Día del Libro con Javier Díaz Rodríguez

26 04 2019

El 25 de abril celebramos el Día del libro con un encuentro con el escritor Javier García Rodríguez, autor del libro de poemas: Mi vida es un poema.

En la actividad participaron alumnos de 3º y 4º de la ESO y alumnos de 1º de Bachillerato. Fueron algunos de ellos los que abrieron el acto con la lectura de poemas de Gloria Fuertes y Luis Felipe que sirvieron de tributo al sempiterno Don Quijote.

De la mano del escritor nos adentramos en su peculiar concepto de la poesía que, con la cercanía de sus explicaciones y ejemplos, hizo fácil y accesible comprender el tantas veces planteado: ¿Qué es la poesía?, o ¿qué es la literatura?

Finalizó su intervención con un regalo para todos: nos ofreció en primicia la lectura de uno de los poemas que seguramente muy pronto se verá publicado en un nuevo libro. A ello respondimos con un obsequio que contenía todos los trabajos que los alumnos habían elaborado tomando como referencia su libro de poemas.

En resumen, todo un encuentro motivador para acercarnos al mundo de la poesía.



Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2019

2 04 2019

Hoy, 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil con el fin de promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.

Cada año, una sección nacional del IBBY (International Children’s Book Day) tiene la oportunidad de ser la patrocinadora internacional del Día del Libro Infantil y selecciona un escritor representativo y a un reconocido ilustrador de su país para que elaboren el mensaje dirigido a todos los niños del mundo y el cartel que se distribuye por todo el mundo, y se promueva la celebración en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc.

Este año le corresponde a la sección de Lituania (en 2018 fue Letonia), que difunde el mensaje y la ilustración de Kęstutis Kasparavičius.

Los libros inspiran pausa

“¡Voy con prisa!”, “¡No tengo tiempo!”, “¡Adiós!”… Expresiones semejantes pueden oírse quizá a diario, no solo en Lituania —en el centro mismo de Europa—, sino en muchas partes del mundo. Y con frecuencia parecida se oye decir que vivimos en la edad de la abundancia de información, la prisa y la precipitación.

Sin embargo, tomas un libro entre las manos y, de alguna manera, te sientes distinto. Y es que los libros tienen una estupenda cualidad: te inspiran serenidad. Con un libro abierto y sumergido en sus tranquilas profundidades, ya no temes que todo te pase de lado a toda velocidad, sin llegar a apreciar nada. Empiezas a creer que no será preciso lanzarse como loco a tareas de dudosa urgencia. En un libro todo sucede sigilosamente, en orden y según una secuencia. ¿Será tal vez porque sus páginas están numeradas y las hojas al pasar crujen tranquilamente y con un suave efecto relajante? En un libro los acontecimientos pasados se encuentran plácidamente con los que han de venir.

El mundo del libro es muy abierto; su realidad sale al encuentro amistoso con el ingenio y la fantasía, y a veces ya no sabes muy bien dónde —si en un libro o en la vida— has notado de qué manera tan bella caen al derretirse las gotas del tejado nevado, o de qué forma tan encantadora cubre el musgo la cerca del vecino. ¿Ha sido en un libro o en la realidad donde has experimentado que las bayas del serbal no son sólo bellas, sino amargas? ¿Acaso sucedió en el mundo de los libros, o de verdad estabas tumbado sobre la yerba en verano, y después sentado con las piernas cruzadas, contemplando las nubes que surcaban el cielo?

Los libros ayudan a no acelerarse, enseñan a observar; los libros invitan, incluso obligan a acomodarse, pues casi siempre los leemos sentados, poniéndolos en la mesa o en el regazo, ¿no es así?

¿Y acaso no habéis experimentado otra maravilla: que cuando leéis un libro, el libro os lee a vosotros? Sí, sí, los libros también saben leer. Os leen la frente, las cejas, las comisuras de los labios, que ahora suben, ahora bajan; sobre todo, por supuesto, os leen los ojos. Y por los ojos entienden… adivinan… Bueno, ¡vosotros mismos sabéis qué!

