Ser profesor es…

7 10 2013

 …cobrar doscientos euros de menos todos los meses…

…ser trasladado a un pueblo perdido distinto cada año…

…hablar de lo que te sabes de memoria con la misma pasión que la primera vez…

…enseñar matemáticas cuando tu licenciatura era en Filología Alemana…

…corregir el examen cuando lo que tenías que estar haciendo era estudiar tus oposiciones…

…preocuparse más por las faltas de asistencia que por las de ortografía…

…dudar entre un tubo y un tuvo de tanto verlos escritos a la inversa…

…aguantar que tiren tizas a tus espaldas sin decir ni pío…

…asumir que a partir de ahora tu nombre de pila se va a transformar en un mote…

…ser plenamente consciente de que el payaso de la clase eres tú…

…aceptar que nadie ha hecho la tarea…

…aceptar que nadie está prestando atención a lo que cuentas…

…aceptar que todos están prestando atención a tus zapatos…

Y, en definitiva…

….ser profesor es ir todos los días a hablar de un tema que ya no te importa a personas a las que jamás les importará.



Consejos ortográficos para alumnos de Secundaria

19 04 2013

-Las frases empiezan con mayúscula. Todas ellas, incluso la primera que pones en el examen. Que tengas prisa por contestarme las preguntas no justifica que olvides este nimio detalle.

-Tu apellido también empieza por mayúscula. Y si lleva tilde, hay que ponerla. Recuerda que debes convencerme de que sabes escribir con corrección al menos tu propio nombre.

-Que estés orgulloso de ser español o asturiano no te autoriza a empezar estas palabras con letra capital.

-Los signos de interrogación y exclamación se colocan dos veces. Una al comenzar la oración interrogativa o exclamativa y otra al terminarla. No, no me cuentes nada sobre el idioma de la pérfida Albión ni sobre el teléfono móvil.

-Las abreviaturas que utilizas en dicho teléfono móvil, así como en cualquiera de las aplicaciones creadas para las restantes “nuevas tecnologías”, no son inteligibles fuera de las pantallas de los aparatos en cuestión.

-La ausencia de puntuación es propia de la novela experimental del siglo XX. Desgraciadamente para ti, ya estamos en el XXI.

-Si no me puntúas correctamente los diálogos, separando las palabras del narrador de las de los personajes, me quedaré con la sensación de que padeces un trastorno de personalidad múltiple.

-El verbo “haber” puede parecer vacío de significado, pero te aseguro que siempre lleva una H.

-Saber que una palabra lleva una H intercalada no vale de nada si no sabes entre qué letras hay que colocarla.

-Si no te llamas Juan Ramón Jiménez y eres premio Nobel, no estás autorizado a prescindir de la G.

-El verbo “tener” y los tubos de escape de los coches no tienen nada en común.

-Dígase lo mismo de los soportes metálicos que utilizan algunos de estos vehículos en la parte superior de su carrocería y cierto bóvido muy abundante en Asturias que se caracteriza por sus fructíferas tetas.

-Un esclavo no es alguien que ha sido clavo primero.

-Los varones no llevan título nobiliario obligatoriamente adosado al cromosoma Y.

-No confundas el pretérito imperfecto de cierto verbo de movimiento con un impuesto.

-Ninguna etnia procedente de las estepas de Asia aparece tal cual en los exámenes de matemáticas.

-El relativo “cuyo” también existe y hasta se utiliza para enlazar oraciones. Concuerda con cualquier cosa excepto con lo que has escrito tú.

-En español sólo existen dos artículos contractos. Para dos que hay, por favor, utilízalos de una vez.

-Entiendo, y hasta puedo perdonar, que ignores la existencia del punto y coma. Pero el punto y final es obligatorio y nadie te cobrará por él.



Common misconceptions about us…

12 05 2011

… y perdóneseme el uso de lengua extraña, pero ¿acaso no les sonaría raro traducido?

1- A los profesores nos gusta suspender. Oh, sí, los profesores somos ávidos gargantúas que nos alimentamos del suspenso de los infelices estudiantes. Y también de los partes de disciplina.

2- La evaluación es una junta diseñada para hundir a los alumnos en la miseria. Y para cotillear sobre la vida privada del alumnado y echar la culpa de su fracaso escolar al hecho de tener novia.

3- Los profes de IES mataríamos por entrar en la Universidad. Todo el mundo sabe que los profesores de enseñanza media somos perpetuos frustrados por no haber podido alcanzar el puesto de catedrático universitario. O, peor aún, de artista que ha conseguido vivir de sus cuadros o del éxito multimillonario de su primera novela.

