Día de la Poesía: exposición en el IES

21 03 2019

 

Hoy, 21 de marzo, coincidiendo con la llegada de la primavera, celebramos el Día de la Poesía en el IES de Noreña. Alumnos y alumnas de diferentes cursos, dirigidos por la coordinadora de la Biblioteca (Teresa Peón) han preparado una exposición que se puede visitar en el vestíbulo del Centro. Está dividida en varias zonas: poesía para reflexionar, poesía para amar, poesía para contemplar, poesía para llorar, poesía para rapear y poesía en otros idiomas, además de un panel con poesía de mujeres imprescindibles y otro en homenaje a Antonio Machado en el 80 aniversario de su muerte.

Podéis ver las fotos en los siguientes enlaces:

Día de la Poesía - Flickr

Día de la Poesía - Google Fotos 

Y aquí tenéis uno de los poemas “para reflexionar”, escrito por nuestra querida compañera Esmeralda:

Lleva sed de trigo
en las venas oscuras
escondida;
lleva hambre
en los ríos claros,
en las sienes
quieta;
y un poco de dolor
en los costados.
En la alforja
pan de ayer,
migas negras,
vergonzosas.


8 de marzo: Libros con nombre de mujer

8 03 2019

Hoy, día 8 de marzo de 2019, queremos celebrar el día de la mujer con una selección de libros de nuestra biblioteca. La hemos titulado LIBROS CON NOMBRE DE MUJER.

EN LA BIBLIOTECA DEL EDIFICIO LOS RIEGOS

EL CASO JANE EYRE. JASPER FFORDE.

MARIANELA. BENITO PÉREZ GALDÓS.

NAKUSHA, LA NO DESEADA. LAURENCE BIDET.

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS. LEWIS CARROLL.

ANA Y LA SIBILA. ANTONIO SÁNCHEZ-ESCALONILLA.

NUESTRA NATACHA. ALEJANDRO CASONA.

MARINA. CARLOS RUIZ ZAFÓN.

 

EN LA BIBLIOTECA DEL EDIFICIO LA IGLESIA

LOTA BAJO EL AGUA. CAROL HUGHES.

MATILDA. ROALD DAHL.

Y TAMBIÉN EN INGLÉS, EN LA BIBLIOTECA LOS RIEGOS

MOLLY MOON Y EL INCREÍBLE LIBRO DEL HIPNOTISMO. GEORGIA BYNG

MOLLY MOON DETIENE EL MUNDO. GEORGIA BYNG.

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BELÉN, EL ABUELO ANTÍGONO Y SU GATO. CARLOS PUERTO.

ANNE AQUI SELIMA ALLI. MARIE FERAUD.

HOLA, ¿ESTÁ MARÍA? CONCHA LÓPEZ NARVÁEZ Y MIGUEL SALMERÓN LÓPEZ.

VERO Y EL FANTASMA DE CANTERVILLE. CARLOS PUERTO.

LOS NONOVIOS DE OLIVIA. BRAULIO LLAMERO.

CARMELA. JUAN FARIAS.

DIARIO SECRETO DE SUSY. CHRISTINE NÖSTLINGER.

UN NOVIO PARA NATALIA. MARIA MENÉNDEZ-PONTE.

 

EN ASTURIANO

BIBIANA Y EL SO MUNDU. JOSÉ LUIS OLAIZOLA.

 

EN VERSO

VERSOS PARA ANA. LÍA RUTH TRUGLIO DE FARINA



Machado, 80 años

22 02 2019

En la noche del 22 al 23 de febrero de 1939, Juliette Figuères, propietaria de una mercería de artículos de punto enfrente del Hotel Bougnol-Quintana de Collioure, cosió la bandera tricolor de la España republicana que envolvería al día siguiente el ataúd de Antonio Machado.

El dato lo da Jacques Issorel en Últimos días en Collioure, 1939, donde hay un pormenorizado relato de las últimas horas de Machado y de la ayuda que a él y a su familia le prestaron los vecinos de esta localidad francesa. Los testimonios directos reflejan la disposición de Jacques Baills, el jefe de la estación que les indicó dónde podían hospedarse cuando llegaron en tren a Colliure el 28 de enero, y la hospitalidad de la dueña del hotel, madame Quintana, quien les facilitó dos habitaciones: una para Antonio y Ana Ruiz, su madre, y otra para su hermano José y la esposa de este, Matea. Todo ello sin cobrar de antemano y a pesar de que los huéspedes recién llegados le advirtieron de que no sabían si podrían pagar la estancia.

