“La tortuga panadera” (Mateo Torres Delgado- C.P. Asturias) PRIMER PREMIO (Concurso Literario C.P. Asturias): Primer Ciclo de E. Primaria (Segundo nivel)

8 05 2008

 Mateo Torres Delgado

Érase una vez una tortuga que vivía en Tortugandia, una isla cerca de Londres a su este. Tortugandia tenía panadería, carnicería, pastelería,… En la panadería la panadera era una tortuga llamada Mari Pepa pero todos la llamaban Pepa que era su nombre original. Un día, el 1 de abril Pepa iba a hacer una barra de pan, Pero no encontraba la sal. Pepa exclamó: - ¡Vaya gracia! ¡Como hoy es el día de los inocentes!…Después Mari Pepa decidió buscar el ladrón de la sal. Dicho y hecho, Pepa cogió su brújula sumergible, sus prismáticos marinos y se puso a buscar al ladrón. Primero fue a casa de Pedro, el pulpo, pero este le dijo que él no tenía sal porque era alérgico a ella. Luego fue a ver a Lucas, un pez de origen extranjero pero él tampoco tenía sal. Después, cansada de tanto buscar, subió a la superficie de las costas de Escocia. Allí encontró a un gaitero muy acalorado que estaba tumbado en una cama de hielo y tenía encima un montón de sal, la de Mari Pepa, por supuesto. Después, con mucho cuidado de no despertarle, se la quitó de encima. Y muy contenta volvió otra vez a su casa. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.



“Las olas” (Laura Fombona Díaz) SEGUNDO PREMIO (Concurso Literario C.P. Asturias): Segundo Ciclo E. Primaria (Tercer nivel)

8 05 2008

Laura Fombona

Las olas en el mar

surcan hacia la arena.

 En la orilla del mar

una suave brisa hay.

Los barco de vela

en alta mar navegan,

mientras que las olas

los empujan hacia la arena.

Los delfines sobre las olas

asoman sus grises aletas

Mientras que por encima,

 vuelan las gaviotas.



“La bahía de los delfines” (Eloy Nistal Barriada- C.P. Asturias) PRIMER PREMIO (Concurso Literario C.P. Asturias): Segundo Ciclo E. Primaria (Tercer nivel)

7 05 2008

Eloy Nistal 

Érase una vez un pequeño ejemplar de delfín, que después de un ataque de los cazadores de delfines, se había quedado sin familia, de repente, el cielo amenazó con echar una tormenta, y en menos de dos minutos, esta se había echado encima de nuestro delfín. Arrastrado por el fuerte oleaje llegó hasta una costa desconocida, el mar había dejado una barrera por la que era imposible escapar. Pasaron los días y cada uno de estos veía pasar a una joven muy hermosa. Un día la joven se metió en la playa tan al fondo, tan al fondo que parecía que se iba a ahogar; de repente, la joven perdió el equilibrio y como no sabía nadar pidió socorro. Nuestro delfín la socorrió. Cuando llegó a la orilla la joven le dio una flor en muestra de agradecimiento y cada día le llevaba una flor o una concha. Un día el delfín alcanzó la madurez y con sonidos que, ella entendió, le dijo que tenía que irse. Mientras se alejaba iba cantando una canción con su nombre.  La joven pensó que había perdido una amistad, pero estaba equivocada. Cada día, en la fecha en que se habían conocido, el delfín se aproximaba a la costa con sus camaradas. Desde aquel día el mar se llamó “La bahía de los delfines”