Nos visita… Rafael Salmerón

29 04 2010

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Una de las actividades previstas en nuestro Plan Lector, para los alumnos de 3 º, ha sido recibir la visita del ilustrador Rafael Salmerón que estuvo en nuestro Biblioteca el martes, 27 de abril.

Además de explicarnos la diferencia entre ilustrador y dibujante, nos comentó diferentes aspectos de su actividad como ilustrador y escritor y nos  sorprendió con su gran  facilidad para crear dibujos de manera rápida dejándonos varios como recuerdo. Respondió a nuestras preguntas mientras  dejaba su autógrafo, en los ejemplares de “El cernícalo Porqué” que hemos trabajado en clase, cuya autora es su madre, D ª Concha López Narváez, editado por Everest.

Entre los dibujos realizados por nosotros para ilustrar este libro ha elegido los dos que más le habían  gustado, y nos ha explicado por qué.

La entrevista nos ha enseñado, nos ha deleitado  y nos ha animado a seguir  progresando como lectores/as  e ilustradores/as.

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El Barro de Medellín

27 04 2010

Este cuento relata una historia cuyos protagonistas son Andrés y Camilo, se titula “El Barro de Medellin” y  su autor es Alfredo Gómez Cerdá. El argumento se desarrolla en Medellín, una ciudad de Colombia.

Andrés y Camilo tienen 10 años, son pobres y no van al colegio, el padre de Camilo es alcohólico y le pide que vaya a por aguadiente, pero no le da dinero y lo tiene que robar. Camilo dice que de mayor quiere ser ladrón y que
Andrés se unirá a el, pero Andrés no quiere ser ladrón .

Un día quieren entrar en la biblioteca pero a Camilo le da miedo, porque hace tiempo le habían pillado robando piedras de la construcción. Al final Camilo coge un libro y se lo lee por la noche y decide que en la vida no sólo importa robar que hay cosas más importantes.

A mí el cuento me ha gustado mucho, te enseña como es la vida en otros paises, yo lo recomiendo .



Miguel Hernández

23 04 2010

Nacido en Orihuela,
poeta de profesión,
y no sé qué infamia es mayor:
si la muerte de un poeta
o su encarcelación.
¡Cuánto han cambiado los tiempos!
… que él quería estudiar,
tan solo con quince años
su padre lo hizo abandonar.
Casado con Josefina,
de la cárcel tuvo que escapar,
dos hijos y un poema
le va a regalar.
Pero el gélido soplo de la muerte
le va a buscar,
y del aire nadie escapa:
su alma en las rocas va a encallar.
Pero su esencia está en el aire
y, con cerrar los ojos,
basta para soñar,
con la luz que nos quiere dar,
¡porque el canto soñado
se hará realidad!

Agustina Fernández Álvarez



Nanas de la cebolla

16 04 2010

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.



El niño yuntero de Miguel Hernández en el Día del Niño

15 04 2010

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.



El silbo del dale

9 04 2010

Dale al aspa, molino,
hasta nevar el trigo.
Dale a la piedra, agua,
hasta ponerla mansa.
Dale al molino, aire,
hasta lo inacabable.

Dale al aire, cabrero,
hasta que silbe tierno.
Dale al cabrero, monte,
hasta dejarle inmóvil.
Dale al monte, lucero,
hasta que se haga cielo.
Dale, Dios, a mi alma,
hasta perfeccionarla.
Dale que dale, dale,
molino, piedra y aire,

cabrero, monte, astro,
dale que dale largo.
Dale que dale, Dios,
¡ay!
hasta la perfección.



Reseña de “Las Fieras fútbol club”

6 04 2010

El autor de esta historia de animación se llama Masannek.

Los protagonistas son once niños y un antiguo futbolista del barrio. Las Fieras fútbol club era un equipo de fútbol del barrio, con lo justo para hacerse un equipo; el único problema que tenían, es que no tenían campo. Los protagonistas encuentran un campo sin tener propiedad. Cuando iban hacia el campo, aparece una pandilla de amigos que, también tenían su equipo pero… el mismo problema que los protagonistas.

En el barrio sólo había un campo de fútbol, el problema se hacía muy grande: había dos pandillas intentando conseguir el campo del barrio que no tenía propiedad.

El capitán del equipo de los protagonistas tuvo una idea: entre las dos pandillas se haría un partido y el que ganara se quedaría con el campo del barrio y así se produjo el primer partido de fútbol de ” Las Fieras fútbol club”. Los rivales eran grandes y a la vez fuertes. Faltaban cinco días, uno de los protagonistas se le ocurrió que Willi un ex futbolista les entrenara para que “Las Fieras fútbol club” apostaran por la victoria.

Este cuento me gustó porque las aventuras que les ocurren  a estos once niños son muy divertidas, tuvieron que luchar mucho para conseguir aquel campo del barrio que no tenía propiedad.

Illán Castrillón García