Las anécdotas y datos más que emotivos abundan en este libro de Issorel, de cuya edición francesa de 1982 bebe Ian Gibson (Ligero de equipaje) para relatar el viaje hacia el exilio que tuvo que emprender el poeta en compañía de su familia y otros intelectuales el 23 de enero, cuando salió antes de la madrugada de Barcelona vestido con su mejor traje, “uno azul marino, limpio y bien planchado”, y un maletín lleno de papeles que tendría que abandonar después en el camino. Barcelona había sido bombardeada 28 veces en las últimas cincuenta horas por la aviación italo-alemana y el frente estaba a menos de 30 kilómetros de la ciudad.

El motivo de que los hermanos José y Antonio Machado no bajaran a veces a comer juntos en el hotel se debía a que apenas tenían ropa

Al enterarse de que el motivo de que los hermanos José y Antonio Machado no bajaran a veces a comer juntos en el hotel se debía a que apenas tenían ropa, y “el día en que uno de los dos lava la camisa, espera a que el otro acabe la comida y suba para bajar a su vez”. Juliette Figuères, la propietaria de la mercería, les dio calzoncillos, calcetines, camisas y ropa para la mujer de José, Matea. “Y estaban encantados”.

Toda esta hospitalidad de los vecinos y vecinas de Colliure contrasta con el maltrato que a pocos kilómetros de allí, en los campos de concentración de Argelès-sur-Mer y de Saint-Cyprien, se les dispensaría a los más de 180.000 refugiados españoles recluidos. El mismo Castillo Real de Colliure se convirtió en prisión preventiva de republicanos españoles, cuyas torres seguramente llegó a ver Antonio Machado, sin saber que de intramuros de esa fortaleza, hoy día visitable, saldrían con un permiso especial los doce soldados españoles, pertenecientes a la Segunda Brigada de Caballería del Ejército español, quienes llevarían a hombros su ataúd, turnándose en dos grupos de seis (Ian Gibson).

Las penurias de Machado y familia, su declive personal, las adversas vicisitudes de su último viaje, son conocidas por lo que dejaron escrito muchos de los que le acompañaron. Corpus Barga, que tuvo que llevar a la madre de Machado en brazos, exhausta, para atravesar la frontera, lo contó en varios artículos de prensa. Joaquín Xirau, sobre cuya obra en catalán escribiría Machado uno de sus últimos artículos, nos dejó un hermoso y sentido relato pormenorizado desde su salida de Barcelona hasta su despedida, cuando desde la ventanilla del tren le vio por última vez en la estación de Colliure, “siempre del brazo de su hermano, camino del pueblo…”. Joaquín Xirau escribió este relato, Por una senda clara (mal citado, por cierto, tanto en la autoría como en el título por Andrés Trapiello en Las armas y las letras), en París, en marzo de 1939, tomando el título del poema escrito en 1915 por Antonio Machado en Baeza en honor a la muerte de Francisco Giner de los Ríos, cuyos primeros versos dicen:

“ Como se fue el maestro,
la luz de esta mañana
me dijo: Van tres días
que mi hermano Francisco no trabaja.
¿Murió?… Sólo sabemos
que se nos fue por una senda clara. ”

Para leer el artículo completo en la fuente (Diario El Salto), pincha en este enlace.



¡Felices fiestas y feliz año!

28 12 2018

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Día de la Biblioteca: 24/10/2018

24 10 2018

El Día de la Biblioteca se celebra cada 24 de octubre desde el año 1977. Este día nació por iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil con el objetivo de concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura y como homenaje y reconocimiento a la labor de los bibliotecarios/as.

Cartel:

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Pregón:

El día de la luz

Vengo del desierto del Sáhara, de inaugurar una biblioteca. Está en Dajla, el más alejado, el más olvidado de los cinco campamentos de refugiados saharauis. Es la cuarta biblioteca que construimos, y es preciosa. En el centro hemos plantado árboles, para que los niños y los jóvenes del Sáhara puedan experimentar el gozo de sentarse a su sombra a leer un libro. No queremos que esa biblioteca sea ningún “templo de silencio”, sino más bien un espacio para del sonido, para el ruido. Una biblioteca que ya es el lugar más hermoso del campamento. Un espacio para desear ir a buscar lectura, pero también amistad, sueños compartidos. Incluso amor. Un lugar en el que enamorarse mirando unos ojos por encima de un libro. Porque al fin y al cabo, la biblioteca es el lugar en el que se descubre al otro, de papel o de carne.

