18 Febrero 2017

hokusai y su 漫画

Publicado en biblioteca virtual, el tebeo por franciscru a las 2:06 h.

El gran artista japonés Hokusai es de sobra conocido. Sus grabados enriquecen los fondos de los museos más prestigiosos, pero también lucen a las mil maravillas en la abollada pared de nuestra biblioteca. Y ahí está su mérito. El arte oriental, y concretamente estas estampas coloreadas, influyeron notablemente en los impresionistas europeos, que a fines del XIX le daban un buen meneo a los principios sacrosantos de la pintura académica y ponían los cimientos del arte moderno. Hablando de cimientos, dicen que Chillida también se inspiró en Hokusai para construir esas moles de hormigón tan grandes y tan feas que hacía él, pero de eso no tenemos pruebas. Manga significa “apuntes”, “dibujos caprichosos”, y eso es precisamente lo que representa esta colección de cuadernos en negro, gris y rosa, que comenzaron a distribuirse allá por 1814 (en España estábamos en plena guerra de independencia contra los franceses de alonsanfandelapatrí que inspiraba a Goya los aguafuertes sobre Los desastres de la guerra). Los contenidos son simples: esbozos de personas realizando una gran variedad de actividades, animales, aves, insectos, dioses, fantasmas, arquitectura, paisajes y vistas detalladas de hojas y flores. La serie tuvo tanto éxito que se publicó durante sesenta y cuatro años. Los editores se aprovecharon el tirón popular de Hokusai incluso después de muerto, sacando al mercado unas “obras inéditas” y “lo mejor de lo mejor de Hokusai”… Y es que hace doscientos años ya estaba todo inventado. ¿Qué es lo que le valió el favor incondicional de su público? Algunos han sugerido que los manga de Hokusai se ofrecían como un manual didáctico, en tiempos en que los aspirantes a dominar el arte del dibujo carecían de material gráfico para usar de modelo. Siendo justos, hay que advertir que el mérito de estos trabajos no era exclusivo de Hokusai, que contó con la colaboración de los grabadores que cincelaban finamente la madera de sakura, y los impresores que trabajaban el color con tinta china y oropimente. El que presentamos en esta entrada es el Volumen 3, pero si alguien se quiere regalar la vista con toda la serie, no tiene más que pinchar aquí mismo y disfrutar de las exquisitas miniaturas orientales que revolucionaron el arte universal.

Esta película necesita Flash Player 7

16 Noviembre 2016

miguelanxo explica a Cervantes

Publicado en Recomendaciones, atrapa al personaje, el escritor, el tebeo por franciscru a las 21:14 h.

miguelanxo_biblioluces

La biografía de Cervantes forma parte de su valioso legado. No ha resultado fácil documentar las peripecias del esquivo Don Miguel,  del que se había perdido la pista hasta que hace poco más de un año se descubrieron restos del escritor en la cripta de una iglesia madrileña. La ausencia de un verdadero retrato y las numerosas incógnitas que rodean al Cervantes “de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada” (en el prólogo de las Novelas Ejemplares) contribuyen a perpetuar la leyenda del escritor, que a buen seguro hubiera cambiado la postrera gloria que le depararon los siglos por una mayor fortuna terrenal, afanado como estuvo en perseguir la fama y el reconocimiento que no le alcanzaron en vida. Hace unos meses tuvimos la oportunidad de viajar en el tiempo, repasando los principales hitos de la biografía cervantina de la mano del genial dibujante Miguelanxo Prado. Abierta en el precioso Palacio Municipal de La Coruña, la exposición Miguel EN Cervantes. El retablo de las maravillas, nos invitaba a conectar al personaje de Cervantes con su época, ilustrando todas “las vidas” que le tocaron en suerte, bien fuera por casualidad o por temperamento: bravucón, soldado, cautivo, recaudador… El que haya perdido la oportunidad de visitar la muestra puede hacerse con el catálogo en el que, junto a los dibujos de Miguelanxo, podemos disfrutar la historieta de El retablo de las Maravillas, obra del orensano David Rubín, que ya había experimentado con la adaptación de otros clásicos como Shakespeare o Bécquer. Sin duda, una lectura recomendable para fraguar en la memoria la vida de nuestro escritor universal en treinta y séis imágenes inolvidables.

