5 Octubre 2018

hablando con María (y II)

Publicado en atrapa al personaje, el escritor, vale más que las pesetas por franciscru a las 10:43 h.

Segunda parte de la entrevista que mantuvimos con La Perera y que con esta nueva entrega toca ya a su fin, aunque no descartamos futuras colaboraciones porque la autora nos ha tratado fenomenal y terminamos con ganas de más…

Inventar con la palabra o con el pincel: ¿Qué resulta más complicado?

En mi caso es mucho más difícil inventar con la palabra. He intentado varias veces escribir alguna historia propia para luego poder ilustrarla pero nunca me ha gustado el resultado. En cambio con el pincel todo fluye mucho más rápido.

Como ilustradora independiente, ¿cómo promociona su trabajo?

Ahora es mucho más fácil promocionarse porque tenemos las redes sociales. Aunque no me gustan mucho y no sé manejarlas muy bien creo que son una herramienta imprescindible hoy en día. También contacto directamente con editoriales o agencias en las que puede encajar mi trabajo o me muevo por ferias de ilustración para hacer nuevos contactos y estar al día de novedades.

Los ilustradores e ilustradoras con oficio imprimen en su obra algo que la hace fácilmente identificable, inconfundible… ¿Cuál es el suyo propio?

No sabría definirlo. Llevo muchos años dedicándome a esto y mi trabajo ha ido evolucionando mucho. Creo que lo importante es disfrutar con lo que haces independientemente de eso que llaman estilo, pero está claro que cada uno tiene su propia “mano” y su particular universo que siempre sale en a relucir en las ilustraciones.

El ordenador, ¿ha hecho accesible la ilustración y el dibujo a “todo el mundo”?

El ordenador nos facilita muchísimo el trabajo diario en la mayoría de las ocasiones, pero no deja de ser una herramienta más, como el lápiz. Lo importante es lo que quieres contar. Luego cada uno busca sus propias herramientas para hacerlo. Si no tienes nada que expresar no sirve de nada manejar bien el ordenador.

Sabemos que hay artistas que “venderían su alma” por ponerle el color un libro en particular. En su caso, ¿cuál sería ese título y por qué?

Tengo muchas ganas de ilustrar algún libro de temática musical. La música es una fuente de inspiración muy importante para mí. Soy muy mitómana y creo que disfrutaría muchísimo ilustrando algo sobre algún grupo, como Los Beatles por ejemplo.

¿Hay diferencias entre la ilustración (o la historieta) para niños, para jóvenes y para adultos?

Sí, supongo que sí. Cambia el enfoque, la temática y muchas veces el estilo. Al final se trata de comunicar algo y la ilustración debe adaptarse al público al que va dirigido. De todas formas, los amantes de los libros ilustrados disfrutan todos por igual.

Recomiéndenos tres obras imprescindibles para nuestra biblioteca…

Los tres en este caso son cómics y son una auténtica maravilla:
• Luces Nocturnas, de Lorena Alvarez. (Astiberri)
• La levedad, de Catherine Meurisse (Impedimenta)
• La vida. Una historia de Carles Casagemas y Pablo Picasso, de Tyto Alba (Astiberri)

Tomamos nota: En breve incorporaremos estas lecturas a nuestra biblioteca. Gracias María una vez más por tu amabilidad pero, sobre todo, por tus dibujos.

3 Octubre 2018

hablando con María (I)

Publicado en atrapa al personaje, el escritor, vale más que las pesetas por franciscru a las 16:50 h.

En esta primera entrega, la ilustradora María Díaz Perera nos habla de la profesión, del oficio del arte y de unas cuántas cosas más. Lo mejor es leer para saber…

Primero vamos con lo de los estudios… Ayúdenos a convencer a una estudiante con talento de que lo suyo es el lápiz y no las ecuaciones de segundo grado…

Si dibujar es realmente lo que le gusta hacer le animaría sin duda a que se formara como profesional de este campo. Afortunadamente desde hace unos años estamos viviendo un “boom” de la ilustración. Creo que poco a poco está dejando de entenderse como una simple afición y ya por fin es una profesión reconocida. Mi consejo es que no duden, que confíen en sí mismos y se preparen bien porque sí hay salida profesional y es una suerte poder trabajar en lo que realmente te gusta.

Ha estudiado en centros de Asturias. ¿Considera que hay una buena oferta formativa en la región para nuestros futuros ilustradores?

Sí, tenemos una buena oferta formativa en las escuelas de Oviedo o de Avilés, aunque también es interesante la experiencia fuera y siempre pueden investigar lo que se está haciendo otras escuelas fuera de Asturias.

¿Qué consejos le daría a una chica o a un chico de secundaria que quiera dedicarse a la lustración o a la historieta?

Esta es una profesión muy bonita pero también muy dura, por eso como en cualquier otro campo, hay que trabajar mucho y no desanimarse. Preparar un buen portafolio con trabajo personal es una buena manera de comenzar.

¿Quién te enseña verdaderamente el oficio de ilustradora?

