INFORME SOBRE LA MEMORIA DEL PROYECTO DE AUTOEVALUACIÓN Y MEJORA
19 Junio 2009INFORME MEMORIA PROYECTO AUTOEVALUACIÓN Y MEJORA
IES ROCES
(Curso 2008-2009)
En este curso el grupo de Autoevaluación y Mejora ha estado constituido por las siguientes personas:
- Mª Jesús Suárez de la Villa
- Jaime Vilasó Gómez Juan José Pérez Tejedor
- José Antonio Pérez Rodríguez
- Mª Victoria Muñiz Muñiz
- Mª Virtudes Plaza Blanco
- Juan Carlos Alarcia Peña
- Elías Javier Vega Caveda
- Carmen Reguera Rodríguez
- Mª Isabel Domínguez Marcos, siendo ésta última su coordinadora.
El trabajo de este equipo a lo largo del curso 2008-2009 se ha centrado en dos niveles fundamentales:
A) Desarrollar una primera fase del Plan de mejora de la convivencia en el IES Roces.
B) Llevar a cabo la fase de autoevaluación del ámbito de la colaboración entre el centro y la familia.
A) PLAN DE MEJORA DE LA CONVIVENCIA EN EL IES ROCES
Hemos llevado a cabo una primera fase del Plan de Mejora de la convivencia, con una serie de actuaciones a lo largo del curso, centradas en varias áreas de mejora:
1. Reelaboración de las normas de convivencia, que incluyesen una serie de deberes y obligaciones, así como una serie de prohibiciones.
2. Tipificación de un sistema de sanciones que serían aplicadas en caso de incumplimiento manifiesto de las normas de convivencia.
3. Facilitar la difusión de las actuaciones del Equipo de Autoevaluación y Mejora del centro.
4. Mejorar la acogida al alumnado, a las familias y al profesorado de nueva incorporación en el centro.
5. Tratar de contribuir (y éste sería un objetivo a largo plazo y que podría derivarse del éxito de los anteriores) a mejorar la imagen exterior de nuestro centro.
Tras la aplicación del mismo, y a partir del análisis, tanto de las reflexiones del grupo como del cuestionario distribuido entre los profesores, llegamos a unas conclusiones:
a) Por un lado, hacemos una valoración muy positiva de la puesta en marcha del Plan de mejora de la convivencia, ya que se ha conseguido crear un marco de colaboración estrecho entre este equipo de trabajo y los miembros de los equipos educativos. De las reuniones celebradas mensualmente por estos equipos han partido acuerdos que luego han sido desarrollados en nuestras reuniones. Y también de las propuestas y sugerencias de estos equipos educativos se han derivado líneas de actuación para desarrollar nuestro trabajo.
b) Por otro lado, hemos detectado, tanto a través de las encuestas realizadas a resto de los profesores como en nuestras propias reflexiones del equipo de trabajo, que la cuantificación del mecanismo de sanciones ha tenido una eficacia desigual, en función de los cursos y de los alumnos:
Para los alumnos especialmente conflictivos, consideramos que no ha tenido una repercusión positiva, pues no han mejorado su actitud e incluso en ciertas ocasiones ésta ha empeorado. Aquí hay que hacer una matización y es que tampoco podemos saber qué es lo que habría ocurrido con estos alumnos de no habérseles aplicado los mecanismos sancionadores acordados. También pensamos que, para este tipo de alumnos, el próximo curso habría que arbitrar un sistema de sanciones más progresivo, que comenzasen por actuaciones más sencillas: privaciones de recreos, asistencia al centro por las tardes, privación de asistencia a actividades extraescolares, etc. y reservar la expulsión para los casos en que se produjese reiteración o infracciones graves.
En los cursos con este tipo de alumnos, consideramos que la cuantificación de las sanciones ha podido servir de contención para el resto de sus compañeros, especialmente, para aquellos que podrían haberse contagiado de la actuación indisciplinada de los primeros, y no lo han hecho. Creemos que esto se ha debido a que las normas han estado muy claros así como las consecuencias derivadas del incumplimiento de las mismas.
En los cursos que no presentaban grandes problemas de convivencia, como 1º B y 2º A, también se ha podido producir este efecto citado, y así lo han expresado por escrito algunos de los profesores.
A su vez, hemos constatado que los problemas de convivencia más habituales son los que habíamos detectado en las encuestas del pasado curso: malas contestaciones, faltas de respeto a la autoridad del profesor, insultos, situaciones de marginación….
De las encuestas recogidas, había una mayoría muy importante de profesores que veía la necesidad de que llegásemos a acuerdos conjuntos en tres cuestiones que se consideran tan esenciales, que acaban por repercutir en el clima de convivencia en el centro:
- faltas reiteradas de puntualidad: 82,76 %
- venir a clase sin traer habitualmente el material de trabajo: 86,21 %
- levantar la mano para intervenir en clase: 82,76 %
B) AUTOEVALUACIÓN DEL ÁMBITO DE LA COLABORACIÓN ENTRE EL CENTRO Y LA FAMILIA.