4- Los profesores siempre damos la razón a un colega. Pues claro, porque en el noventa y nueve por ciento de los casos la tiene. Y cuando no, se hace un favor, oiga.

5- La vida sexual del profesor es inexistente o un completo fracaso. A ver si te enteras, niño: que el profesor te haya sacado al pasillo no significa que no haya dormido en buena compañía la noche anterior.

6- El jefe de estudios es un ogro disfrazado. Independientemente del aspecto y olor que el jefe de estudios de tu instituto presente, te aseguramos que pertenece a la raza humana, más que nada porque ninguna otra especie está autorizada a presentarse a unas oposiciones.

7- El profesor me tiene manía. El profesor no te tiene manía, hijo. Le tiene manía a todos sus alumnos, sin excepciones ni piedad.

8- Los profesores tenemos muchas vacaciones. ¡Porque nos las merecemos, qué caramba! ¿Por qué íbamos a estar aguantando niños ajenos si no?



Lo que nunca debes decirle a un profesor…

17 06 2009

- ¿Cuándo es la recuperación? (Especialmente ofensivo si lo preguntas mientras estás haciendo el examen).

- ¿Y en el examen qué entraba? (Especialmente desquiciante si se te ocurre soltar esto el día antes del examen final que comprende TODO el temario del curso).

- ¿Podemos cambiar el examen? (entiéndase de fecha) (Aunque seas la empollona del grupo y tengas carita de ángel -es obvio por qué te han escogido esta vez como representante-, la respuesta es NO).

- ¿Qué tengo que sacar para aprobar? (Que yo sepa el aprobado está en el 5, de toda la vida).

- ¿Cuánto vale cada pregunta? (A pesar de estar mostrando una capacidad empresarial encomiable, además de un dominio perfecto de la competencia matemática, mejor no me espetes esto en cuanto te entrego la hoja del examen).

- ¿Y eso para qué sirve? (La respuesta correcta es “para que apruebes”, sin más historias).

- ¿En qué página venía? (Si me haces esta pregunta una vez te he dictado las cuestiones del examen es peor que si me lo sueltas en un día normal de clase, por motivos evidentes).

- Eso no lo hemos dado (Oh, sí, por supuesto que lo hemos dado. En las dos evaluaciones que aún tienes que recuperar, en el curso anterior y también la semana pasada. Todo lo que ocurre es que no me estabas atendiendo).

- Eso no estaba en el libro (-variante de la anterior-. Pues claro que no está en el libro; tienes toda la razón. Pero resulta que yo explico para algo. Si para aprender te fuera suficiente con lo que pone el libro, yo no perdería el tiempo en darte clase, ¿no te parece?)

- Es que los profesores estáis aquí para aguantarnos (No, monín. Los profesores estamos aquí para educaros. No son palabras sinónimas).

- Es mucho (Sólo es ofensivo si lo dices de las dos páginas que entran en el examen programado para dentro de un mes).

- Es muy difícil (Hermana gemela de la anterior, escuece cuando lo dices ante la esotérica operación matemática consistente en sumar uno más uno).

 - Pero yo no lo veo justo (¿Haberte suspendido con un 1 de media?)

- Yo me porto bien (intentando que les subas la nota a última hora) (Y aquel día que le abriste la cabeza al compañero, ¿qué?)

- Tengo derecho a… (Insértese aquí cualquier sinónimo de “que me apruebes por la cara”).



Diez cosas que aprendí siendo profesora

18 03 2009

1) Todos los trabajos salen del rincón del vago.

2) El cliente siempre tiene la razón. Sustitúyase “cliente” por “padres”.

3) Sin excepción, todos los profesores hemos nacido del vientre de una trabajadora del sexo homologada.

4) Todos los alumnos padecen incontinencia urinaria.

5) El examen siempre era demasiado largo.

6) Los alumnos habrán olvidado al año siguiente cualquier cosa que les hayas/hayan enseñado el curso anterior.

7) El cero es un número retrógrado y perteneciente al Antiguo Régimen. Aun los alumnos que no asisten a clase llevarán, como recuerdo, al menos un 1.

8) Ningún alumno sabe por qué ha hecho huelga.

9) La actividad extraescolar consiste en llevar a los alumnos a un centro comercial y abandonarlos en las tiendas mientras los profesores nos vamos a comer al restaurante.

10) En el viaje de estudios nadie estudia.