“¡¡Qué más puede pasar!!”- Cuento escrito por Humberto Suárez Velasco (3º B)
27 05 2008
Había una vez, en tiempos inmemoriables, un niño llamado Humberto, que vivía en un bosque. Humberto era amigo de otro niño llamado Eloy, que vivía al final de un bosque cercano al suyo. Para ir a visitar a su amigo, Humberto tenía que cruzar un puente, una montaña y un bosque y lo hacía muchos días sin ningún problema.
Un día Humberto decidió ir a ver a su amigo Eloy. Iba caminando y llegó al puente. Cuando comenzó a cruzarlo, las tablas empezaron a crujir. Miró hacia abajo y vio que en el río había cocodrilos.
-¡Qué cosa más rara!¡Si nunca los había visto!- pensó-No puede pasar nada, este puente lo cruzo muchos días.
De repente, las tablas del puente comenzaron a romperse, se cayó al río y tuvo que echar a correr, saltando por encima de los cocodrilos. Paró a coger aire, miró a la montaña y pensó:
-Esta montaña la cruzo muchos días, así que no puede pasar nada.
Pero empezó a subir la montaña y comenzó a nevar.
-Un poco de nieve es un poco de nieve y nada más- pensó Humberto.
Pero detrás de un copo cayó otro, otro y otro,… y más de mil quinientos, hasta que ya nos se veía el camino, así que vio una cueva y se refugió en ella.
Cuando entró en la cueva se dio cuenta de que no estaba solo. Allí también estaban, resguardándose de la nieve, una manada de lobos.
Gracias a los lobos no le hizo falta buscar el camino. De lo rápido que corría , casi no tocaba ni la nieve y cruzó la montaña en un abrir y cerrar de ojos. Tomó aire, miró al bosque y pensó que lo cruzaba muchos días, pero después del día que llevaba, ya le daba hasta miedo ponerse a cruzarlo, pero, ..¿qué más podía pasar?
Comenzó a caminar, miró al cielo y vio una pequeña y blanca nube.
-Una nube es una nube y nada más- pensó.
Pero no era una nube cualquiera. La nube comenzó a crecer … hasta hacerse más grande y negra.
De repente un relámpago iluminó el cielo y un trueno rompió el silencio. Asustado, Humberto empezó a correr por el bosque . Llovía a cántaros y hacía mucho viento. Empapado y asustado se refugió bajo un árbol.
Estaba intentando buscar una solución, cuando de repente, algo le tocó la espalda. Gritó y del susto se despertó y se cayó de la cama. ¡¡¡Todo había sido un sueño!!!
Se levantó y ese día no fue a visitar a su amigo, por miedo a que le pasara lo que había soñado.
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