Cansino, que eres un cansino

16 04 2018

Un famoso youtuber llama a uno de mis alumnos “cansino” en directo, después de que dicho alumno le colapsara la página con sus ocurrencias. El alumno, satisfechísimo y más que ufano, me enseña la grabación con sonrisa de triunfo.

Pues, hijo, si hasta tu youtuber favorito piensa que eres un cansino, imagínate tu profesor…



El futuro laboral

14 03 2018

Un alumno me pregunta, sin pretender hacer un chiste:

–Profe, ¿y para ser barrendero, qué carrera hay que sacar?

Pues, hijo, yo hice Filología, si te vale…



Posesión demoniaca

5 03 2018

Les cuento a los alumnos una historia rabínica. De propina va una serie de nombres de demonios: Abaddón el Exterminador, Asmodeo el de la Lujuria… Los alumnos se entusiasman con el asunto (quizás la descripción de Lilith tenga algo que ver…). Unos minutos más tarde, cuando ya habíamos pasado al adjetivo, uno me pregunta, mano alzada (sí, aún los hay bien educados):

–¿Profe, si busco esos demonios por internet es satanismo?

Hombre, en principio “satanismo” es sólo si los adoras, pero por algo se empieza…



Non sequitur

26 02 2018

El departamento de Lengua recibe una queja del AMPA contra un profesor concreto (es evidente que no daremos nombres) por no cumplir con la programación. Me abstengo de juzgar sin conocer los hechos en detalle. Pero lo que sí me ha dejado descolocada es la respuesta del inspector: a partir de ahora, todos los miembros de dicho departamento rellenaremos un papelito en el que tendremos que anotar en qué tema estamos, así como si nos saltamos la parte de ortografía o no.

La próxima vez que tenga un agujero en mi tejado redactaré un informe en lugar de arreglarlo. Igual con eso evito que me entre la lluvia.



Calidad de la enseñanza

20 02 2018

Nos manifestamos para que nos devuelvan las condiciones laborales pre-crisis: nos impusieron dos horas de más a cada profesor, con todo lo que esto implica: más alumnos, más exámenes, más sesiones de evaluación. Claro que también implica menos contrataciones, menos personal, menos dinero que la Consejería se gasta en educación. Eso sí, por pizarras digitales que no quede.

Este año comenzó, además, con trampa: se nos dijo que en nuestros horarios aparecería una hora de menos, con la intención de progresivamente (nótese el adverbio) ir paliando la injusticia.  Y nos lo creímos. Ilusa de mí. La susodicha hora de menos se ha traducido, en la práctica, por mor de no sé qué esotéricos algoritmos (no me pidan que se los explique; soy de letras) en una hora más de guardería guardia. Toma ya.

Mis compañeros y yo nos preguntamos cómo se relaciona todo esto con la burbuja inmobiliaria.