FALLO DEL CONCURSO DE CARTAS Y POEMAS DE AMOR DE SAN VALENTÍN

Publicado en Cartas de Amor, Concursos por gloriaca 1:01 pm Jueves, 26 Febrero 2009

  Con motivo del Día de los Enamorados, el Seminario de Profesores de la Biblioteca, convocó el Concurso de Cartas, Poemas y Relatos de Amor. Reunido el Jurado, el día 11 de Febrero de 2009, ha fallado lo siguiente:

Primer Premio:

“789 Kilómetros” cuya autora es Sara Fernández Díaz de 2º de Bachillerato B.

Mención Especial:

“Parece ser que cuando estás enamorado…”, presentado por Gala Sierra Cadenas de 1º de Bach.-D.

La entrega de premios tendrá lugar el Día del Libro, 23 de Abril, a la hora del recreo en el Salón de Actos.

¡ENHORABUENA A LAS GANADORAS!


Aquí os presentamos la carta ganadora, para que os deleitéis en su “amorosa lectura”:

  789 KILÓMETROS

  “Dicen que hoy es un día especial. 14 de Febrero. Ya sabes como soy, yo no creo en esas convenciones sociales,  así que me lo tomo como un día más para decirte que te necesito. La gente no lo entiende, siempre la misma pregunta: ¿Cómo puedes querer a alguien a quien no has visto nunca en persona? Al principio me quedaba sin saber qué decir, pensaba en ti y sonreía. Hoy me sigue bastando esa respuesta.

Cuando les decía que era más que quererte, que estaba enamorada, seguían tachándolo de imposible, de patético, se atrevían a juzgarme. Pero yo juego con ventaja: no me importa absolutamente nada el “qué dirán”. Me intentaban convencer de que era simplemente cariño. Casi lo consiguen. Hoy podría contar con exactitud cuándo supe que era amor. No lo descubrí en cada mañana que me despertaba soñando contigo, ni en cada noche que me dormía pensando en ti. Lo supe cuando, al tener algún problema, recurría a ti y no a mis amigos de toda la vida. Lo supe cuando empecé a planear mi futuro en base a ti.  Pero sobre todo lo supe cuando caí en la cuenta de que nada importaba con tal de oír tu voz al otro lado del teléfono preguntándome: ¿Cómo ha sido tu día?

La vida es un regalo, y no hay que tener miedo a abrirlo, al igual que no hay que jugar con él temiendo romperlo. Yo quiero darte el mío.

Siempre digo que me enamoré mirando por la ventana. Cada día me asomaba esperando encontrar tu nombre en la pantalla. Bastaba un saludo para hacerme sonreír. Que me digan cuántas parejas sienten igual. Todavía me llaman ilusa, y yo todavía les compadezco por no saber amar nada más que lo que pueden ver o tocar.

El próximo año me iré a Sevilla, a estudiar allí, contigo… sí, lo has adivinado, más críticas. No sé por qué no pueden entender que cada persona tiene su forma de sentir. A mí me gusta ver tu sonrisa, me bastan tus fotos, y me sobran tus palabras. Tiene que ser increíble perderse entre tus brazos, ver cómo se reflejan en tus ojos las luces del día. Pero todo llegará, la paciencia hace a la recompensa, siempre lo he dicho. Hace tiempo prometí llevarte a Venecia, y sabes que sólo hago promesas cuando las voy a cumplir. Quiero enseñarte la ciudad, la cual nunca dejará de ser un trocito de mí. Quiero mirarte y decirte: Venecia está en tus ojos.

Tú personificas todas esas historias que hablan de valor, de risas, de un mundo mejor.

Se vuelven eternos los segundos sin tocarte. Sí, ya habrás oído y visto estas palabras en tantos sitios… pero sé que me crees, y esa es nuestra magia.

Y la gente no la ve. Pero es que la gente no te conoce. ¡Vale!, dirán que yo tampoco, que yo no puedo saber si todo lo que me cuentas es verdad. Yo vivo con eso presente, y sé que entiendes esa “desconfianza”, pero es tanto lo que puedo obtener de esta locura, que prefiero arriesgarme, y aunque pierda, sólo por haberlo intentado, habré ganado.

No sé explicarlo, pero estoy segura de ti. La gente no sabe cómo te expresas, cómo vives cada momento de la vida, no pueden ver la grandeza que escondes; cómo te preocupas de los demás, cómo te entregas para vencer tus problemas y los del resto de personas. Ellos no pueden ver, ni si quiera atisbar de lejos, lo justo que es tu corazón.

Es 14 de Febrero, y aunque sigo creyendo que el amor a una persona hay que demostrarlo todos los días, hoy sólo quiero decirte que sigo viviendo igual que desde el día en que te conocí: enamorada de tu corazón.

¿Sabes qué es lo mejor? Que esta escueta carta aún podría resumirse más en dos palabras, esas dos palabras que la gente se ha empeñado en estropear: te quiero. “

 Sara Fernández Díaz.