Miguel Hernández

23 04 2010

Nacido en Orihuela,
poeta de profesión,
y no sé qué infamia es mayor:
si la muerte de un poeta
o su encarcelación.
¡Cuánto han cambiado los tiempos!
… que él quería estudiar,
tan solo con quince años
su padre lo hizo abandonar.
Casado con Josefina,
de la cárcel tuvo que escapar,
dos hijos y un poema
le va a regalar.
Pero el gélido soplo de la muerte
le va a buscar,
y del aire nadie escapa:
su alma en las rocas va a encallar.
Pero su esencia está en el aire
y, con cerrar los ojos,
basta para soñar,
con la luz que nos quiere dar,
¡porque el canto soñado
se hará realidad!

Agustina Fernández Álvarez