XUEGU DE SIELLES

28 05 2019

daenerys, dragon

Que la neña yera un cuélebre perguapu taba nidiu, ¿nun ye verdá?

¿Os apetece comprobar cómo quedarían en asturiano los topónimos de Juego de Tronos? Junto al original y la traducción oficial al castellano, ahí os dejo mi propuesta:

Beyond the Wall/Más allá del Muro: De la Muria p’Allá

Winterfell/Invernalia: Enverniega

Dreadfort/Fuerte Terror: Castromieu

The Neck/El Cuello: Payares

The Iron Islands/Las Islas del Hierro: Isles de Fierru

The Eyrie/Nido de Águilas: Paxarinos  El Nieru d’Aigles

The Vale/El Valle: La Vallina

Riverrun/Aguasdulces: L’Agüeria

The Riverlands/Tierras de los Ríos: Les Ñores

Maidenpool/ Poza de la Doncella: Poza la Moza

The Twins/Los Gemelos: Los Ximielgos

The Westerlands/Tierras del Oeste: Galicia

Casterly Rock/Roca Casterly: Castropeña

Dragonstone/Rocadragón: Peñacuélebre

Kingslanding/Desembarco del Rey: Tazones

Summerhall/Refugio Estival: La Braña

Old Town/Antigua: Vieyina

Storm’s End/Bastión de Tormentas: Acabóse el Turbión

Sunspear/Lanza del Sol: Llanza’l Solín

Tower of Joy/Torre de la Alegría: Torre la Folixa

Dorne: Los Moros



Alfanhuí

4 04 2019

Ha muerto Alfanhuí. Ah, no, que es don Rafael el que se ha muerto. El libro que se atrevió a llevar la contraria al realismo garbancero y al monotema de la Guerra Civil no muere. Alfanhuí es eterno.

Descanse en paz su autor.



Discriminación contra la literatura fantástica

30 11 2017

Cita textual de un libro de Lengua que me veo obligada a explicar y de cuyo nombre no me da la gana acordarme:

“La novela fantástica presenta un mundo idealizado, con personajes que realizan acciones, a veces, inverosímiles en lugares de ensueño y que alcanzan los ideales más valorados (amor, felicidad, riqueza, honor…). Son obras de evasión. En este grupo encontramos la novela rosa, la novela romántica, las novelas de aventuras (del oeste, de caballerías…), de ciencia ficción…” (el extraño uso de la coma corresponde al autor del libro y no a mí, que quede claro).

Por supuesto. La Ilíada y la Odisea, la historia de Tristán e Isolda, el Cantar de los Nibelungos y el Beowulf, El Señor de los Anillos y las obras completas de Borges no son más que literatura de intrascendente evasión. Se me había olvidado que para arrojar una inteligente luz sobre los aspectos más ocultos de la condición humana es preciso que la obra trate de la guerra civil española.



El PLEI

6 11 2017

La última chorrada pedagógica de los que mandan: ahora resulta que tenemos que llevar un registro de nuestras actividades de lectura en el aula, aunque sólo sirva para que sea el inspector de turno el que se entretenga leyendo. Es decir, que cada vez que les dé un texto literario a mis alumnos debo apuntar en una hojita, convenientemente ubicada en mi departamento didáctico:

a) La hora y fecha en que he hecho la lectura.

b) El curso y grupo de alumnos que la ha soportado.

c) El estado de dichos alumnos durante la lectura, a saber: callados, comentando puntos de interés, saboteando la clase, dormidos…

d) La utilidad pedagógica de dicha lectura (entiéndase “moraleja”).

e) La conexión de dicha lectura con el currículum oculto (léase racismo, machismo, creacionismo…).

f) La relación entre la lectura realizada y la indepencia de Cataluña (por si acaso).

Si lo que quieren es conseguir que hasta el profesor odie la lectura, pues, oye, lo están haciendo bien.



La selección

10 05 2017

“La selección”, o cuando la portada vale más que el libro.

Somos conscientes de que esto no es 1984; ni siquiera Los juegos del hambre. Pero no nos parece lícito (nótese, por favor, el plural de modestia) juzgar un libro según sus posiblidades de ingreso en El canon occidental. Cada historia tiene una función y un alcance: este es un libro para adolescentes (en su mayoría femeninos) y sólo pretende cumplir una fantasía, lo que en absoluto es reprochable: la literatura se escribe por placer y se lee por placer, y quien te diga lo contrario se ha pasado demasiado tiempo estudiándola.

La premisa es muy interesante: mezclar Cenicienta con un reality show. Y en un futuro distópico, además. Una sociedad de castas y escasez coronada por una monarquía de opereta. Ruritania en un mundo feliz. Pero no se ha sacado partido a las posibilidades que el tema ofrecía. Ni se nos muestran los entresijos del reality, ni se describe a las concursantes (el color del vestido no cuenta como descripción, gracias), ni la sociedad presuntamente distópica es analizada ni cuestionada. Oh, sí, aparecen unos rebeldes muy educados que atacan cada dos capítulos porque los guardias de palacio no han recibido el entrenamiento suficiente para acordarse de cerrar la puerta.

Sin embargo lo que arruina la lectura por completo es la presencia constante de estereotipos (la protagonista es a un tiempo pelirroja y temperamental), algunos de ellos abiertamente racistas (la única concursante asiática es introvertida y honorable) y machistas: una chica de dieciocho años comenta entre lágrimas que quiere un marido –se deduce que la frase terminaría con “antes de que sea demasiado tarde para pillarlo”–; varios personajes se extrañan de que una señora calificada por todos como “lista y buena” no se haya casado –es evidente que toda mujer que supere los antedichos dieciocho en estado de soltería tiene que ser por fuerza “tonta y/o mala”. Me pregunto por qué no se han atrevido a decir abiertamente ”fea”. Ah, y no se olvide que en el futuro se considerará inapropiado que una mujer lleve pantalones. Me refiero a la prenda, por si no quedara claro.

Una distopía pone de relieve las injusticias que existen en la realidad, pero para luchar contra ellas, no para refrendarlas.  Es obvio que La selección no está batallando contra la desigualdad social ni contra el machismo, sino asumiéndolos y aceptándolos. Así que llamemos a las cosas por su nombre: ni distopía ni ficción especulativa; simplemente, novela romántica. Una novela romántica con un trasfondo ideológico retrógrado y machista que nos parece increíble que esté resurgiendo a principios del siglo XXI. Vayan con cuidado: 1984 ya no es el futuro. El futuro es 1950.