El cuento más trágico del mundo

18 01 2017

Dicen que se ha dejado de hacer tragedia desde que ya no somos griegos. Lo niego, y no sólo porque existen Shakespeare o Buero Vallejo. No se trata de teatro, sino de un relato: “Los pájaros traen el sol”. de Alistair McLeod. Aviso: abstenerse menores de edad y personas sensibles. Puede que no sea el cuento más triste, pero es el más trágico; todos los componentes de la tragedia establecidos por Aristóteles están presentes: la ironía trágica, la catarsis, el mal que persigue al inocente y que no puede evitarse, producido involuntariamente por el propio inocente, el destino, la compasión y el temor.

Si tengo algún pero que ponerle es nada más que el título; el que tiene es realmente precioso, pero sin duda le quedaría mejor “La cù mòr glas” (traducción disponible en el propio cuento). No pongo enlace a pdf alguno porque este texto no es aún de dominio público. Lo encontráis en el libro de relatos del mismo nombre.



No nos obligue a leer

25 09 2015

Lo que sigue es la carta que una alumna le dirige a un imaginario ministro de Educación/coordinador de Departamento que intenta obcecadamente imponer a los alumnos la lectura por obligación.

Querido señor que pretende hacer obligatoria la lectura: ¿por qué? Al igual que usted no puede obligar a un ciego a ver, usted no puede mandar a un niño al que no le gusta leer un libro obligatorio. Un lector nace, no se hace a la fuerza. A todos, durante años, nuestros padres y profesores nos han obligado a escuchar libros, cuando lo lee un cuentacuentos o cuando nos leen un capítulo antes de acostarnos. Entonces es cuando descubrimos qué clase de persona somos, una que se puede quedar hasta las cuatro de la mañana leyendo un buen libro, u otro que no quiere leer ni los folletos comerciales.

Para que a un niño le guste leer, aparte de ser por sí mismo, también es la influencia de sus mayores; me explico: yo siempre tuve de referencia a mi hermano mayor y a mis padres, grandes amantes de los libros, y con mi corta edad, aunque solo sabía leer alguna palabra suelta, me sentaba con ellos y hacía como si leía. Pero, si tus padres aborrecen los libros y prefieren la tele, o el ordenador, y tu visión de ellos es que en sus ratos libres ven la tele, el niño hará lo mismo imitándolo.

Las cargas del colegio ya son muchas como para obligar a alguien a leer (ya es bastante que nos  obligan a estudiar).

Por eso, le pido que no mande a alguien leer si no le gusta; ya leerán otras cosas, no es necesario presionar.

Atentamente, Inma Álvarez

Más sincero, imposible. Este alegato contra la imposición de la lectura pertenece a INMA ÁLVAREZ LORENZO, actualmente en 3º de la ESO.



El cuento más triste del mundo

15 05 2015

Este es el cuento más triste del mundo.

No puedo leerlo sin llorar, aunque no sea la primera vez, aunque ya sé de sobra en qué termina. Muy breve, como todo lo bueno. En absoluto una novedad; en el arte, las fechas no importan. Chéjov. Vanka.

Intentad leerlo sin derramar una lágrima, a ver si podéis.