29 Junio 2013

rosebud

Publicado en De cine por franciscru a las 17:25 h.

annie_biblioluces

Con un buen guión se puede firmar una excelente producción cinematográfica. También es posible que el mejor guión del mundo no salve a un director chapucero. Pero lo que sí está claro es que no hay película de mérito sin un guión a su altura. Los que han podido leer guiones de cine antes y después de la producción de un film son capaces de detectar hasta qué punto un guión es como una partitura que implica tanto al autor como al intérprete. “Leer” cine es, a veces, decepcionante. En ocasiones son textos sin filo, prolegómenos de la imagen que aun está por llegar. Otras veces apuntan a un horizonte cinematográfico tan lejano que de entrada hay que compadecer al director que le toque lidiar con tal morlaco. Sin embargo, en internet podemos encontrar joyas donde podemos descubrir las huellas que nos llevarán hasta la cima del del séptimo arte, como este impresionante preámbulo a una de las historias más grandes jamás filmadas, escrito por el tándem Welles-Mankiewicz, que no es moco de pavo:

Atravesando la ventada se descubre una cama. La luz se apaga de repente y se vuelve a encender poco a poco. En la cama, una forma humana. Un chalet de montaña cubierto de nieve. Caen grandes copos. Se trata de una pequeña bola de cristal en la que una imitación de nieve cubre un minúsculo chalet. En el interior de la bola también hay un pequeño trineo cubierto de nieve. Una mano sostiene la bola. Unos labios se mueven murmurando con voz cavernosa:

KANE Rosebud…

La mano suelta la bola de cristal. Ésta cae por los escalones hasta acabar rompiéndose con gran estrépito. En reflexión sobre un trozo de cristal se ve, ligeramente deformado, abrirse la puerta de la habitación y entrar una ENFERMERA que se precipita hacia el cuerpo extendido en la elevada cama. Se inclina sobre el muerto, le dobla un brazo sobre el pecho y le cubre el rostro con la sábana.

Salvando las distancias, en Luces también hemos filmado una producción de gran presupuesto… artístico sobre los firmes cimientos de un guión impecable. Se trata de un thriller psicológico, donde se combinan la mejores esencias del género. El resultado: un corto intenso, duro y descarnado que no da tregua al espectador. Con él os deseamos unas dichosas vacaciones estivales que podéis aprovechar, por ejemplo, para aprender cosas…

Esta película necesita Flash Player 7

1 Junio 2013

acmé juvenil

Publicado en el escritor, escribiendo por escribir, expurgado por franciscru a las 18:37 h.

platon_biblioluces

Continuando con nuestra campaña “Verdades como Puños”, las alumnas de bachillerato le han tomado la medida a los textos clásicos y como quien no quiere la cosa, le están sacando partido a esas pequeñas lecturas que hoy llamamos el origen del pensamiento occidental… Los Helenistas, los Presocráticos, el Pitagorismo Pre-Parmenídeo, los Jonios, los Atomistas, los Post-Parmenídeos, los Platónicos, los Aristotélicos, los Platotélicos, los Aristopláticos post-pre-atomigóricos... Una legión de individuos pelín ociosos que un día decidieron establecer las bases del conocimiento, dejando una huella tan profunda que ni siquiera siglos de oscura abyección intelectual lograron borrar. Quizá ahora estemos en tránsito hacia otra época de oscuridad, y la falta de luz solar en pleno mes de junio no sea más que un augurio de lo que está por venir: las sustitución de este legado secular por un par de cupones para pasar unas vacaciones de ensueño en Punta Cana. Las muchachas de bachillerato rescatan verdades como puños que encuentran en su estrambótico libro de texto, una especie de boletín oficial de lo que se debe saber y lo que no. Después sugieren ideas para ilustrar las sentencias marcadas en negrita porque la palabra se les escapa, como se escapa la arena de entre los dedos. Mientras tanto, rescatamos del expurgo inclemente los libros de Platón, almacenados en una lóbrega buhardilla donde esperan turno para convertirse, ¡qué cosas!, en grisáceo papel reciclado, y en uno de ellos, marchito y ajado, abrimos al azar y leemos: “Comencemos, pues, la discusión, partiendo del principio de que nunca se debe ser injusto, ni devolver injusticia por injusticia, ni vengarse de un mal con otro mal. ¿O te separas en esto de mí y niegas la verdad de tal principio? Por mi parte hace mucho que lo adopté y sigo creyendo ahora en él. Pero si eres de otro parecer, dilo, y dame tus razones. O, si por el contrario, persistes en las mismas ideas que antes, óyeme lo que se infiere de ellas”.

Filosofía para principiantes