En mi caso he aprendido muchísimo de mis compañeros de profesión, tanto de sus métodos como de su manera de trabajar con clientes y presupuestar trabajos. Luego es el día a día el que te enseña cómo debes trabajar y mejorar aprendiendo de tus errores.

¿Es el suyo un trabajo de ocho horas con pausa para el café?

Aunque soy bastante disciplinada con los horarios en mi caso no todos los días son iguales. Hay días de ocho horas (¡o más!) y otros mucho menos productivos porque también tienes que hacer otras cosas que no son dibujar (facturas, presupuestos, correos…) Eso sí, siempre hay pausa para el café :)

Siempre nos gusta hacer esta pregunta… El arte rupestre, ¿es obra de hombres o de mujeres?

¡Yo creo que de ambos!

Ahora le vamos a sacar los colores… ¿Cuál es el secreto para llegar a los más pequeños?

¡Es una pregunta muy difícil! Creo que el secreto está en divertirse con el trabajo que estás haciendo, en jugar. Si te lo estás pasando bien mientras trabajas creo que de una manera u otra eso se termina reflejando en las ilustraciones.

 (Continuará…) 

30 Septiembre 2018

pájaros en la cabeza

Publicado en Recomendaciones, el escritor, vale más que las pesetas por franciscru a las 19:01 h.

Aquel que piense que para encontrar talento debe pagar el peaje del Huerna se equivoca de cabo a rabo. Para demostrarlo traemos a nuestra bitácora a María Díaz Perera (Gijón, 1980). Y no solo porque La Perera sea asturiana, sino porque su trabajo tiene trazas de convertirse en uno de los más reconocibles del panorama nacional. Encontramos que María tiene una cálida y personal manera de hacerse visible en este universo editorial donde cada vez abundan más los ejemplos de jóvenes dibujantes con un enfoque artístico genuino. El caso de María Díaz destila poesía y encanto, y un optimismo que se llena de flores y, sobre todo, de pájaros que vuelan por doquier. Su obra nos recuerda un tanto a esa otra gran María, la ilustradora María Pascual, con quien encontramos algunas conexiones estéticas como el halo de común dulzura con la que ambas envuelven sus personajes o el estilo, sencillo y claro, en el que los colores inundan la retina del observador, sea niño, joven o adulto. Por todo lo escrito le queremos dedicar nuestro marcapáginas de cabecera. Pero no contentos con ello, y como nos apetece saber un poco más de ella misma y de su trabajo como dibujante, le hemos preparado una pequeña entrevista que esperamos os guste. Atentos a las siguientes entregas…

27 Septiembre 2018

sobre la utilidad de juntar una biblioteca

Publicado en Recomendaciones, escribiendo por escribir, vale más que las pesetas por franciscru a las 22:45 h.

La tradición de “La Escurialense” como biblioteca pública no tiene parangón. Hoy, mientras paseamos por la Sala Principal de la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial admirando los maravillosos frescos de la bóveda, nos embarga una emoción que bien pudiera ser completa si fuera posible abrir los anaqueles e inspeccionar a nuestro antojo los volúmenes que se agolpan en los estantes, un legado documental de valor incalculable que empezara a juntar Felipe II, y que fue enriqueciéndose merced a compras y aportaciones particulares. La providencial retransmisión de un evento deportivo nos permite estar a nuestras anchas, ignorados por los guardas, con patente para llegar más allá y más cerca de los maravillosos objetos que nos rodean: bargueños, esferas armilares, mesas de mármol pardo, globos terráqueos… aunque no liberados del todo, pues la mirada escrutadora y melancólica de Su Católica Majestad nos sigue allí donde vayamos. En el silencio total,  los atropellados conjuros radiofónicos se confunden con imaginados diálogos entre académicos y estoicos, alumnos frívolos que ignoran olímpicamente a sus maestros, y los gritos apagados de la muchedumbre futbolera con los murmullos de aquellos que siguen el encuentro de Salomón con la deslumbrante y coqueta Reina de Saba. Y los libros. Allí reposan ¡ay! el Apocalipsis de la Casa de Saboya, el Beato de Liébana, el Códice Aureo, el Códice Emilianense… La cercana vecindad de los volúmenes nos eriza la piel. Y si bien la pública condición de esta biblioteca se ha mantenido desde los tiempos del promotor Páez de Castro (”Memorial sobre los libros y utilidad de la librería y orden y traza que en ella se ha de tener“), los visitantes ocasionales no tienen vela que poner entre tanto libro dorado y han de conformarse con lo que se intuye entre las telas metálicas de las estanterías de palo negro. Quizá a más de uno llame la atención este particular paseo, que más tiene de peregrinaje que de visita turística. Pero merece la pena recrearse de vez en cuando en la contemplación de este tesoro de todos y que a todos concierne, aunque solo sea en las ocasiones magnas en que una semifinal o siquiera una eliminatoria de cuartos nos permita encontrarnos en la intimidad con nuestro inmenso patrimonio cultural.