En una película inolvidable, la mejor película de ciencia ficción de la historia, 2001, una odisea del espacio, aparece un monolito cada vez que el hombre se dispone a dar un salto cualitativo. Kubrick, su director, debería haber puesto un libro en su lugar. Porque han sido los libros los que han marcado el ritmo de los cambios del ser humano. Porque el libro es el laboratorio del hombre, el lugar en el que se experimenta con emociones, descubrimientos, utopías, apuestas. Somos lo que somos porque hemos pensado y escrito sobre cómo ser y sobre cómo no ser. Y seremos lo que pensemos, lo que piensen y escriban las próximas generaciones.

Así que una biblioteca no es solo un lugar en el que invitar a leer, sino también, o por eso, un lugar en el que invitar a escribir. Las bibliotecas del siglo XXI son, pueden ser, tienen que ser el semillero de nuevas novelas, nuevos monolitos, mojones de nuestro futuro. Si el siglo XX fue sin duda el siglo de la lectura, el siglo XXI puede llegar a ser el siglo de la escritura, ya lo está siendo.

Por todo eso construimos bibliotecas en los campamentos del desierto. Porque no son solo para los saharauis. Las paga nuestra sociedad civil, mediante socios adultos, y mediante actividades solidarias en colegios, institutos y bibliotecas. Y los alumnos y lectores que las sufragan se hacen conscientes de lo extraordinario que es tener una biblioteca, aprenden a valorar la suya, a defenderla. Cada biblioteca del desierto tiene detrás a miles de niños, jóvenes y adultos que la han hecho posible con su pequeño esfuerzo. Sumando. Cada lector saharaui tiene a su lado a miles de lectores, más conscientes de la importancia de una biblioteca, porque con su trabajo se ha construido una, en un clima y un lugar tan hostil.

Piensa en tu biblioteca. Hubo un día en el que esa biblioteca no existía. Alguien la soñó, luchó por ella, la llenó de libros y también de sueños. Hazte del equipo de ese alguien que la hizo posible, lucha por un mundo en el que no haya un ser humano que no tenga cerca una biblioteca, o un amoroso bibliobús. Que no haya un solo niño, joven o adulto, que no roce la mano de una bibliotecaria que le aconseje, que le oriente en el laberinto. Que es lo mismo que decir que no haya un solo ser humano conectado a lo que fue, lo que es y lo que será.

En tu mano hay millones de manos, estrechando la tuya, acompañándote en el camino. Tiernas o callosas, pequeñas o grandes. En el libro que te espera en la mesilla de noche o junto al sofá, hay millones de libros. Ingenuos o complejos, humildes o lujosos. Pero todo preciosos. Conectados todos por un invisible hilo de plata que une mano con mano, estantería con estantería, un hilo inacabable y luminoso. Inacabable, y así sea. Hoy es el Día de la Biblioteca, que es lo mismo que decir El día de la Luz.

Feliz día, feliz siglo.

(Texto: Gonzalo Moure. Cartel: Alfonso Zapico)



¡Felices vacaciones!

25 06 2018

¡Por fin! Ya se acercan las vacaciones, ya se acerca el verano, en el que tendremos más tiempo para leer. Un libro es el mejor amigo: te hace compañía en la playa, en la piscina, en el monte, en el parque… en papel o en formato digital, en blanco y negro o en color… siempre despierta tu imaginación.

Como despedida de este curso, os queremos recomendar un libro de poemas que ya tenemos en nuestra biblioteca, donación de Aurelio González Ovies: Esta luz tan breve.

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Y, de regalo, un poema del autor modernista mexicano, Ramón López Velarde:

VACACIONES

De tu pueblo a tu hacienda te llevabas
la cabellera en libertad y el pecho
guardado por cien místicas aldabas.

Metías en el coche los canarios,
la máquina de Singer, la maceta,
la canasta del pan… Y en el otoño
te ibas rezando leguas de rosarios.

René, el gigante perro del pastor,
en un galope como si nadara,
te escoltaba, buscándote la cara.

Y detrás del René blanco y gigante
en aquel mapamundi de ilusión
cabalgaba sin brida el estudiante.

René hacía tres veces el camino
yendo y viniendo desde ti hasta mí,
ladrando porque no y porque si.

René, acróbata de tu portezuela,
venía a hacer brincar su corazón
escandaloso, arriba de mi arzón.

Luego mordía a las mulas; pero ellas,
al peligroso paso de tu río,
sólo pedían, por sacarte salva,
transfigurarse en un tiro de estrellas.

A ti la voz confidencial del campo
de mañana llamábate la hija
mayor de la comarca, y en la tarde
de todo lo creado la idea fija.

Del mapamundi del amor, no más
yo en estas vacaciones sobrevivo;
pero fuera del mundo van un coche,
un estudiante de Santo Tomás
y un perro que les ladra sin motivo.