Poeta social

15 01 2019

“Un autor renombrado de esta corriente es Blas” (así, a pelo, sin apellido).

No hay duda de que se refiere al de la famosa pareja gay Epi y Blas.



Lorca en la cuneta

19 10 2018

Atendiendo al conjunto de temas “focalizados” para la EBAU, hacer el Bachillerato en Asturias significa que los alumnos de Lengua pueden pasarse el segundo curso sin estudiar a García Márquez, Vargas Llosa, las nivolas de Unamuno, las escaleras de Buero y las bibliotecas de Borges, el español de los judíos y el que se habla en América, la omnisciencia neutra y la cuenta de los hemistiquios. Pero, eso sí, hay que saberse las etapas poéticas de unos cuantos señores aún vivos, debidamente segmentadas y numeradas, como si pudieran ponérsele puertas al campo y límites al sentimiento.

Y Lorca, aparcado en la cuneta.



Había trampa

19 03 2018

Avisé en el enunciado: “analiza estas oraciones; ten cuidado, puede haber trampa”.

Y el alumno analiza: “ten cuidado, puede haber trampa”.

Y después, cayó en la trampa.



Los papeles del CESID

25 09 2017

Perdóneseme el título engañoso, que ya me penalizará Google, pero en eso parecen haberse convertido de un tiempo a esta parte los exámenes.  La última novedad en este proceso es que hemos tenido claustro extraordinario sólo para decidir qué protocolo había que seguirse en el caso de que un padre solicitara el acceso a los exámenes de su hijo. No se crean que se nos permite insinuarle al padre en cuestión que él no los va ni a entender, ni mucho menos a poder juzgar. Tampoco podemos negarnos a enseñarlos a alguien más que al alumno alegando que luego se fotocopian en la academia particular para los chavales de la siguiente hornada. No, ahora el padre tiene derecho a ver los exámenes si solicita una fotocopia de los mismos por registro, y por registro debe consignar su entrega el profesor. Nótese la inflación de procedimientos para algo que no es más que un ejercicio sobrevalorado.

Señores, no gastemos tiempo, dinero y papel en cosas sin importancia y canalicemos toda esa energía en lo que sí la tiene. Un examen no es material clasificado: es un ejercicio con el cual el profesor evalúa, y, en el mejor de los casos, el alumno aprende algo. Mi costumbre, allá por los tiempos en que empecé en esta profesión, era permitir que los alumnos se quedaran con los exámenes para que pudieran corregir sus propios errores y trabajar sobre ellos; hoy se me niega la posibilidad y se me obliga a blindarlos mediante un protocolo desmedido. ¿Quién sale aquí ganando? ¿El maestro? ¿El discípulo? ¿El inspector? Les dejo que se lo piensen.



Evaluando para diagnosticar

29 05 2017

Según palabras textuales del Director General de Ordenación Académica e Innovación Educativa (¡toma ya!) la evaluación de diagnóstico no es una reválida (le concedo parte de razón, puesto que ya existía antes), sino una “actividad académica ordinaria que anualmente deben realizar los centros para conocerse mejor”.

Lo lamento, pero no. No vemos la necesidad de “conocernos mejor” mediante un examen con plantilla cuando ya nos hemos estado conociendo todo el año. ¿O se cree este señor que los profesores no tienen ni idea de en qué fallan sus alumnos a estas alturas de curso? El susodicho lamenta, además, que parte del alumnado, autorizado por sus progenitores, haya declinado el honor de asistir a una prueba que no tiene efectos académicos. Será el único que lo lamente, porque que yo sepa los profes estamos encantados de que por fin alguien se plante cuando se le pide un esfuerzo inútil.