VIEYERA

28 03 2020

 La vejez, o tercera edad, es una etapa  de la vida. La amenizan el Imserso y el Sintrom, vocablos misteriosos que más se parecen a conjuro de magia que a palabras. En la vejez puedes esperar irte de vacaciones en temporada baja, bailar en Benidorm, ligar con otro escacharrado y comer con restricciones calóricas. Si tienes mucha suerte y te compras las cremas que te recomiendan, durante tu vejez habrá otro señor sonriente y bien vestido a tu lado, ambos encima de una bicicleta, y tu cabello deslumbrantemente blanco no te robará un ápice de tu belleza. Aplíquese este cuento, canjeados los sexos, a paisanos, homosexuales, lesbianas, gente trans y ambisexual como corresponda.

Se recomienda, en la vejez, contar con un seguro de pensiones y un par de nietos. Más de dos no resulta práctico, que luego te los tienes que llevar tú al parque.

La vieyera ye lo que nos espera. Agachadina en una caleya, acechándonos, espera con toda paciencia que nos acerquemos a su telaraña, pa agarranos pa siempre. Y no hay forma de eludirla. La vieyera ye lo que se nos echa encima cuando duelen los huesos con la lluvia. La vieyera yera lo que tenía mi abuelo, lo que tuvieron todos los abuelos antes de morise, lo que tienen los paisaninos que tan en el parque asoleándose con cayado y boina, lo que voy, con suerte, algún día, tener yo.

La vieyera te vuelve más vulnerable ante el maldito coronavirus. La vejez, igual.



RAPOSU

13 03 2019

El Zorro es un superhéroe latino que (casi) se apellida como yo. Lucha contra los malvados anglosajones y, según Isabel Allende, es indio por parte de madre.

Un zorro es un animal que aparece en los cuentos de hadas, caracterizado por la astucia y la roja pelambrera. Es más pequeño de lo que parece y está dotado de una voz espeluznante. Quizás aúlla a la luna. Su mujer es la zorra (palabra polisémica; ya no hay más que decir).

El raposu mordió la pata de una pitina que estaba atada en el corral. Todas las noches venía a roerla, que no podía llevársela. Al anochecer se esperaba su visita en la penumbra. Atáronla por la patina, comióla el raposu. Poco a poco. Y yo me moría de miedo y de pena.

Nunca supe que el zorrito de los cuentos, que hablaba con salero, era el cazador nocturno, el insidioso asesino de las sombras.



ESFAMIAO

10 12 2018

ESFAMIAO tien que ver con fame.

Y no es ni remotamente parecido a HAMBRIENTO; no se trata de algo tan serio: lo de esfamiao no se refiere tanto a la carencia de alimentos como a la posición social. Esfamiao es el que pretende. Lo que en castellano se llama nuevo rico, para entendernos.

Esfamiao se usa para descalificar; “esi ye un esfamiao” distingue a los que tuvieron abuelos con plata y los que no. Es esta la primera acepción y no la relativa al hambre, que ocupa un segundo puesto en el habla de todos los días. Cuando uno está esfamiao, ye que son las tres de la tarde y no has comido. Pero si uno ye un esfamiao… eso no se remedia con un platu fabes.

Por simpática que sea, la palabra esfamiao es obvia culpable de clasismo. El que no haya pecado que tire la primera piedra.