“LA GATA CON BOTAS DE SKI” 6º, Juan José, del Colegio Virgen Reina
25 04 2010Esta es la historia de Mancheguita, una gata bastante particular, con una botas aún más particulares. Mancheguita perseguía un sueño,un objetivo:
Ganar la medalla olímpica, una cualquiera, pero su premisa era ganarla con su esfuerzo y sus botas. Para ella era lo más importante; todos los que lean esta historia se preguntaran por qué, sobre todo por qué con esas botas,pero tiene una explicación, pertenecieron a su madre, y significaba mucho para ella, ya que murió cuando sólo tenía 5 años.Con ellas su madre ganó una medalla olímpica en esquí y han pasado de generación en generación. Desde entonces esta gatita con genes de velocidad y agilidad emprendió su camino para conseguir su sueño. Estuvo entrenando desde los 7 años y cuando pudo participar en competición oficial no ha dejado de conseguir logros.. Cuando estuvo en la máxima categoría, en los campeonatos para acceder al equipo olímpico, estaba convencida de ganar a toda costa y su tía, que la ha cuidado como una madre y le ha enseñado todo lo necesario para el esquí en la categoría de esquivar obstáculos, intento decirle que lo importante no es ganar, lo que realmente es más importante es participar. Intentó hacer más de lo que pudo, chocó conta un obstáculo y bajo ladera abajo. Se rompió la tibia y el peroné, y se perdió el campeonato.Era la favorita porque había ganado durante dos campeonatos seguidos. Su padre era el presentador del torneo. Se quedó en el momento consternado e impactado, con una impotencia que te quita las ganas de vivir.
Cuando Mancheguita se recuperó, siguió entrenando, revocaba pensar la idea de abandonar su sueño, seguía y seguía alimentándolo.
Su padre le obligó indirectamente por convencimiento a unas vacaciones bien merecidas. Fué a una zona costera, donde conoció a un gato bastante apuesto, que le hizo sentir algo especial, algo nuevo,un sentimiento apasionado y loco que nunca había sentido antes. Él, por su parte,no se quedó atrás, fué lanzado, directo y conciso:
-¿Cómo te llamas, señorita?
-¿Por qué te lo tendría que decir? - Le responde Mancheguita.
-Porque soy guapo y surfero y tú no tienes ni idea del surf - Le contesta lleno de confianza en si mismo el apuesto joven surfero Miguel.
Siguieron conquistándose mutuamente y se despidieron en un parque de atracciones. Ella regresó a París y el consiguió encontrarla. Mancheguita se sorprendió. Su relación siguió forjándose. Pero otra chica,que era una novia que dejó supuestamente su relación en el aire, le encontró.
A Mancheguita se le rompió el corazón. Le seleccionaron par a los juegos olímpicos con la selección francesa. Habían pasado difrerentes pruebas e iban quintos. Mancheguita estaba destrozada. Su padre sabía lo que le pasaba y tuvo una charla con ella. Le confesó a Miguel sus sentimientos y él la recompensó, ya que sus puros sentimientos le hicieron recapacitar y gracias a eso ella tuvo lo más necesario en un deportista, la confianza en si mismo.
Mancheguita fue feliz con Miguel y consiguió el sueño tan preciado para ella, ganar con sus botas mágicas, las de su madre. Y descubrió que los sueños se cumplen a pesar de las adversidades y que nunca hay que ceder en el empeño.
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