un kilo y medio.

 Con ellos hicimos ensaladas y salsas . ¡¡¡Estaban buenísimos!!!

 SARA Y ALBERTO MICÓ TORRES



DRAGORN

19 10 2012

Hola soy Lucia  y voy a contar un cuento de dinosaurios:
                                        DRAGORN            

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Voy a contar lo que pasó en la tierra de los dragones hace mucho tiempo.
Vivía allí un pequeño dragón llamado Ramón. Un dragón al que le daba miedo ser dragón. No le gustaba echar fuego por la boca o la nariz porque sentía que se podía quemar. Tampoco le gustaba volar porque pensaba que podría caerse y lastimarse. Mucho menos le gustaba asustar ni hacer daño a los demás. Había escuchado las historias que contaban los dragones más viejos acerca de enfrentar príncipes y devorarlos o quemarlos con su gran llama. El no quería ser así y por ello todos los demás dragones pequeños se burlaban de él.
- Ya aprenderá
- le indicó la madre de Ramón a su padre un día que este le comentó que esa actitud no estaba bien en un dragón. – es sólo un niño.
Sin embargo el padre de Ramón no estaba muy convencido. Un día lo mandó llamar y muy serio le dijo:
- Ramón, mañana temprano iremos al bosque para que empieces a poner en práctica tus habilidades, te enseñaré a arrojar fuego y volar y a espantar a otras criaturas.
- ¿Prepararme para ser dragón?- pensaba Ramón mientras intentaba dormir esa noche sin poder lograrlo. La sola idea de volar o de arrojar fuego por boca y nariz lo aterraba. Solo daba vueltas y vueltas en su cama de ramas secas. Decidió levantarse para ver si así se calmaba.
Salió de su cueva y comenzó a caminar por el bosque
. Cuando se dio cuenta había llegado al río, que corría con mucha fuerza en aquella época del año. Le gustaba escuchar el murmullo del agua y como la corriente caía a lo lejos en una gran cascada.
De repente escuchó un sonido. Volteó y alcanzó a ver a unos cuantos metros a un conejo parado sobre una piedra que bebía agua en la orilla. Sin pensarlo se acercó a saludarlo.
- Hola señor conejo, buenas noches- dijo Ramón amablemente.
Al escucharlo, el conejo volteó rápidamente y se quedó paralizado. Nunca en su vida había visto una criatura tan grande y tan fea. Sólo alcanzo a decir:
– ¡No me comas por favor, no me comas!
– Yo solo quiero saludarlo y platicar con usted señor conejo- contestó Ramón sorprendido.

En ese momento el conejo reaccionó e intentó huir, con tan mala suerte que resbaló de la piedra donde estaba parado y cayó al río.
- ¡Ay, auxilio! – gritó el conejo, mientras la corriente lo jalaba.
Ramón se quedó parado, asustado, sin saber qué hacer. Pensó en regresar a su casa a pedir ayuda, pero estaba lejos y si se iba el conejo se ahogaría. Comenzó a correr por la orilla del río para ver donde estaba el conejo.
- ¡Auxilio! – seguía gritando el conejo mientras la corriente lo arrastraba más lejos. Ramón corría lo más fuerte que podía a la orilla del río sin saber qué hacer.
- ¡La cascada! - pensó de pronto Ramón. – ¡Si cae en la cascada seguro que morirá!
Nunca había estado tan angustiado en su vida. De pronto y sin saber cómo, extendió sus pesadas alas y comenzó a volar por encima del río buscando con sus agudos ajos al conejo en la corriente. Alcanzó a verlo a lo lejos y volando lo más veloz que pudo alcanzó a pescarlo del rabo con su larga trompa justo antes de que cayera en la cascada. Velozmente Ramón aterrizó en la orilla.
Para entonces sus enormes pisadas y los gritos del conejo habían despertado a varios animales, entre ellos un tlacuache que alcanzó a ver toda la escena y que fue el único que no se espantó al ver el dragón. En cuanto Ramón puso al conejo en el suelo el tlacuache corrió para ver como estaba y escuchó que todavía respiraba. Rápidamente le apretó el estomago para sacarle toda el agua que había tragado y le dijo a Ramón :
- Necesitamos hacer una fogata para que se seque porque le puede dar una pulmonía.
Ramón juntó unas ramas secas y sopló suavemente con su enorme hocico. Al instante brotó una enorme llama con la que prendió las ramas para hacer la fogata. El tlacuache acercó al conejo para que se calentara. Ramón únicamente observaba y todos los demás animales que estaban despiertos lo observaban a él con temor, sin atrever a acercarse.
Cuando vio que el conejo se recuperaba le dijo:
- Perdón, no quise causarle daño señor conejo.-
El conejo solo sonrió y le contestó:
- Me salvaste, no se quien seas, pero te lo agradezco.
El tlacuache comentó:
- Es un dragón, he escuchado mucho de ellos y dicen que son muy malos.
Hasta ese momento Ramón se dio cuenta de lo que había echó.
– ¡Volé, volé, volé sin miedo! ¡Puedo volar, puedo volar!- gritaba y saltaba mientras los demás animales lo veían extrañados.
- ¡Y también pude echar fuego, prendí su fogata sin quemarme! ¡Puedo echar fuego, puedo echar fuego!- continuó gritando Ramón muy contento.

