5 Diciembre 2010

funes y s., los memoriosos

Publicado en video libro por franciscru a las 11:33 h.

 

Quien no guarda recuerdo de las cosas está condenado a olvidarse incluso de sí mismo. La memoria es el verdadero motor del pensamiento. Un don extraordinario que alcanza hasta el último rinconcito de nuestra existencia. Desde muy antiguo, la cultura escrita ha venido prestando soporte externo a la memoria colectiva, todo eso que nos hace ser lo que somos. Sin ella habríamos de renunciar al progreso: nos veríamos obligados a reinventarnos a nosotros mismos en cada generación, con todo el derroche de energía y creatividad intelectual que eso supondría. La memoria como tal ha inspirado libros y películas. A principio de los años cuarenta del siglo pasado, Jorge Luis Borges escribió un cuento basado en la prodigiosa memoria de un hombre que no podía olvidar nada. Paralelamente, al otro lado del mundo, un neurofisiólogo ruso llamado Александр Романович Лурия estudió la mente de un portento: se trataba de un hombre de carne y hueso con una inusitada capacidad para retener en el tiempo la más nimia información que a los sentidos se le ofreciera. Los modernos computadores reproducen la estructura de la memoria humana: memoria a corto y a largo plazo. Pero las máquinas son implacables: ellas son capaces de almacenar miles, millones de datos, que para volverse opacos e inertes solo precisarán de que a nosotros se nos olvide la contraseña, una clave de acceso formada tan solo por un ridículo puñado de números y letras.

16 Noviembre 2010

tercerobé también cuenta

Publicado en video libro por franciscru a las 14:01 h.

Partiendo de una inquietud, y llegando poco a poco a esa difícil empatía que nos hace sentirnos incómodos ante la crudeza del problema, el grupo tercerobé desarrolló una idea que acabó convirtiéndose en nuestra humilde aportación para la jornada contra la violencia doméstica del próximo veinticinco de noviembre. La iniciativa, el guión y todo el desarrollo tomaron forma durante las horas de esa incierta asignatura de Ciudadanía, que cualquier día desaparecerá sepultada y olvidada. Lo que no significará que los que ejercemos la docencia sin demasiado escepticismo dejemos de preocuparnos por hacer de nuestros alumnos buenas personas y mejores ciudadanos.

13 Noviembre 2010

coincidencias, prosemas y meopas

Publicado en biblioteca virtual, video libro por franciscru a las 22:32 h.

Normalmente los designios de una vida los determina la casualidad. No es extraño, pues, que en la literatura se expriman a menudo los recursos del azar y la fortuna para articular la historia. Siempre nos ha fascinado como todos y cada uno de nuestros actos presentes determinan para bien o para mal el devenir de los acontecimientos futuros. Cómo, por ejemplo, aquel taxista torpe nos salvó la vida al impedir que tomáramos el avión extraviado para siempre en el Triángulo de las Bermudas; o cómo el inesperado aguacero arruinó una cita en el parque con la chica más guapa de cuarto curso, que años después llegaría a ser vicepresidenta del gobierno. Muchos de los escritores sudamericanos del siglo pasado supieron combinar en dosis perfectas lo verosímil con lo mágico, recreando historias y ambientes reconocibles que, sin embargo, se presentan rodeados de un halo fantástico que primero nos desconcierta para después atraparnos sin remisión. Uno de ellos fue Julio Cortázar, del que dicen que bien pudo haber sido una creación de sí mismo. Si te lo encuentras por casualidad en las estanterías de la biblioteca, atrápalo. De no hacerlo así, es probable que dentro de algún tiempo…

Esta película necesita Flash Player 7

 

Esta película necesita Flash Player 7

8 Noviembre 2010

por falta de palabras

Publicado en video libro por franciscru a las 3:06 h.

Ni siquiera los especialistas se ponen de acuerdo sobre si las palabras sirven para transmitir el pensamiento o si, por el contrario, el pensamiento mismo es consecuencia de nuestra pericia lingüística. Pero tanto en uno como en otro caso, con las palabras tendemos un puente de entendimiento con nuestros semejantes. Y con nosotros mismos. Cuando nos quedamos sin palabras parecemos obtusos, nos volvemos espesos y nuestros esfuerzos por darle forma a una idea se vuelven vanos.  Hay quien dice que es posible dominar un idioma conociendo mil palabras. Quizá para solicitar un impreso o preguntar por una calle sea así. Pero hasta ahí. Hace falta saber muchas palabras para crecer como personas, expresar un concepto original o crear nuestro universo personal. Pero las palabras todas, desde las más comunes a las menos habituales, no crecen en los árboles. Las “buenas” palabras están en los diccionarios; pero también en boca de quien las usa con propiedad, en los libros bien escritos, en los refranes populares, en los grafitos de las ruinas pompeyanas… Para no quedarse sin palabras es necesario refrescar en tales fuentes el conocimiento de nuestra propia lengua, ese tesoro que nos permitirá, por ejemplo, expresarle a la persona amada lo que sentimos por ella. Algo que no supieron o pudieron hacer los personajes de la siguiente historia que te presentamos.