24 Diciembre 2019

deseos sostenibles

Publicado en General, Recomendaciones, escribiendo por escribir por franciscru a las 22:23 h.

Pasados los blaquefridais y los cibermondais (proponemos a la Real Academia estas grafías para su próximo ejercicio anual de fijación, una vez que la renuncia a limpiar y dar esplendor ya se ha consumado), aun nos queda por delante la larga campaña de salvaje consumo navideño, que deja por sí misma una huella de carbono que ríete tú de la solidaria emisión entérica de mil millones de vacas pedorras. Llevamos más de diez años proponiendo alternativas mucho más razonables al regalo inútil, la prenda innecesaria, el complemento delirante, el aparato prescindible… Y no es que reneguemos de las atractivas invitaciones a la felicidad que por estas fechas permanecen expuestas en escaparates reales y virtuales. Ni mucho menos. Pero lo cierto es que la demanda razonable es la única capaz de controlar una oferta desmedida. Esta vez también vamos a recomendar el obsequio de libros. Bien entendido que no cualquier título ni cualquier autor; leer debe ser un acto responsable: debe contribuir al equilibrio, la emoción, el sentimiento, el saber y la diversión. Y después está el gusto y las inclinaciones de cada cuál. Los que están convencidos de que sobre esto, sobre gustos, no hay nada escrito, se sorprenderán de la enorme cantidad de páginas impresas que tratan sobre el particular (sobre gustos), clamorosa evidencia de que este refrán popular ha sido superado en crédito y fiabilidad por la paremia alternativa: Para gustos, los colores. Como tampoco tenemos la intención de dar satisfacción alguna a los fabricantes de cochina celulosa, vamos a invitar a regalar libros usados, libros sentidos y leídos que por cualquier razón nos apetezca compartir con los demás, más allá del simple préstamo a perpetuidad en el que suele convertirse cualquier generoso gesto en este sentido. Y no solo eso. Es posible imprimir nuestro sello inconfundible introduciendo algún elemento que haga de nuestro libro algo verdaderamente único: ilustraciones propias, notas y citas, hojas de árboles exóticos recogidas durante el verano, los pétalos de una flor, una figura de origami, un folioscopio… La creatividad convertirá el regalo en una pieza única, un volumen sin parangón, una muestra de cariño más allá de valor pecuniario, de esos que sobreviven a purgas y mudanzas, a repartos y subastas. Si no tienes candidatos a la mano, las librerías de viejo son bazares inagotables donde se confunden los embriagadores olores del tolueno y el furfural, los volúmenes centenarios con las colecciones de quiosco, los autores consagrados con los figurones en declive…

Y es que los buenos, buenos regalos no salen del bolsillo… Salen del corazón. Feliz Navidad.

1 Enero 2019

el año de la Tabla

Publicado en General, escribiendo por escribir, vale más que las pesetas por franciscru a las 0:01 h.

Aunque no es justo atribuirle todo el mérito, este año se conmemora el centésimo quincuagésimo aniversario de una proeza intelectual extraordinaria: la primera Tabla Periódica de los Elementos químicos propuesta por el científico ruso Дми́трий Ива́нович Мendeléiev. Este siberiano universal estuvo a punto de ganar el premio Nobel, una distinción sin duda proporcional a su innegable aportación científica. La intervención de un influyente y resentido colega truncó la propuesta para siempre, porque D. Dimitri fallecería unos meses después. La Tabla Periódica allanó el camino para el desarrollo de los mayores avances en la teoría y la práctica de la química. Pero LTP es algo más: se trata de un icono universalmente reconocible que encierra referentes culturales, mitológicos, literarios, geográficos, místicos, religiosos, técnicos, históricos… y que, sin embargo, está en continua evolución pues aunque parezca un capítulo cerrado, especialistas y filósofos continúan debatiendo las virtudes relativas de las diferentes formas de presentar la tabla periódica misma​, e incluso la colocación de algunos elementos. Recientemente los últimos fichajes extremadamente inestables y endemoniadamente difíciles de sintetizar han servido para completar el séptimo periodo. La rigurosa descripción de los 118 elementos ha sido uno de los logros colectivos más meritorios de la mente y el ingenio colectivo de la especie. A lo largo de este Año Internacional de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos vamos a destacar algunas aportaciones literarias y divulgativas relacionadas con LTP porque, como diría el bueno de Terencio (no confundir con el defensa central del Betis), nada de lo humano nos es ajeno, y no hay más humano que esta elegante creación que clasifica todos los ingredientes del universo interpretando la armoniosa sinfonía de las leyes naturales.

