Posesión demoniaca

5 03 2018

Les cuento a los alumnos una historia rabínica. De propina va una serie de nombres de demonios: Abaddón el Exterminador, Asmodeo el de la Lujuria… Los alumnos se entusiasman con el asunto (quizás la descripción de Lilith tenga algo que ver…). Unos minutos más tarde, cuando ya habíamos pasado al adjetivo, uno me pregunta, mano alzada (sí, aún los hay bien educados):

–¿Profe, si busco esos demonios por internet es satanismo?

Hombre, en principio “satanismo” es sólo si los adoras, pero por algo se empieza…



Non sequitur

26 02 2018

El departamento de Lengua recibe una queja del AMPA contra un profesor concreto (es evidente que no daremos nombres) por no cumplir con la programación. Me abstengo de juzgar sin conocer los hechos en detalle. Pero lo que sí me ha dejado descolocada es la respuesta del inspector: a partir de ahora, todos los miembros de dicho departamento rellenaremos un papelito en el que tendremos que anotar en qué tema estamos, así como si nos saltamos la parte de ortografía o no.

La próxima vez que tenga un agujero en mi tejado redactaré un informe en lugar de arreglarlo. Igual con eso evito que me entre la lluvia.



Calidad de la enseñanza

20 02 2018

Nos manifestamos para que nos devuelvan las condiciones laborales pre-crisis: nos impusieron dos horas de más a cada profesor, con todo lo que esto implica: más alumnos, más exámenes, más sesiones de evaluación. Claro que también implica menos contrataciones, menos personal, menos dinero que la Consejería se gasta en educación. Eso sí, por pizarras digitales que no quede.

Este año comenzó, además, con trampa: se nos dijo que en nuestros horarios aparecería una hora de menos, con la intención de progresivamente (nótese el adverbio) ir paliando la injusticia.  Y nos lo creímos. Ilusa de mí. La susodicha hora de menos se ha traducido, en la práctica, por mor de no sé qué esotéricos algoritmos (no me pidan que se los explique; soy de letras) en una hora más de guardería guardia. Toma ya.

Mis compañeros y yo nos preguntamos cómo se relaciona todo esto con la burbuja inmobiliaria.



El ACOSO ESCOLAR existe

24 01 2018

Hace poco, los responsables de Educación que nunca han pisado un instituto aseguraron en los medios, anunciándolo a bombo y platillo, que la mayoría de las denuncias por acoso escolar eran falsas. Cuánta clarividencia.

A esto se le llama táctica del avestruz: esconde la verdad, que molesta. Nos encontramos ante una juventud educada en la violencia, una carencia grave de disciplina en los centros educativos y una falta de control por parte del profesorado, al que se ha privado de medios para atajar la mínima desobediencia, y ¿qué nos dicen los de arriba? Que el problema no existe. Que ningún niño de Asturias se ríe de un compañero, insulta a un compañero, pega a un compañero. Que aquí no acosamos escolarmente a nadie, ho. ¿Y el alumno que me he encontrado esta mañana en la esquina llorando, qué?

Quizás si no tuviéramos este sistema garantista que te prohíbe castigar sin haber rellenado tropecientos informes y obliga al alumno víctima a probar que efectivamente es víctima (¿alguien percibe la semejanza con los casos de violación?) quizá, digo, arregláramos algo. Por supuesto que el castigo no es la mejor solución ni la más recomendable. Pero a veces es la única disponible. No me digan que es justo que el alumno acosado tenga que cambiar de centro y el acosador se quede. No me digan que el acosador tiene derecho a la educación mientras que al acosado se lo quitan por la fuerza.

Y mientras tanto, nuestra comunidad se gasta a saber cuánto en un estudio sobre la convivencia en los centros. Luego nos obligarán a redactar un “plan de mejora”. Y el niño que llora en la esquina que siga llorando.



El Ministerio del Tiempo

8 01 2018

Cervantes NO viajaba en el tiempo. Cualquier intento de situármelo en el siglo XIII no dará derecho al aprobado.