“No es necesario un mundo nuevo”, por Pablo Salinas Guerrón

20 04 2012

 

“Empezando con ser conscientes del problema es como empezaremos a cambiar el mundo.” 

Esto es lo que debió pensar Pablo Salinas Guerrón, alumno de 1º de bachillerato de nuestro centro, cuando se animó a participar en el concurso convocado por la Fundación Secretariado Gitano bajo el título de “Pobreza y Exclusión Social”. Y lo hizo escribiendo un relato sincero, sin aspavientos, desde la mirada de un joven que observa el mundo que le rodea y comienza a hacerse preguntas y a buscar respuestas. Su relato obtuvo el primer premio. ¡Enhorabuena Pablo! y gracias por ayudarnos a ver que no (siempre) es necesario un mundo nuevo.

No es necesario un mundo nuevo.

Sinceramente, no tengo la imaginación suficiente para crear una historia en la que pueda llegar a expresar el significado de la palabra pobreza, ya que estando en la parte del mundo en la que estoy, podría darte un significado de diccionario… La verdad que con ello no me quedaría muy satisfecho sabiendo, o al menos imaginando desde mi corto entendimiento, que la realidad de ese término es otra no tan genérica. Lo que puedo hacer es contarte la realidad que observo.

Se nos llena la boca al enterarnos de noticias sobre “gente pobre” y nos solemos tomar tan a la ligera esa corta expresión, que no pensamos en ella. Si te das cuenta, cuando pasan un par de minutos y vemos esos anuncios sobre esas cosas que tanto deseamos comprar, consolas, vehículos, esa marca de moda que nos parece tan “trendy”, en fin, todos esos productos costosos que pueden incluso llegar a resultar tan banales y al cabo de un momento, nos hemos olvidado ya de esa “pobre gente”.

En que pensamos si seguimos dándole vueltas al termino y en lo que necesita esa “pobre gente” ¿en dinero? en lo único en lo que nos ponemos a pensar y de verdad podemos cuantificar debido a que nosotros sabemos el valor del dinero, es en eso en lo que pensamos Dinero. Creo que esto se vería mejor ejemplificándolo: En algún vídeo a cerca del tercer mundo es posible ver a niños que se pueden divertir con casi cualquier cosa y si yo aquí en mi casa dispongo del último modelo de consola, de internet, televisión, … ¿cómo puede ser que yo en ocasiones llegue a aburrirme y ellos con tan poco pueden ser tan felices?

A mi parecer la respuesta es sencilla, ellos no dependen del fútil dinero ya que son conscientes de que hay otras muchas cosas más importantes que eso. La verdad que estoy casi seguro de que la madre de esos “pobres niños” daría lo que estuviese en su mano por poder ofrecerles la mitad de lo que yo tengo, y con eso no me refiero a las comodidades si no a una educación, un acceso sanitario, alimento y un hogar, lo que nosotros llamamos derechos básicos.

Lo más triste del término “pobreza” es que no hace falta llegar al tercer mundo para darse cuenta de su realidad, ya que en el mundo desarrollado también podemos encontrar a “gente pobre”, que por igual no solo necesita dinero.

Con esto no intento venderte ningún cuento o algo similar, esta es tan solo mi opinión, lo único que intento es que si estas de acuerdo con ella, la próxima vez que escuches algo sobre gente pobre medites un poco sobre el concepto. Estoy seguro de que mientras más gente sea consciente y si cada uno aporta algo, con muchas pocas ayudas, lograremos una gran lucha contra la pobreza y que esta lucha no dependa únicamente de las ayudas que pueda ofrecer cualquier gobierno. Empezando con ser conscientes del problema es como empezaremos a cambiar el mundo.

Pablo Salinas Guerrón

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