- Además eres noble y bueno - interrumpió el conejo- me salvaste..
En ese momento Ramón se dio cuenta que tenía muchas ventajas ser un dragón y que no tenía por que ser malo con otras criaturas. Había volado y echado fuego por primera vez y había sido para hacer el bien a alguien. Estaba muy feliz.
De repente recordó que ya era muy tarde y tal vez sus padres habrían despertado y lo empezarían a buscar. Se despidió de los animales del bosque y emprendió el vuelo de regreso hacia su cueva.
- Que bonito se ve todo desde arriba- pensaba mientras volaba.

Llegó tan rápido a su cueva que se sorprendió. Vio que sus padres continuaban dormidos. Se recostó en su cama y se durmió inmediatamente.
Al día siguiente su padre lo llevó al bosque.
- Muy bien hijo, ha llegado el momento de que aprendas a volar. – le dijo.
- ¿Así papá? - pregunto Ramón mientras levantaba el vuelo y hacía varias piruetas en el aire descendiendo suavemente.
El papá dragón se asombró tanto que no supo que decir.
- ¿Y que te parece esto? – preguntó otra vez Ramón, mientras arrojaba una enorme bocanada de fuego encendiendo un gran arbusto que estaba frente a él.
Papá dragón no salía de su asombro.
Ramón no lo dejo decir palabra y le dijo:
- Papá, se que soy un dragón y me gusta ser un dragón, me gusta volar, me gusta echar fuego por la boca y la nariz. Te prometo que así seré toda la vida y que a partir de hoy nadie se burlará de mí. Sólo te pido que no me obligues a dañar a nadie. No quiero ser malo papá.
Papa dragón estaba tan sorprendido con el cambio de su hijo que aceptó sin titubear esa condición. Regresaron muy felices a casa. El papá estaba orgulloso de Ramón.

Desde entonces el pequeño Ramón dejo de ser un dragón cobarde y se convirtió en el primer dragón bueno que hubo en la tierra de los dragones durante muchos años.

LUCIA



IMPRESIONANTE

16 10 2012

¿¿¿¿ CUÁL ES VUESTRA OPINIÓN ????



EL SUEÑO DE OSCAR

1 10 2012

Este verano soñé que iba al Karpin,que es mitad zoológico y mitad museo.Me lo pasé muy bien porque  había manikies que hablaban en vasko y español .También  había, un dinosaurio de plástico,enorme. Estoy deseando que mi sueño se haga realidad y me lleven a verlo.

OSCAR.



EL SUEÑO DE JOSÉ ANTONIO

1 10 2012

Este verano he tenido un sueño,
muy especial.Al despertar recordé había  soñado con un  viaje a Valencia con todos
mis amigos para ver juguetes de caramelo.
Espero que cuando se haga realidad  no esté muy gordo.

JOSÉ ANTONIO



EL SUEÑO DE SARA

1 10 2012

Mi sueño fue que volaba, todo era muy pequeño desde arriba.
Aunque sea imposible este sueño, siempre  me acompañará como cuando deseo  algo, al tirar una  moneda en una fuente,o como  cuando pienso en el soplido de  un león sin dientes.) SON SUEÑOS IMPOSIBLES EN LA REALIDAD PERO BONITOS PARA PENSAR.

SARA



PARA DESPERTAR DE LOS SUEÑOS

1 10 2012



El SUEÑO DE EMILIO

1 10 2012

Este verano he tenido un sueño fantástico y divertido.Al despertar recordé que mientras dormía había disfrutado muchísimo pues  volvía al cole y en vez de estudiar…. estábamos  pintando y  cantando en clase a nuestra manera (un poco loca) . El  recreo duraba dos horas y jugábamos todos ,sin problemas. Ahora pienso que ,sin duda, fue el mejor sueño de  este verano y espero que se pueda cumplir a lo largo del curso .   :D

EMILIO