El pan de cada día

8 02 2017

Mientras mis compañeros luchan contra una EBAU demencial (la PAU ha cambiado de nombre para asemejarse al ladrido de un perro) yo no tengo tiempo de preocuparme por tan elevadas materias. Mi día a día no suele incluir estudiantes angustiados por rendir en un examen injusto: en su lugar, alumnos dormidos en las mesas, quizás bajo los efectos de alguna sustancia, y otro que me llega tarde, explicando (no me queda muy claro si es una disculpa) que le ha parado la policía. Y yo me pregunto por qué no se lo lleva.

El pan de cada día.

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  227  veces


Acciones

Informaciones

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image