Cómo saltar una ventana

24 04 2014

El ejercicio consistía en escribir un texto instructivo. No se pedía nada más, pero el alumno consiguió, con chispa, un texto realmente literario:

CÓMO SALTAR UNA VENTANA

1) Escoger el piso.

2) Localizar la ventana.

3) Abrir la ventana.

4) Prepararse.

5) Saltar la ventana, haciendo un mortal triple.

6) Sufrir graves lesiones o la muerte.

7) Asistir a tu funeral.

Nota: El autor no se responsabiliza del uso indebido de este texto.

Por ISIDRO BENÍTEZ ZAPICO, actualmente en 2º de la ESO.



Ha llegado un extraño II: Ha vuelto

16 04 2013

Esta es la continuación que ha imaginado uno de mis alumnos para la novela “Ha llegado un extraño”, de Mollie Hunter. A mí me ha encantado.

Aviso: Si no se ha leído la novela en cuestión, el texto que sigue contiene spoilers de los gordos. Léase bajo su propia responsabilidad.

HA LLEGADO UN EXTRAÑO II: HA VUELTO

Capítulo 1

Comienzos

Han pasado más de veinte años desde lo ocurrido con Finn Learson, el Gran Selkie. Y en las islas Shetland han ocurrido muchas cosas: el matrimonio de Elspeth, la descendencia de esta, el envejecimiento de Robbie, la muerte de los padres de los Henderson…

Finn Learson no volvió a aparecer por las islas Shetland, ni se escucharon más rumores sobre él, pero quién sabe, ya sabéis lo que dicen, nada es para siempre, y tal vez tenga un descabellado plan, que estará rondando por la cabeza de ese Selkie.

Los Henderson eran ahora una nueva generación, ni siquiera Tamm, el perro, seguía vivo.

La Segunda Guerra Mundial había devastado medio mundo y la economía de los Henderson era mala, así que seguían viviendo en la misma casa, Robbie tenía su habitación en la parte de arriba y Elspeth y Nicole se instalaron en, obviamente, la parte de abajo, pero la de abajo del todo, casi en el sótano, y la parte del medio de la casa era para todos, pero la casa no era muy grande, así que solo había un baño y un salón–cocina, en el que pasaban la mitad del tiempo y comían.

Capítulo 2

Los personajes

En la casa no solo vivían Nicole, Robbie y Elspeth; los fines de semana, los hijos de Nicole y Elspeth venían de visita; como ya eran ancianos, sus hijos ya eran adultos y vivían en su propia casa. Los viernes los que venían eran los nietos, de Elspeth eran: Johan, Brian y Caitlin, eran unos chavales muy amigables y simpáticos , le caían bien a todo el mundo.

Los nietos de Robbie eran: Stephen y Thomas, dos mellizos de 11 años.

Cabe destacar que, como ya mencioné, el perro ya no era Tamm , sino Chumm, un perro sin raza, pero aun así era un can muy bonito y dócil.

Capítulo 3

La historia

Aquel viernes, Stephen y Thomas estaban especialmente aburridos, tal vez porque estaba lloviendo y no podían salir al patio a jugar o porque simplemente no querían seguir la misma rutina de siempre y cambiar un poco.

-Cuéntanos una historia, abuelo Robbie -dijo Thomas.

-Déjame pensar… ¡Ya sé , puedo contaros como encontramos a Chum!

-No, esa no, abuelo, no nos interesa, parece aburrida…

-Vale, puedo contaros la historia del Gran Selkie.

-¿Selkie, que es un selkie?

-Una criatura con forma de foca que seduce a bellas jóvenes transformándose en un/a joven que les lleva a su palacio submarino, ¡cubierto de sus cabellos!

-¡Pero eso es horrible!, ¿alguna vez viste alguno?

-No solo lo vi , estuve a su lado, y no solo era un selkie, era el Gran Selkie.

-¡Cuéntanos esa historia abuelo! -gritaron los pequeños con emoción.

-De acuerdo, pero es una historia larga, muy larga…

Capítulo 4

Tiempo atrás

“Lo recuerdo como si fuera ayer”, dijo Robbie; mucho tiempo después Robbie acabó la historia, sus nietos le miraron con cara de estupefacción, no podían creer que su abuelo hubiera sido tan valiente y que los selkies existieran.