 Si por uno cataclismo resultaran destruidos todos los conocimientos científicos y sólo una frase pudiera pasar a las generaciones siguientes, ¿qué sentencia contendría el máximo de información en el mínimo de palabras? Yo creo que es la hipótesis atómica (o el hecho atómico, o como quieran llamarlo), según la cual todas las cosas están hechas de átomos –pequeñas partículas que se encuentran en perpetuo movimiento y se atraen entre sí cuando se sitúan a corta distancia, pero que se repelen si se intentan introducir una en la otra–. Sólo con que se utilice un poco de imaginación y de reflexión, en esta única frase, como verán, está contenida una enorme cantidad de información sobre el mundo.

(De una charla de Richard Feynman recogida en el libro de John Gribbin Introducción a la ciencia).

10 Julio 2017

humillos o el innegable mérito de no saber leer

Publicado en General por franciscru a las 16:24 h.

Sigue faltando la buena lectura que nos haga malos los que por malos tenemos, y mezquinos y tontos los que pintan rubor en las mejillas de tan solo oillos, por lo mucho que yerran y lo poco que atinan en el gobierno de la república, que alardean de las coces y los rebuznos como si fuera idioma universal, cuando solo a ellos les atañe. Y para que todo lo escrito se entienda, vendré a decir que no hay mayor osadía que imitar a Cervantes y tomarle la palabra como si fuera propia, pues no hay dos que escriban y describan tan bien los vicios pasados y presentes, como lo son la ignorancia de los que nos gobiernan y la mayor y sobrada querencia al asta de la burricie de los que aspiran a sucedellos, que no hay más que oír la jerigonza de estos telesúcubos sobrados para ver lo mucho que desprecian el saber, y con él, a todos los que acuden a ellos para reclamar justicia, discreción, gobierno y mesura, pues no hay nada más lejos de su lugar de origen que tales conceptos, rebozados en lodo pegajoso, tan ocultos en la negrura de su corteza que apenas distinguirse pueda una lezna de cordura o de buen juicio. Y para el que de esto dude, siga por extensión ponerle remedio a la duda leyendo los Entremeses cervantinos, obritas jocosas que los escolares estudian pensando que su lectura es casi imposible, y que ponderan en las pruebas de saber sin saber siquiera si hay letras bajo el epígrafe. Y vaya si las hay, que siendo piezas bien cortas y medidas, enseñan más de lo que pudo enseñarle un asno a otro con solo leerlas, si se sabe, o verlas y escucharlas en las muchas representaciones que se paran en la pantomina de los personajes, tan reconocibles por necios que sus nombres les delatan antes siquiera de pisar la escena: Pedro Estornudo, Juana Castrada, Humillos, Mostrenca, Trampagos, Teresa Repolla, Alonso Algarroba… Pasen y vean pues, ahora que hay tiempo, que todos los vicios que nos hacen españoles, seamos andaluces, vizcaínos, extremeños o catalanes, ya hubo quien los describió con pluma lúcida y certera hace cuatrocientos años, señalando a los que no leen ni tienen trazas de aprender como los únicos candidatos a ocuparse de la cosa pública que ahora dan en llamar de interés general: “¿Sabéis leer, Humillos? No, por cierto, ni tal se probará que en mi linaje haya persona tan de poco asiento, que se ponga a aprender esas quimeras, que llevan a los hombres al brasero, y a las mujeres a la casa llana. Leer no sé, mas sé otras cosas tales, que llevan al leer ventajas muchas. Sé de memoria todas cuatro oraciones, y las rezo cada semana cuatro y cinco veces. Y ¿con eso pensáis de ser alcalde? Con esto, y con ser yo cristiano viejo, me atrevo a ser un senador romano”.

19 Abril 2016

memes del día del libro

Publicado en General por franciscru a las 17:02 h.

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