Concurso de escritura: ganadores

21 12 2009

Os presentamos a los ganadores de este “Primer Concurso de Escritura”, que en esta ocasión consistía en poner el final a un relato de Juan José Millás.

Como vosotros mismos comprobaréis, nuestros finalistas no desmerecen en nada del relato original, por lo que les damos nuestra enhorabuena y los animamos a continuar escribiendo.

FELICIDADES.

“PON UN FINAL A LA HISTORIA”

El otro día, en el contestador automático de mi teléfono, una voz angustiada había dejado el siguiente mensaje: “Mamá, soy yo, Cristina, que si puedo cenar hoy en tu casa, solo te llamo para eso, para saber si puedo cenar contigo esta noche, avísame, por favor, no dejes de avisarme, estaré toda la tarde aquí, soy Cristina”

       Evidentemente, no soy la madre de Cristina, así que se quedó sin cenar la pobre, y yo también, pues no fui capaz de freír un par de huevos conociendo el drama de esa pobre chica. Algunas voces anónimas son como microorganismos que te infectan el día, y no hay Frenadol que las pare.

      Al día siguiente de lo de Cristina llegué a casa, le di a la tecla del contestador y alguien dijo: “Pedro, que lo de Luis, por fin, era maligno y encima Marisol se ha roto un brazo. A mamá no le hemos dicho nada todavía porque con las crisis respiratorias que tiene últimamente no lo soportaría.  Nacho, por fin, va a repetir COU”.  Evidentemente, tampoco soy Pedro, no conozco a Luis ni a Marisol, y me importa un rábano que Nacho repita el COU, pero me amargó la vida esa acumulación de desgracias ajenas, qué quieren que les diga. Cuando llevas dos días seguidos escuchando mensajes de este calibre, el receptáculo donde se aloja la cinta del contestador empieza a parecerte un nicho ecológico donde se reproducen microorganismos perjudiciales para la salud emocional, así que desinfecté la cinta, pero al regresar del trabajo escuché: ” Miguel, es la última vez que me das un plantón porque esta misma tarde me voy a suicidar”.  Tampoco soy Miguel, pero estuve tres días con mala conciencia buscando una muerte violenta en la sección de sucesos, y así no se puede vivir.

       De manera que hoy, decidido a defenderme …

1er premio:

SANTIAGO CAÑAVERAS BRIANSÓ, 1º A

… busqué el número de atención al cliente de la compañía de teléfonos para dar de baja el contestador, marqué 1, 2, 3, 4, una desagradable voz me preguntó qué deseaba. Yo le pedí que desconectara el contestador. Me pidió los datos personales y mi número de teléfono. Soy Eduardo Castellanos y mi número es el 98576666. En ese momento hubo un silencio angustioso, al rato la desagradable voz me dijo: imposible, ese número estaba a nombre de Pedro Augé y ha sido dado de baja hace siete años, no le puedo ayudar. Me quedé extrañado, entonces se me ocurrió una idea, llamar desde una cabina a mi teléfono y con gran sorpresa me contestaron: “Hola, soy Pedro ¿necesitas algo?”, era una voz grave y profunda. Subí a casa y horrorizado desconecté el contestador.

 

 2º premio:

ALBA SUÁREZ FEITO, 4º C

… de estas avalanchas de malas noticias que inundan nuestras vidas. No voy a lanzar el teléfono por la ventana, ni a desactivar el contestador; cosa que les parecerá lo más lógico. Descuelgo el teléfono y marco:

- “Cristina, el otro día un mensaje tuyo llegó por error a mi contestador. Pensarás que estoy loca, pero he sentido mucho lo de tu cena. Si algún día más te ves con el mismo problema, o con cualquier otro, te ayudaré”.

- Dile a Luis que sea fuerte y que luche, a Marisol que se cuide y no haga esfuerzos. A tu madre debes contarle las cosas con delicadeza, no debes ocultárselas por más tiempo. Dile a Nacho que se ponga las pilas, si realmente le importáis. Si necesitas más consejos, llámame”.

- “No soy nadie para decirte lo que debes hacer, pero por favor no cometas una locura. Miguel no merece tu vida. Sal a conocer gente nueva y disfruta de tu preciada juventud. Para lo que quieras, llámame”.

 No me considero mejor persona por esto, sin embargo dormiré más tranquila y dejaré de evitar mi contestador, sabiendo que quizá los consejos de una voz anónima puedan ser útiles para otros.

 3er premio:

NICOLÁS HORTAL SUÁREZ, 2º C

… voy a contratar un servicio de Identificación de Llamadas, de esta forma, cuando reciba alguna llamada o mensaje importante, podré contestar a esas personas para decirles que se han equivocado de número.

Así pasaron los días, hasta que al poco recibí una llamada equivocada de un número desconocido diciendo: “José, se nos ha incendiado la casa y  la niña se acaba de desmayar”.

Evidentemente no soy José, ni se me ha incendiado la casa, creo, ni tengo una hija, que yo sepa… Con todas estas llamadas anónimas, creía que me estaba volviendo loco, así que se lo comenté a mi médico y él me recetó lo siguiente: una semana de cama en reposo, vivir una vida sin muchas locuras y por supuesto… ¡sin teléfono!


Y este es el final que escribió el autor, Juan José Millás:

…he marcado al azar unos números hasta dar con un contestador en el que he grabado el siguiente mensaje: “Marta, que vengas en seguida porque Manolito se ha caído por el hueco de la escalera y Ricardo se ha tragado una cuchilla de afeitar, pero no me puedo mover de casa porque no tengo con quién dejar al bebé. Date prisa”. Ha sido un desahogo, la verdad, me he quedado más ancho que largo. Y pienso subir el tono si la guerra se prolonga. El que avisa no es traidor.



Pequeños y grandes creadores

11 12 2009

 

       El pasado cuatro de diciembre nuestros alumnos  de 1º y 2º de ESO y de Bachillerato participaron en un Taller Literario organizado por el Grupo de trabajo de la Biblioteca y dirigido por Julio Obeso González, poeta y narrador gijonés. Julio es autor de varios poemarios: Antología Cuadernos Caudales de Poesía,  A tu paso, Épica de lo sombrío, Un modo de ave fría, Anterior al día…  y de las obras en prosa Villa Zapatilla y Escritos claramente oscuros.  Le gusta el jazz, el ajedrez,  el  buen cine y es admirador de la obra literaria de Chantall Maillar, Juan Gamoneda, Juan Gelman  y los poetas de la Generación del 27.

    Los participantes quedaron sorprendidos al escuchar versiones nada tradicionales de los cuentos de su infancia. Tras dividir a los alumnos en varios grupos Julio les propuso una serie de palabras con las que las que construir una historia. Nuestros alumnos dieron buena muestra de su creatividad con relatos muy originales que leyeron ante sus compañeros. A continuación votaron para elegir el relato ganador; el número tres ganó por abrumadora mayoría.

      Próximamente publicaremos en el blog los mejores relatos. Mientras tanto puedes ver las fotos del acontecimiento.

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