Durante las siguientes semanas, todos los viernes, los muchachos no paraban de hacerle preguntas al atareado Robbie, y, cansado de preguntas, les llevó a el lugar en el que vio al selkie por ultima vez, los acantilados.

Los niños vieron una foca desde lo alto y llamaron a su abuelo : ‘‘ ¡Mira, abuelo, una foca!’’

Robbie, convencido de que los niños no habían visto nada fue a ver lo que era, y, después de verlo un rostro de terror se apoderó de la cara de Robbie , disimulando esto se llevó a los niños a casa para protegerlos y para que la foca no les viera a ellos .

Capítulo 5

Inquietudes

Robbie no paraba de darle vueltas al asunto; el Gran Selkie estaba allí todavía , merodeando por las Shetland sin que él se diera cuenta, imagínate cuanta rabia tendría desde la faena que le hizo en su juventud, conociéndolo seguro que estará planeando una estrategia para liquidarlo. Todas esas ideas se apoderaron de Robbie y tuvo un sueño, soñó que Finn entraba en su casa y se llevaba a sus nietos, a sus sobrinos y a todos, y por último a él. Robbie despertó sobresaltado y no pudo dormir. Él y solo él  podía detenerlo, tenía que ser más listo que el audaz muchacho que una vez tuvo en su punto de mira a su hermana Elspeth.

Como es natural del inquieto Robbie, saltó de su cama y fue al acantilado a ver si conseguía una pista, y lo que encontró, nada, pero él sabía que algún día encontraría una piel de foca ahí, y entonces él sabría que había llegado el momento.

Capítulo 6

Disimulos

Como era de esperar, a la mañana siguiente Robbie tenía cara de muerto viviente, no había dormido ni un minuto por culpa de aquella maldita foca tuerta.

Se levantó, desayunó, y como todos los viernes Thomas y Stephen vinieron de visita, Robbie presintió una nueva oleada de preguntas sobre el selkie, y las recibió, pero no mencionó nada sobre lo de que el Gran Selkie seguía vivo.

Y fue complicado porque tuvo que recurrir a todo tipo de rebuscadas mentiras, todas encadenadas, para no levantar sospechas.

Robbie sabía que a este ritmo no aguantaría mucho, pero es que esos chicos eran tan pesados con el selkie que tarde o temprano tendría que contárselo.

Así que intentó ignorarlos hasta que se olvidaran del tema, pero eso no ayudaría mucho a solucionar el problema del selkie.

Decidió idear el plan y cuando lo acabara, contárselo a los chicos.

Capítulo 7

El plan

Robbie no planeó nada hasta el momento y tuvo que contárselo a los chicos.

-Escuchad, chicos, ¿os acordáis de aquella foca tuerta que visteis en el acantilado?

-Sí, era muy grande.

-Bien, pues era el Gran Selkie en su forma original.

-¿En serio?

-Necesito vuestra ayuda para pararlo, soy demasiado viejo para estas cosas.

-De acuerdo.

Y así, mientras los niños pensaban un plan, él iría al acantilado a buscar un posible paradero del Gran Selkie.

Y así fue, encontró una piel de foca; eso quiere decir una cosa.

Capítulo 8

El final

Ahora que el selkie estaba en acción,y dado el hecho de que no consiguieron planear nada, lo único que pudieron hacer fue colocar madera en las ventanas, taponar las puertas y esperar a que llegara lo peor, nadie sabía nada de esto y se extrañaron mucho al ver que Robbie  estaba  ‘‘asegurando’’ la casa, y, además, en los ojos de Robbie se veía el miedo, nunca lo habían visto tan asustado por dentro, ya que por fuera era un anciano de lo más normal, excepto para los mellizos Henderson, que veían a través de él.

Robbie no sabía qué procedimiento tomar, así que, esa noche, cuando se fue a la cama, sabía que no regresaría jamás.

Thomas y Stephen sabían perfectamente lo que pasaba, subieron al desván y cogieron todo el armamento que había allí; era el armamento que la familia necesitó para sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial.

