La poesía de Ramón García Mateos

19 11 2007

La visita de Ramón García Mateos al IES de Noreña ha sido un regalo para el espíritu. Tener la oportunidad de escuchar a un poeta en vivo y en directo que nos muestra un recorrido por su obra y por la literatura española e hispanoamericana ha supuesto una lección magistral, un acercamiento a la música de las palabras y a la más honda expresión del sentimiento.

“…Escribo para recordar un tiempo inexistente, pasado sin aristas al sur de la memoria … Con palabras de arcilla, con sílabas de cieno, con palabras de luna y sílabas de fuego.

Escribo rozando el corazón del aire, y en un verso desbocado, sin estribo ni brida, se hace el aire relincho - Rocinante del alba -, reclamando justicia…

Escribo desde el ancho deseo de quererte … escribo con el alma en un verso, con el pecho y el hígado, con el pulso y la sangre, con pulmón y riñones, dejando en las palabras el tiemblo de un acorde, el plectro sin consuelo que tañe el corazón…”

Suenan a verdad las palabras de Ramón García Mateos porque en ellas pone corazón, justicia, cuerpo y alma. Suenan a compromiso, a trascendencia, a eternidad, a herencia y testamento.

…” sí, estoy ya muerto y escribo este poema para dejar aquí, sobre tus manos, mi sangre y mi dolor, la tristeza infinita del perro perseguido, el cansancio del humo, la sal y la antracita, mi testamento grabado en piedra y en arcilla…”

Sus palabras son materia: tierra, lluvia, leña, cera, arcilla, bronce, barro…; y son espíritu: imagen, grito, soledad, misterio, presencia, recuerdo, amor, camino…”El camino soy yo”

Lo humano y lo divino se funden en una sola arquitectura: cuerpo y abismo, carne y alma, memoria y olvido, gozo y dolor… contradicciones que bañan el Ser Total y Trascendente. …”tierra y recuerdo, memoria y flor de jara”.

“Dolor y nada. / Arcilla y roquedal. / Ser sólo paisaje: piedra y cielo. / Nada más”.

A lo largo de su lectura nos va dejando huellas de su estado anímico: “Estoy anclado en el muelle de mis penas, como un barco a punto del desguace”; pistas de su misma esencia: “Soy blasfemia prendida en la solapa… Voy y vengo del miedo a la costumbre y anclado en este puerto espero mi sentencia”. También dice: “Yo no soy sino lo que abandono”.

García Mateos va lanzando mensajes al interlocutor, necesario: “Para ti, caminante, mi hermano, para que algún día, desde la sima arcillosa de otro tiempo, puedas nombrar mi ausencia”.

No voy a analizar aquí y ahora, el importante trabajo formal de su poesía, la hermosa utilización de recursos como el verso alejandrino, los sonetos, las aliteraciones, metáforas y otras figuras retóricas que maneja con soltura. Voy a seguir primando ese fondo, el denso rosario de sensaciones intimistas, extremadamente líricas que tanto nos conmueven.Me conmueve el alma niña, perennemente adolescente y melancólica, que mira hacia atrás, hacia el recuerdo de un tiempo vivido que no volverá, que busca sin remedio el tiempo perdido: “Busco lo que perdí, lo que nunca tuve y sé que jamás podré encontrar, incesante y mendigo por las altas veredas del silencio, por el páramo umbrío refugio de mis lágrimas… caminante y perdido en el tumulto gris de los recuerdos”

“…Imposible volver tras la nostalgia de todo lo que dejamos no sé dónde”,…

“…Es otoño y quisiera olvidar y dormir; dormir un sueño en que revivan las imágenes, el tiempo, los retratos…retratos y recuerdos, recuerdos, recuerdos…”

Me conmueve el peregrino hijo del mundo, sabedor de sus raíces y deudor de ellas:

“Mis antepasados sembraron el camino e hicieron del adobe hogar y amparo, luz del carburo, esperanza del hambre…/ aquellos hombre labraron mi conciencia…/mis ojos son reflejo de sus ojos, mi pan producto de su hambre, mis palabras el grito de sus labios…”

Me conmueve el espectador sensible derrotado por la injusticia: “Hablo desde el dolor del desterrado…/… desde la arista añil del mutilado…/ …desde el olvido de todos los ausentes…/ …por la sangre caída, por los niños sin madre, por los padres tan huérfanos, por la sombra del hambre en la herida del alma;”

Me conmueve el hombre enamorado “Toma mi corazón y que se pudra el mundo”.