No tengo duda de que a los libros les parece muy interesante estar sobre vuestro regazo, pues una persona que lee —sea niño o adulto— solo por eso ya es bastante más interesante que la que se resiste a tomar un libro entre las manos, que la que —siempre con prisa— no llega a sentarse y no tiene tiempo de fijarse en casi nada. Este es mi deseo para todos en el día internacional del libro infantil: ¡Que existan libros interesantes para los lectores y lectores interesantes para los libros!

(Texto original e ilustración: Kęstutis Kasparavičius. Traducción: Carmen Caro Dugo)

En este enlace puedes descargar el cartel y en este otro el folleto en varios idiomas.



Día de la Poesía: exposición en el IES

21 03 2019

 

Hoy, 21 de marzo, coincidiendo con la llegada de la primavera, celebramos el Día de la Poesía en el IES de Noreña. Alumnos y alumnas de diferentes cursos, dirigidos por la coordinadora de la Biblioteca (Teresa Peón) han preparado una exposición que se puede visitar en el vestíbulo del Centro. Está dividida en varias zonas: poesía para reflexionar, poesía para amar, poesía para contemplar, poesía para llorar, poesía para rapear y poesía en otros idiomas, además de un panel con poesía de mujeres imprescindibles y otro en homenaje a Antonio Machado en el 80 aniversario de su muerte.

Podéis ver las fotos en los siguientes enlaces:

Día de la Poesía - Flickr

Día de la Poesía - Google Fotos 

Y aquí tenéis uno de los poemas “para reflexionar”, escrito por nuestra querida compañera Esmeralda:

Lleva sed de trigo
en las venas oscuras
escondida;
lleva hambre
en los ríos claros,
en las sienes
quieta;
y un poco de dolor
en los costados.
En la alforja
pan de ayer,
migas negras,
vergonzosas.


8 de marzo: Libros con nombre de mujer

8 03 2019

Hoy, día 8 de marzo de 2019, queremos celebrar el día de la mujer con una selección de libros de nuestra biblioteca. La hemos titulado LIBROS CON NOMBRE DE MUJER.

EN LA BIBLIOTECA DEL EDIFICIO LOS RIEGOS

EL CASO JANE EYRE. JASPER FFORDE.

MARIANELA. BENITO PÉREZ GALDÓS.

NAKUSHA, LA NO DESEADA. LAURENCE BIDET.

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS. LEWIS CARROLL.

ANA Y LA SIBILA. ANTONIO SÁNCHEZ-ESCALONILLA.

NUESTRA NATACHA. ALEJANDRO CASONA.

MARINA. CARLOS RUIZ ZAFÓN.

 

EN LA BIBLIOTECA DEL EDIFICIO LA IGLESIA

LOTA BAJO EL AGUA. CAROL HUGHES.

MATILDA. ROALD DAHL.

Y TAMBIÉN EN INGLÉS, EN LA BIBLIOTECA LOS RIEGOS

MOLLY MOON Y EL INCREÍBLE LIBRO DEL HIPNOTISMO. GEORGIA BYNG

MOLLY MOON DETIENE EL MUNDO. GEORGIA BYNG.

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BELÉN, EL ABUELO ANTÍGONO Y SU GATO. CARLOS PUERTO.

ANNE AQUI SELIMA ALLI. MARIE FERAUD.

HOLA, ¿ESTÁ MARÍA? CONCHA LÓPEZ NARVÁEZ Y MIGUEL SALMERÓN LÓPEZ.

VERO Y EL FANTASMA DE CANTERVILLE. CARLOS PUERTO.

LOS NONOVIOS DE OLIVIA. BRAULIO LLAMERO.

CARMELA. JUAN FARIAS.

DIARIO SECRETO DE SUSY. CHRISTINE NÖSTLINGER.

UN NOVIO PARA NATALIA. MARIA MENÉNDEZ-PONTE.

 

EN ASTURIANO

BIBIANA Y EL SO MUNDU. JOSÉ LUIS OLAIZOLA.

 

EN VERSO

VERSOS PARA ANA. LÍA RUTH TRUGLIO DE FARINA



Machado, 80 años

22 02 2019

En la noche del 22 al 23 de febrero de 1939, Juliette Figuères, propietaria de una mercería de artículos de punto enfrente del Hotel Bougnol-Quintana de Collioure, cosió la bandera tricolor de la España republicana que envolvería al día siguiente el ataúd de Antonio Machado.