Lo almacenaron en su habitación y, como ellos mismos planearon, aquella noche, mientras todos dormían, alguien entró en la casa y apuñaló a Robbie mientras este dormía, pero cuando se disponía a salir, Thomas disparó una escopeta, el disparo despertó a todo el mundo, y la bala fue a parar a la espalda del desconocido. Este se volvió con furia, pero una navaja suiza se clavó en el otro ojo de Finn, dejándolo ya, completamente fuera de combate y absolutamente ciego; ahora la cosa se centra en Robbie, que sobrevivió, pero nunca volvió a ser el mismo desde aquello.

Por DIEGO GARCÍA DE VEGA YÁÑEZ, actualmente en primero de la ESO.



El dinosaurio todavía sigue por ahí

26 02 2013

Les pedí que me hicieran un microcuento al más puro estilo Augusto Monterroso. Los dos mejores:

“Voy a hacer un microrrelato”.

(por ENOL ÁLVAREZ HUERTA)

 “Ahora no se me ocurre nada”.

(por CRISTINA RODRÍGUEZ FONTAL)

Ambos cursan actualmente Primero de la ESO.



Materia de Bretaña

18 11 2010

Vean como resuelve -brillantemente- este alumno el ejercicio de escribir sobre cualquier personaje de la llamada Materia de Bretaña:

Abrió los ojos muy suavemente, pero la oscuridad era tal que no conseguía verse ni las manos. Estaba desorientado, aturdido y muy, muy cansado; llevaba dormido unos tres días pero no lograba acordarse qué le había sucedido. Tras desatontarse un poco el aturdido mago intentó crear un poco de luz con un sencillo hechizo, conocido por un mago como él a la perfección y para su sorpresa, tras recitar las palabras mágicas y hacer unos extraños movimientos con las manos, una insignificante chispita de luz salió de su dedo índice. No entendía qué estaba pasando. De repente le vino a la mente la cara de la joven, ya se acordaba de todo, había tenido una desenfrenada noche lujuriosa con la joven, que se preguntaba dónde estaría ahora. Tras unos instantes se echó la mano a su espesa barba maldiciendo el nombre de la pícara joven. Durante la noche de amor, aprovechándose de la locura y desfase del mago la joven logró sonsacarle la palabra mágica de sus poderes. Todo encajana ahora, esa pícara tenía todo el poder de Merlín y él estaba encerrado en la cueva donde habían dado rienda suelta a su desenfreno.

Apoyando las manos en el húmedo suelo intentó levantarse, pero estando ya de pie una de sus endebles piernas flaqueó  y se cayó al suelo. Estaba demasiado cansado, tenía que reponer de alguna forma sus fuerzas. Entonces tocó con una de sus manos algo suave y pequeño que emitía fuertes chirridos. Era un pequeño topillo que habitaba en la cueva, alimentándose de los insectos que merodeaban por el suelo. Merlín, muerto de hambre, lo cogió y le partió el cuello, lo peló y se lo comió sin repudio alguno. Para su suerte la cueva estaba atestada de pequeños roedores y así, intentó recuperar su fuerza para poder levantarse e inspeccionar la cueva para encontrar una salida.

Tras dos días comiendo topillos y bebiendo el agua goteante de las paredes Merlín se puso en pie y comenzó a caminar. Sus ojos ya se habían acostumbrado por completo a la oscuridad por lo que podía caminar más o menos sin ninguna dificultad por las tinieblas. Tras un largo día caminando sin parar y con sus pies doloridos y atestados de picaduras de bichos y cagadas de murciélagos, vio una tenue luz al fondo de la bóveda. Se dirigió apresuradamente a la salida, tenía unas ganas locas de salir de aquel indeseable lugar e ir a por aquella malvada tirana a darle su merecido.

Estaba afuera. Por suerte para sus ahora ojos de “topo” era de noche y un despejado y estrellado cielo se descubrió ante él.

Por PABLO FERNÁNDEZ DÍAZ, actualmente en 3º ESO.



Cuaderna vía

4 11 2010

El reto de crear una cuaderna vía (estrofa difícil donde las haya) entusiasmó, inesperadamente, a mis alumnos de 3ª. Aquí va la mejor:

Un día por la tarde me encontré con el Juaco

y me dijo “mírame los pelos del sobaco”

le contesté “anda, Juaco, que eres muy tontaco

y encima tu aliento apesta como el tabaco”

Por MARIO FUERTES MELGAREJO, actualmente en 3º  de la ESO (y que ya había demostrado sobradamente su talento en 1º).