El ámbito de la colaboración entre el centro y la familia se abordó tarde (ya en el tercer trimestre), debido a lo entregado que estaba el Equipo de Autoevaluación y Mejora al Plan de Mejora de la convivencia. Debido a ello, decidimos centrarlo en analizar el componente de la información y comunicación que el centro mantiene con las familias acerca del seguimiento escolar de sus hijos, dejando pendiente para otro curso la evolución y el análisis de la implicación de las familias en la vida del centro.
En este sentido, decidimos llevar a cabo varias líneas de trabajo:
1) Análisis de la documentación que el centro confecciona y maneja para ofrecer información a los padres con respecto a sus hijos.
• Control y comunicación de faltas y retrasos
• El eje profesores-tutor-familias
• Otras comunicaciones entre el centro y la familia
2) Cómputo de entrevistas tutor-familias establecido por cursos
Tras el análisis de todo ello, llegamos a una serie de conclusiones:
1. De la revisión de la documentación elaborada por el centro para facilitar información a las familias sobre sus hijos, concluimos que esta era exhaustiva, bien documentada y que proporcionaba un seguimiento periódico de la marcha académica de los alumnos.
2. El cómputo de entrevistas entre el tutor y las familias daba cifras también satisfactorias: se había producido mayoritariamente una entrevista con todas las familias de los alumnos, en bastantes ocasiones se habían celebrado entrevistas con una periodicidad trimestral. A esto hay que añadir que los tutores habían seguido manteniendo contactos con éstas cuando se presentaban problemas de comportamiento o de convivencia, de descenso en el rendimiento, para ofrecer orientación académica y profesional, para hablar sobre cuestiones relacionadas con la evaluación extraordinaria, etc. Hay que hacer una matización y son los casos de alumnos absentistas: en ninguno de ellos, salvo en uno, se consiguió establecer contactos con las familias, pese a los diversos intentos de comunicación de los tutores: teléfónica, envío de cartas certificadas, etc.
Por todo ello, concluimos que este centro mantiene una relación fluida, periódica y cercana con las familias de sus alumnos.
LÍNEAS DE MEJORA PARA EL CURSO 2009-2010
Tras todo el trabajo de este curso, nos planteamos una serie de líneas de mejora para tratar de desarrollar a lo largo del curso próximo:
- Conseguir un mayor grado de implicación de las familias en la vida del centro.
En este sentido, cuando abordemos la mejora del ámbito de la colaboración entre el centro y la familia, lo centraremos en el componente de la corresponsabilidad. - Buscar soluciones al problema de los alumnos que no traen sistemáticamente los materiales a clase. En las encuestas recogidas, había una mayoría muy importante de profesores que veía la necesidad de que llegásemos a acuerdos conjuntos en este tema, que se consideraba básico tanto para que estos alumnos pudiesen aprender y formarse como para mejorar el clima de convivencia en el aula.
- Mejorar los problemas de impuntualidad a primera hora de clase, asi como entre clase y clase.En este sentido, cuando los alumnos se retrasen injustificadamente más de 10 minutos a primera hora, se trataría de hacer un verdadero uso por parte del profesorado del procedimiento que a principios de este curso se arbitró para enviarlos a Biblioteca. A la vez, habría que ver cómo se les conduce hasta allí, si a través de los conserjes o del profesorado de guardia. Estos retrasos serían considerados injustificados y se establecería un sistema que tipifique la acumulación de retrasos así como sus correspondientes sanciones.
Otra cuestión sería la de los alumnos que llegan tarde reiteradamente a cualquier hora no ya diez minutos, sino menos tiempo, estando por los pasillos en los baños, produciendo ruidos, y distorsionando el normal funcionamiento de las clases. Se trataría de que esa reiteración (su número quedaría a criterio del profesor) también fuese objeto de sanción. - Adoptar el acuerdo conjunto y firme de todos los profesores para exigir que los alumnos asuman y respeten la dinámica de intervención en el aula, levantando la mano para hablar.Esta ha sido otra demanda muy solicitada por el profesorado.
- Seleccionar unas pocas normas de funcionamiento que nos parezcan relevantes y que sean asumidas por todos y de obligado cumplimiento. Generalización, ya desde el primer trimestre, de la puesta en práctica de estas medidas acordadas conjuntamente.
- Perfeccionar el mecanismo de sanciones, de modo que sea progresivo en función de la reiteración y de la gravedad de las mismas. Con ello se buscaría evitar el automatismo y el desgaste del mecanismo sancionador. Deberá contemplar sanciones crecientes, que comenzasen por actuaciones más sencillas: privaciones de recreos, asistencia al centro por las tardes, privación de asistencia a actividades extraescolares, etc. y buscará reservar la expulsión para los casos en que se produzca la reiteración de faltas leves o la incursión en el terreno de las infracciones graves.
- Buscar y ensayar medidas preventivas y constructivas que propicien la resolución de los conflictos mediante el acuerdo y el diálogo.
Gijón, 18 de junio de 2009.
Mª Isabel Domínguez Marcos (Coordinadora del Proyecto de Autoevaluación y Mejora del IES Roces)