El dato lo da Jacques Issorel en Últimos días en Collioure, 1939, donde hay un pormenorizado relato de las últimas horas de Machado y de la ayuda que a él y a su familia le prestaron los vecinos de esta localidad francesa. Los testimonios directos reflejan la disposición de Jacques Baills, el jefe de la estación que les indicó dónde podían hospedarse cuando llegaron en tren a Colliure el 28 de enero, y la hospitalidad de la dueña del hotel, madame Quintana, quien les facilitó dos habitaciones: una para Antonio y Ana Ruiz, su madre, y otra para su hermano José y la esposa de este, Matea. Todo ello sin cobrar de antemano y a pesar de que los huéspedes recién llegados le advirtieron de que no sabían si podrían pagar la estancia.

Las anécdotas y datos más que emotivos abundan en este libro de Issorel, de cuya edición francesa de 1982 bebe Ian Gibson (Ligero de equipaje) para relatar el viaje hacia el exilio que tuvo que emprender el poeta en compañía de su familia y otros intelectuales el 23 de enero, cuando salió antes de la madrugada de Barcelona vestido con su mejor traje, “uno azul marino, limpio y bien planchado”, y un maletín lleno de papeles que tendría que abandonar después en el camino. Barcelona había sido bombardeada 28 veces en las últimas cincuenta horas por la aviación italo-alemana y el frente estaba a menos de 30 kilómetros de la ciudad.

El motivo de que los hermanos José y Antonio Machado no bajaran a veces a comer juntos en el hotel se debía a que apenas tenían ropa

Al enterarse de que el motivo de que los hermanos José y Antonio Machado no bajaran a veces a comer juntos en el hotel se debía a que apenas tenían ropa, y “el día en que uno de los dos lava la camisa, espera a que el otro acabe la comida y suba para bajar a su vez”. Juliette Figuères, la propietaria de la mercería, les dio calzoncillos, calcetines, camisas y ropa para la mujer de José, Matea. “Y estaban encantados”.

Toda esta hospitalidad de los vecinos y vecinas de Colliure contrasta con el maltrato que a pocos kilómetros de allí, en los campos de concentración de Argelès-sur-Mer y de Saint-Cyprien, se les dispensaría a los más de 180.000 refugiados españoles recluidos. El mismo Castillo Real de Colliure se convirtió en prisión preventiva de republicanos españoles, cuyas torres seguramente llegó a ver Antonio Machado, sin saber que de intramuros de esa fortaleza, hoy día visitable, saldrían con un permiso especial los doce soldados españoles, pertenecientes a la Segunda Brigada de Caballería del Ejército español, quienes llevarían a hombros su ataúd, turnándose en dos grupos de seis (Ian Gibson).

Las penurias de Machado y familia, su declive personal, las adversas vicisitudes de su último viaje, son conocidas por lo que dejaron escrito muchos de los que le acompañaron. Corpus Barga, que tuvo que llevar a la madre de Machado en brazos, exhausta, para atravesar la frontera, lo contó en varios artículos de prensa. Joaquín Xirau, sobre cuya obra en catalán escribiría Machado uno de sus últimos artículos, nos dejó un hermoso y sentido relato pormenorizado desde su salida de Barcelona hasta su despedida, cuando desde la ventanilla del tren le vio por última vez en la estación de Colliure, “siempre del brazo de su hermano, camino del pueblo…”. Joaquín Xirau escribió este relato, Por una senda clara (mal citado, por cierto, tanto en la autoría como en el título por Andrés Trapiello en Las armas y las letras), en París, en marzo de 1939, tomando el título del poema escrito en 1915 por Antonio Machado en Baeza en honor a la muerte de Francisco Giner de los Ríos, cuyos primeros versos dicen:

“ Como se fue el maestro,
la luz de esta mañana
me dijo: Van tres días
que mi hermano Francisco no trabaja.
¿Murió?… Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara. ”

Para leer el artículo completo en la fuente (Diario El Salto), pincha en este enlace.



¡Felices fiestas y feliz año!

28 12 2018

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