“Los habitantes de mi ordenador” 1º premio del concurso literario por Aida Fernández Varcácel, 6º curso (C.P Laviada)
23 04 2009¡Cómo me gustan los ordenadores! Sobre todo los juegos. Me parecen alucinantes. ¡Son tan reales!
Me llamo Daniela. Nada en mí es muy normal, la verdad; ni mi nombre, ni mi vida, ni la historia que os voy a contar.
Todo empezó un viernes. Invité a mis amigos a casa a jugar al ordenador y a merendar. No sé si he dicho todavía que yo para las nuevas tecnologías soy un poco negada. Estuve toda la tarde mirando como mis compañeros jugaban y se reían y disparaban y se partían de la risa. Pero a lo que vamos. Cuando terminó la tarde, mis amigos se fueron a casa y yo me quedé frente al ordenador. ¿Pasaría algo por probar un poco a ver como funciona lo de Internet? No lo pensé dos veces y me lancé, pese a que mis padres me repitieron mil veces que sola en casa no debía entrar en la red, por si tenía algún problema. Pero yo ya estaba allí. En el colegio, mis amigos no paraban de decirme que si el Messenger estaba muy bien, que no pasaba nada, que era seguro … y yo me lo creí. Entré y decidí hacerme uno. Al rato, ya estaba en el Chat: Danielita36. La gente empezó a hacerme unas preguntas un poco incómodas y me desconecté.
Tenía mucho miedo, porque aunque soy un poco irresponsable, no soy tonta; y le había dicho muchas cosas a Mateo15. ¡Qué mal! Tenía que hablar con mis padres, pero pensé que no tenía valor. Tras una noche sin poder dormir, decidí hablar con mi profesora de informática, Susana. Ella entendió mi problema y me recomendó una página; www.pormiseguridad.com. Cuando entré, vi muchos consejos: como huir de los correos Spam y como navegar de forma segura en Internet.
También hubo una cosa que me llamó la atención: había un guía que te llevaba por Internet. Cliqué ahí por pura curiosidad y me encontré con un pájaro dibujado. Me dijo: “te voy a enseñar los habitantes del ordenador” y me llevó a muchos sitios: al receptor de información, a los servidores, a las carpetas … También pasamos por una zona negra en la que revoloteaban los virus, dispuestos a incorporarse a cualquier descarga. Finalicé el recorrido. Estaba mucho más segura se mí misma y ya sabía como funcionaba esa máquina llamada ordenador. Al rato llegaron mis padres y me preguntaron qué había hecho.
Les dije:
- He estado dando un paseo por el ciberespacio. ¿Y vosotros qué tal?
Categorías : Concurso Literario 2009