Evaluando para diagnosticar

29 05 2017

Según palabras textuales del Director General de Ordenación Académica e Innovación Educativa (¡toma ya!) la evaluación de diagnóstico no es una reválida (le concedo parte de razón, puesto que ya existía antes), sino una “actividad académica ordinaria que anualmente deben realizar los centros para conocerse mejor”.

Lo lamento, pero no. No vemos la necesidad de “conocernos mejor” mediante un examen con plantilla cuando ya nos hemos estado conociendo todo el año. ¿O se cree este señor que los profesores no tienen ni idea de en qué fallan sus alumnos a estas alturas de curso? El susodicho lamenta, además, que parte del alumnado, autorizado por sus progenitores, haya declinado el honor de asistir a una prueba que no tiene efectos académicos. Será el único que lo lamente, porque que yo sepa los profes estamos encantados de que por fin alguien se plante cuando se le pide un esfuerzo inútil.



El nombre de la rosa

17 05 2017

A reválida by any other name would smell as rotten.

Mientras los de arriba proclaman que nos han quitado las reválidas, nos imponen un nuevo examen externo en cuarto de la ESO cuya utilidad no conoce nadie. En teoría no servirá para evaluar a los alumnos, ni para influir en modo alguno en sus notas medias, ni mucho menos para evitar que les regalemos el título en setiembre. Si fuéramos mal pensados creeríamos que se trata más bien de evaluar a los profesores y a los centros, pero esta teoría queda inválida porque van a ser los mismos profes que les dan clase los encargados de corregirles los exámenes. De lo que se trata en verdad es de mostrar estadísticas que poder ofrecer a políticos y periódicos, y aumentar (¡todavía más!) la ya agobiante carga de burocracia que arrastramos en los centros.

Desde aquí recomiendo a los profesores que tienen que corregir que les pongan a todos los ejercicios la misma nota: 0 ó 10, lo mismo da. Y a los padres, que no manden a sus hijos al instituto el día de la prueba: aceptaremos con una sonrisa un “es que, profe, ayer me puse malo”. Digamos NO a exámenes inútiles y a imposiciones externas. NO aceptemos que nos diga un político cómo tenemos que hacer nuestro trabajo.



Adjetivo políticamente incorrecto

30 11 2016

Por fin parece que se descongestiona la ley educativa y los alumnos no tendrán que hacer la reválida para sacarse el título. A ver si es verdad. En cuanto a usarla como diagnóstico, ni falta que nos hace. Para ello no hay más que ver las respuestas de mis exámenes de Bachillerato:

“Grados del adjetivo: comparativo, superlativo e inferiorativo, que indica inferioridad. Por ejemplo: subdesarrollado”

No te atreviste a poner subnormal, ¿eh?



La mentira de la reválida

28 10 2016

Un día después de la huelga sale el presidente del gobierno en funciones (¿se decía así?) a anunciar como novedad que la reválida no tendrá efecto académico, al menos (adviértase la letra pequeña) hasta que no se alcance un “pacto por la educación”. ¿Y? Desde el principio de curso ya sabíamos que dicho examen iba a ser, este año, de prueba (o sea, de mentirijillas, de broma o de esperpento del Callejón del Gato, si me apuran ustedes). ¿Dónde está la concesión?

En román paladino, para que me entienda hasta mi vecino: los alumnos tendrán que hacer el examen igual, aunque no les contará para nada. A no ser que tengan intenciones de acceder a la universidad, en cuyo caso les servirá como prueba de acceso. Y yo me pregunto para qué le han cambiado el nombre a la PAU.

Yo era de las que esperaba que una reforma educativa arreglara los terribles problemas que teníamos desde que la enseñanza se hizo obligatoria hasta los dieciséis. Ingenua de mí, me creía que la LOGSE era tan infumable que no había manera de inventarse nada peor. Pero me equivoqué. Nos endilgaron la LOMCE. Ahora me he vuelto realista y ya no espero nada: sólo la jubilación.

P.D.: Si hay algún alumno por ahí, que se deje de huelgas. La única oposición posible a la reválida es que todos a una dejen el examen en blanco.



La gran decepción

26 10 2016

¿Por qué?

P.D.: Al desayuno me entero de que los responsables de Educación han intentado minimizar el impacto de la huelga anti-reválida. No sé a los demás, pero a mí no se me presentó ningún alumno.