Extraña victoria

8 05 2013

Los alumnos de primero de la ESO C han ganado, junto con su profesor de Asturiano, el concurso I Certame de teatru escolar en Llingua Asturiana y Gallego-asturiano, lo que sería una buena noticia si no se viera empañada porque la escasez de presupuesto les impedirá ir a recoger el galardón. Así es: a pesar de la ilusión de los participantes y el lustre que esto de ganar trofeos proporciona al centro, el Departamento de Extraescolares está tan necesitado de dinero que no tiene ni para pagar un autobús que lleve a los alumnos -y profesor- al acto de entrega de premios.

Desde aquí queremos expresar nuestra admiración por el trabajo de dichos alumnos y profesor, que han hecho un trabajo estupendo aunque no puedan subirse al podio.



¡Queremos calefacción!

12 11 2010

Pues eso. Parece ser que la crisis ha reducido los presupuestos de los institutos hasta el punto de que solo (me adapto a la nueva ortografía) se puede poner la calefacción durante una hora. Sesenta miserables minutos, y gracias. Y no es por nada, pero nuestro centro no está ubicado precisamente en los trópicos, aunque la omnipresente humedad haga pensar lo contrario.

Y mientras en la administración central los señores del gobierno hacen su trabajo en mangas de camisa, alumnos y profesores de los centros públicos nos vemos obligados, para evitar la congelación, a dejarnos el abrigo abrochado las seis horas en que nos toca mirarnos unos a otros.

De verdad, hay veces en que envidio a los animales que hibernan.



No tenemos ni para pipas

28 06 2010

La crisis está conviertiéndonos a todos en ratas. Cual dómine Cabra o hidalgo paupérrimo cualquiera, los institutos están ahorrando hasta la última migaja de pan. Para muestra un botón: cuando entregué a las administrativas las notas que los padres no habían querido venir a buscar, acompañadas de los preceptivos e inútiles deberes de verano, estas se me quejaron diciendo que ¡el centro no tenía para pagar el envío por correo de paquetes tan enormes! (téngase en cuenta que, a mayor cantidad de suspensos, más papelotes llenos de ejercicios se le endilgan al sufrido discente).

No sé si al final el envío llegará a su destino. Permítanme que lo dude. Las notas serán remitidas, quizás; los deberes puede que se extravíen por el camino. No tiene importancia, señor consejero: casi ninguno los entrega.