¡Aleluya!

22 09 2017

Comienzo de curso caótico. Para empezar, nuestra querida delegación provincial se ahorra unos pocos sueldos las dos primeras semanas, pasando de enviarnos los interinos correspondientes a pesar de estar las bajas de los titulares más que sobradamente anunciadas. Nada, que como no faltan pringaos para las guardias…

Y, como era de esperar, en el parte de guardia aparecen las temidas palabras “profesor de Religión”. Cosa que en este centro podría significar que se repita el desastre del año pasado (véase). O no se molesten en verlo, que se lo resumo: los alumnos terminaron el curso con una asignatura sin evaluar. Y nosotros, fritos a guardias. Cómo sería la cosa, que este año un chaval me comenta, al verme entrar en su clase: “Profe, yo te conozco, tú nos diste religión”.

Pero la situación se ha resuelto. Milagrosamente,y he de confirmar que lo he visto con mis propios ojos (que de los güeyos de otro no me fío), ha entrado hoy por la puerta del centro un profesor de Religión en toda regla (del sexo femenino para más señas). ¡Aleluya! ¡No volveré a ser confundida con un obispo! Casi no puedo creer en nuestra (repentina) buena suerte.

Ahora que se nos ponga de baja.



Bajas sin cubrir

17 03 2017

La administración para la que trabajo tiene por norma no cubrir las bajas, incluso las anunciadas (véase maternidades y jubilaciones) hasta que hayan pasado quince días: para algo se han inventado las guardias. Si se trata de Lengua o Biología, los alumnos pierden al menos dos semanitas de clase (tres en algunos casos); si se trata de Griego o Religión, los chavales se quedan sin asignatura hasta el año que viene. Así, resulta que hay días en que los alumnos tienen seis horas de presencia en el centro y tres horas de clase efectiva.

Ignoro si los padres protestan.



Crónica de una jubilación anunciada

10 03 2017

En el pasado artículo me preguntaba (retóricamente) si ocurrían tales cosas con otras asignaturas. La respuesta es que, por desgracia, sí. Me cuentan que los alumnos de cierto IES costeño se quedaron a principios de curso sin profesor de latín-griego por jubilación (obviamente anunciada) de la titular. La sustitución automática no se produce ni se producirá, pues, por lo visto, no hay nadie en la lista de espera para impartir estas especialidades. ¿Se ha abierto una nueva bolsa de interinidad? ¿Se ha buscado la contratación de personal cualificado por cualquier otro medio? ¿Se ha recurrido al expediente de las “asignaturas afines” para cargarle el muerto a uno de Lengua? Pues no. Sencillamente, el centro deja de ofertar la asignatura, se modifican los horarios de todo el profesorado para que salgan las cuentas y a los alumnos que deben cursar la EBAU con la materia que les parta un rayo.

Y aquí no pasa nada. Después de todo, son de letras.



¡Enhorabuena!

30 04 2013

A los interinos, que por fin sí que cobrarán el verano, como todo el mundo. Al parecer, la Consejería ha rectificado. Enhorabuena.



No cobrarán el verano

27 03 2013

Si la Administración no da marcha atrás, gran parte de mis compañeros serán despedidos en el  verano, con el único objetivo de ahorrarse sus sueldos. Compañeros que, obvio es decirlo, realizan exactamente el mismo trabajo que hago yo, y con la misma valía. Para ellos, el curso académico no terminará en Septiembre. Y, por supuesto, sus alumnos no serán examinados ni evaluados por los profesores que les estuvieron dando clase durante todo el curso, sino por… ¿quién?

Felices vacaciones de Semana Santa. Al menos, estas las vais a cobrar.