…”vuelve a besarme para que se detenga el día,…para negarme al mundo si el mundo no eres tú”…

Recorre paisajes: “He paseado ciudades infinitas en la hora increíble del crepúsculo,… ciudades donde vive mi voz y mi miseria…”

Y personas que han dejado poso: “Gerard, amigo, tus palabras que huelen a sal y río en la crecida, con aroma de tierra y de simiente”…

También encontramos soledad, muerte, angustia, epitafio, esquela, frío, cansancio, miedo, duda: “¿Quién eres tú? ¿Acaso conoces mi desgracia?/ ¿Por qué no me contestas, ensombrecido y mudo?…”

Pero, contra el olvido y la muerte, la memoria y la vida. Es esa la lección de sus últimos poemas. “Sólo busco rozar la piel de la memoria, / sólo quiero saciar el hambre de estar vivo”.

“Porque sólo nos queda, Emilio, la memoria, no olvidemos jamás su melodía”.

“Para salvarme del desastre escribo”. Quedémonos con esta tabla de salvación a través de las palabras redentoras. “Cubro mi soledad con las palabras, envuelvo el frío invernal de este febrero con manto y salamandra de sílabas y acentos:”

Queridos alumnos: escribid, contad, utilizad las palabras que posan en vuestros corazones adolescentes, sacadlas a la luz de un folio en blanco. Escribid para salvaros del naufragio.

amigos y poemas contra el dolor, el olvido y el miedo.”

Esmeralda Sánchez

MÁS CERCA DE LA POESÍA

Reproducimos aquí el artículo publicado en El Nora el pasado 22 de noviembre:

nora-22-11-07.jpg

LA POESÍA ENTRA EN LAS AULAS DE NOREÑA

Artículo publicado en La Voz de Asturias

 

charlapoe-p2.jpg

 

charlapoe-p1.jpg

 

 


Acciones

Informaciones

Un comentario a “La poesía de Ramón García Mateos”

10 12 2007
Ramón García Mateos (16:47:22) :

Ahora, cuando ya han pasado los días desde mi estancia en esa hermosísima Asturias, “verde de montes y negra de minerales” que cantara Pedro Garfias, y el tiempo ha serenado las emociones, quisiera dejar aquí, en el blog de la Biblioteca del Instituto de Noreña, constancia de mi gratitud: tanto por el rato que compartimos como por el cariño de las palabras que han ido trenzándose en las páginas virtuales de este cuaderno de bitácora.
De bien nacidos es ser agradecidos, me enseñaron las palabras recias y profundamente humanas de quienes acompañaron mi niñez en un pequeño pueblo salmantino. Gracias, por lo tanto, a la profesora Esmeralda, que preparó con tanto esmero mi lectura de poemas en vuestro instituto y que ha escrito, un poco más abajo, palabras muy hermosas sobre mi poesía; gracias al profesor Javier, que, con sus presentaciones, sirvió de enlace perfecto entre mi condición de forastero (bien es cierto que sólo por un momento, pues muy pronto me sentí como en casa) y vuestros ojos asombrados de adolescentes espectantes; gracias a todos vosotros por vuestra atención, silencio y cariño: no podéis ni imaginar lo que eso puede llegar a agradecerse…; y gracias, en fin, a todos los profesores (incluyendo el equipo directivo) que conocí y me atendieron con sincera hospitalidad.
Cuando el azar mueve sus hilos como en este caso es inevitable pensar que el reencuentro será posible, sin duda volveré a Asturias (donde yo tengo también arraigados algunos rizomas de las raíces de mi sangre) y volveré a Noreña. Y más temprano que tarde.
Mientras tanto, aún conservo en mi boca el aroma de brumas y montaña de las esplendidas viandas con que me obsequaisteis. Y este “culín” de sidra que voy a beberme ahora es a vuestra salud. ¡Hasta muy pronto!

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image