Había trampa

19 03 2018

Avisé en el enunciado: “analiza estas oraciones; ten cuidado, puede haber trampa”.

Y el alumno analiza: “ten cuidado, puede haber trampa”.

Y después, cayó en la trampa.



Los papeles del CESID

25 09 2017

Perdóneseme el título engañoso, que ya me penalizará Google, pero en eso parecen haberse convertido de un tiempo a esta parte los exámenes.  La última novedad en este proceso es que hemos tenido claustro extraordinario sólo para decidir qué protocolo había que seguirse en el caso de que un padre solicitara el acceso a los exámenes de su hijo. No se crean que se nos permite insinuarle al padre en cuestión que él no los va ni a entender, ni mucho menos a poder juzgar. Tampoco podemos negarnos a enseñarlos a alguien más que al alumno alegando que luego se fotocopian en la academia particular para los chavales de la siguiente hornada. No, ahora el padre tiene derecho a ver los exámenes si solicita una fotocopia de los mismos por registro, y por registro debe consignar su entrega el profesor. Nótese la inflación de procedimientos para algo que no es más que un ejercicio sobrevalorado.

Señores, no gastemos tiempo, dinero y papel en cosas sin importancia y canalicemos toda esa energía en lo que sí la tiene. Un examen no es material clasificado: es un ejercicio con el cual el profesor evalúa, y, en el mejor de los casos, el alumno aprende algo. Mi costumbre, allá por los tiempos en que empecé en esta profesión, era permitir que los alumnos se quedaran con los exámenes para que pudieran corregir sus propios errores y trabajar sobre ellos; hoy se me niega la posibilidad y se me obliga a blindarlos mediante un protocolo desmedido. ¿Quién sale aquí ganando? ¿El maestro? ¿El discípulo? ¿El inspector? Les dejo que se lo piensen.



Evaluando para diagnosticar

29 05 2017

Según palabras textuales del Director General de Ordenación Académica e Innovación Educativa (¡toma ya!) la evaluación de diagnóstico no es una reválida (le concedo parte de razón, puesto que ya existía antes), sino una “actividad académica ordinaria que anualmente deben realizar los centros para conocerse mejor”.

Lo lamento, pero no. No vemos la necesidad de “conocernos mejor” mediante un examen con plantilla cuando ya nos hemos estado conociendo todo el año. ¿O se cree este señor que los profesores no tienen ni idea de en qué fallan sus alumnos a estas alturas de curso? El susodicho lamenta, además, que parte del alumnado, autorizado por sus progenitores, haya declinado el honor de asistir a una prueba que no tiene efectos académicos. Será el único que lo lamente, porque que yo sepa los profes estamos encantados de que por fin alguien se plante cuando se le pide un esfuerzo inútil.



El nombre de la rosa

17 05 2017

A reválida by any other name would smell as rotten.

Mientras los de arriba proclaman que nos han quitado las reválidas, nos imponen un nuevo examen externo en cuarto de la ESO cuya utilidad no conoce nadie. En teoría no servirá para evaluar a los alumnos, ni para influir en modo alguno en sus notas medias, ni mucho menos para evitar que les regalemos el título en setiembre. Si fuéramos mal pensados creeríamos que se trata más bien de evaluar a los profesores y a los centros, pero esta teoría queda inválida porque van a ser los mismos profes que les dan clase los encargados de corregirles los exámenes. De lo que se trata en verdad es de mostrar estadísticas que poder ofrecer a políticos y periódicos, y aumentar (¡todavía más!) la ya agobiante carga de burocracia que arrastramos en los centros.

Desde aquí recomiendo a los profesores que tienen que corregir que les pongan a todos los ejercicios la misma nota: 0 ó 10, lo mismo da. Y a los padres, que no manden a sus hijos al instituto el día de la prueba: aceptaremos con una sonrisa un “es que, profe, ayer me puse malo”. Digamos NO a exámenes inútiles y a imposiciones externas. NO aceptemos que nos diga un político cómo tenemos que hacer nuestro trabajo.



Adjetivo políticamente incorrecto

30 11 2016

Por fin parece que se descongestiona la ley educativa y los alumnos no tendrán que hacer la reválida para sacarse el título. A ver si es verdad. En cuanto a usarla como diagnóstico, ni falta que nos hace. Para ello no hay más que ver las respuestas de mis exámenes de Bachillerato:

“Grados del adjetivo: comparativo, superlativo e inferiorativo, que indica inferioridad. Por ejemplo: subdesarrollado”

No te atreviste a poner subnormal, ¿eh?