Hoy hace 100 años

8 03 2010

 

 “S. M. el Rey  [Alfonso XIII] , se ha servido disponer […] que por los Jefes de los Establecimientos docentes se concedan, sin necesidad de consultar á la Superioridad, las inscripciones de matrícula en enseñanza oficial ó no oficial solicitadas por las mujeres, siempre que se ajusten á las condiciones y reglas establecidas para cada clase y grupo de estudios. Madrid, 8 de Marzo de 1910″.

      (Real Orden  de  8 de marzo de 1910 por la que se concede a la mujer española el derecho a realizar estudios superiores universitarios.)

          Habían pasado cien años desde que en las Cortes Constituyentes de Cádiz se debatiera el derecho de los españoles a recibir educación 1, limitándose la destinada a las mujeres a la posibilidad de aprender a leer, escribir y conocer “las labores propias de su sexo”, ya que la enseñanza “que debe darse a las mujeres, ha de ser doméstica y privada en cuanto sea posible, pues que así lo exige el destino que tiene este sexo en la sociedad, la cuál se interesa principalmente en que haya buenas madres de familia“. Los liberales de la época, como buenos ilustrados, veían en la instrucción del pueblo un motor de progreso inseparable del principio de igualdad. La educación,  según el “Informe Quintana” de 1813 debía  ser “universal, pública, gratuita, uniforme y libre“. Por ello se planifican tres grados en el proceso educativo: una primera enseñanza, de extrema importancia para la nación, una segunda enseñanza, cuya ausencia es en sentir de la Comisión la principal causa del atraso en que se halla la educación en nuestra Monarquía; una tercera enseñanza que facultará para el ejercicio profesional. Leer más »