8 Septiembre 2016

trinca

Publicado en biblioteca virtual, el tebeo por franciscru a las 14:04 h.

Esta película necesita Flash Player 7

A fines de 1970 veía la luz una revista que marcaría época. Entre las secciones “La solución para el tercer mundo”, “El arte ibérico”, “Cromos” o “Dirigentes de hoy” se colaron autores que llevaron a cabo experimentos narrativos y estéticos poco comunes. Las series aparecidas en Trinca certifican que con censura o sin ella, y pese a los problemas internos de organización de la revista, los autores patrios eran capaces de realizar producciones de extraordinaria calidad, de lo que da fe la gran cantidad de premios con los que se reconoció su corta trayectoria editorial. Para saber un poco más os invitamos a que os paséis por la biblioteca donde podréis consultar algún número original. Recomendamos que previamente os leáis este fragmento de un artículo aparecido en la revista Paperback firmado por Rafael Marín:
“Los adolescentes que en noviembre de 1970 éramos ya aficionados a los comics jamás podremos olvidar el estupor vivido en clase de Formación del Espíritu Nacional, cuando el inevitable vendedor de enciclopedias, álbumes o colectas para bautizar negritos tan típicas de la época sacó de su maleta un extraño ejemplar de cómic y lo anunció a los cuatro vientos como la consecución más portentosa que jamás vieron los siglos. Los tebeos, escolarmente mal vistos, acababan de recibir la bendición del establishment con un nuevo título, Trinca, editado con todo lujo por Doncel, hasta entonces dedicada a los libros de política del régimen de Franco. (…) La inversión estatal que acababa de crear una revista que iba a hacer historia en España tan sólo necesitaba utilizar la maquinaria semi-engrasada del franquismo a través de la Secretaría del Movimiento. Muchos adolescentes de la época nos quedamos fríos ante la muestra, sobre todo por su alto precio y la extrañeza de sus personajes, y la desconfianza natural hacia todo aquello que oliera a oficialismo. Pero muchos padres, convencidos por la verborrea del vendedor y la consciencia de estar comprando una revista de historietas con sentido profundamente didáctico, en papel satinado y con profusión de artículos y atractivos colores, suscribieron a sus hijos al invento. Así echó a andar un proyecto que, de tener un precedente inmediato, habría que buscarlo en los añejos Flechas y Pelayos o Clarín.
(…) A pesar del capital estatal y algún artículo culturaloide, Trinca no puede ser acusada de vehículo al servicio de unas ideas políticas concretas; si esa fue la intención inicial, no cabe duda de que fracasó. Antes al contrario, la multitud de autores que en años sucesivos se turnarían en sus páginas consolidarían un amplio muestrario de estilos y técnicas, ninguna de las cuales puede relacionarse con la propaganda originariamente prevista para el título. En cierto modo, tras el fracaso de las aventuras del grupo adolescente que da nombre a la revista, La pandilla Trinca, tres edulcorados y repipis personajes que parecen sacados de una película de Los Bravos o Los Brincos, la revista aparece dominada por la asepsia. Hay, claro está, matices. La portada del número 1 muestra un dibujo del personaje Manos Kelly, de Antonio Hernández Palacios, y el texto añade “un español en el oeste”. Lo español parece potenciarse por encima de otras cosas: Es el caso de Los guerrilleros, respuesta de Andrade y Bernet Toledano a Astérix el galo, aunque con las tornas cambiadas y un humor bastante más grueso, o de Héctor, adalid de los almogávares, el interesante título que relanzó a Chiqui de la Fuente. Hay una especie de sentido patriótico-autárquico en la línea de la revista, donde todos los cómics incluidos son de autores españoles, circunstancia que no tiene nada de particular en el caso de Pilote, posiblemente el modelo a seguir, donde la mayor parte del material es de origen francés. (…) Los problemas denunciados por los autores para cobrar por su trabajo y su indefensión a la hora de ver cómo sus personajes eran vendidos sin su conocimiento al extranjero, la incompetencia de algunos de los directores, la censura o las inevitables tensiones en un proyecto de esta envergadura (determinaron) el cierre de la revista pocos años más tarde”.