Reformas en Educación

8 01 2020

Con la llegada del nuevo gobierno damos por hecho que se avecina otra reforma educativa. Ya no me espero más que otro despropósito. Hemos sufrido ya demasiadas y ninguna, como el verso de Sabina, era buena. Eso sí, como el color del nuevo gobierno tira hacia el púrpura me cabe al menos esperar que nos saquen los obispos de las aulas. De una vez.



Reforma educativa… otra vez

15 11 2018

Parece que nos espera una nueva reforma educativa, si lo que acaba de anunciar el partido en el poder es cierto. Permítaseme el escepticismo. Como quien ya ha caído de la sartén a las brasas (y no digo lo de Guatemala y Guatepeor por no ofender a ciudadanos de país ajeno), esta que suscribe no se fía ni un pelo. Ahora insinúan que nos van a evaluar a los profesores (aún más), se suprimen asignaturas y se crean otras de parecida inutilidad, con toda probabilidad nos incrementan la carga burocrática y miedo me da mirar el proyecto de horario. Eso sí, la Religión no hay quien la erradique. Y luego dicen que son de izquierdas.



Posesión demoniaca

5 03 2018

Les cuento a los alumnos una historia rabínica. De propina va una serie de nombres de demonios: Abaddón el Exterminador, Asmodeo el de la Lujuria… Los alumnos se entusiasman con el asunto (quizás la descripción de Lilith tenga algo que ver…). Unos minutos más tarde, cuando ya habíamos pasado al adjetivo, uno me pregunta, mano alzada (sí, aún los hay bien educados):

–¿Profe, si busco esos demonios por internet es satanismo?

Hombre, en principio “satanismo” es sólo si los adoras, pero por algo se empieza…



¡Aleluya!

22 09 2017

Comienzo de curso caótico. Para empezar, nuestra querida delegación provincial se ahorra unos pocos sueldos las dos primeras semanas, pasando de enviarnos los interinos correspondientes a pesar de estar las bajas de los titulares más que sobradamente anunciadas. Nada, que como no faltan pringaos para las guardias…

Y, como era de esperar, en el parte de guardia aparecen las temidas palabras “profesor de Religión”. Cosa que en este centro podría significar que se repita el desastre del año pasado (véase). O no se molesten en verlo, que se lo resumo: los alumnos terminaron el curso con una asignatura sin evaluar. Y nosotros, fritos a guardias. Cómo sería la cosa, que este año un chaval me comenta, al verme entrar en su clase: “Profe, yo te conozco, tú nos diste religión”.

Pero la situación se ha resuelto. Milagrosamente,y he de confirmar que lo he visto con mis propios ojos (que de los güeyos de otro no me fío), ha entrado hoy por la puerta del centro un profesor de Religión en toda regla (del sexo femenino para más señas). ¡Aleluya! ¡No volveré a ser confundida con un obispo! Casi no puedo creer en nuestra (repentina) buena suerte.

Ahora que se nos ponga de baja.



Sin clase pero con nota

28 03 2017

Se comenta que ante la ausencia reiterada de profesor de Religión los demás componentes del equipo educativo tendremos que evaluar en Junio a los alumnos huérfanos de nota.

Y luego saldrán las estadísticas con el cien por cien de aprobados, y todos contentos.