Una tierra sin igual

29 05 2010

    Hola, compañer@s. Soy Siria, Siria Abevaz. Hoy os describiré un lugar muy hermoso. ¡Espero que os guste y que llegueis a imaginarlo como yo!

La cascada estaba ahí, alta, imponente y brillante, como una gran columna de cristal que se alzaba en aquel mágico lugar. Su espuma era tan blanca y tan pura que parecia una de las mil nubes que formaban la cama de la luna y el sol, que nunca dormían juntos. Las mil rocas de los alrededores se empapaban sin cesar con las lágrimas más saltarinas de la cascada. Los pajarillos cantaban al son del agua, y su melodía era más dulce que la miel, la cual unas abejitas bailarinas se disponían ya a fabricar. Las florecillas silvestres se erguían por todas partes, mostrando todo su esplendor, los peces saltaban y apostaban por ver quien era capaz de llegar a tocar las estrellas, las cuales eran las lamparitas de noche de la luna. El horizonte poco a poco se fue tiñiendo de tonos cálidos dando la bienvenida a una nueva mañana en lo más profundo de aquella hermosa tierra sin igual.



El sol

23 05 2010

 ¡Hola, amig@s! ¿Qué tal? Soy Siria, Siria Abavaz. Aquí tenéis una poesía. ¡Espero que os guste!

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Un horizonte naranja

yo espero cada día.

Lo hago con ilusión

y gran alegría.

El sol sale feliz,

caliente y brillante

para darnos a todos

un día radiante.

Que pronto despierte

a los animales diurnos,

y que duerma como siempre

a los animales nocturnos.

Que vaya tiñendo

una por una

todas las nubes

que forman su cuna.

Y luego… aunque sea triste

se tendrá que ir:

ha llegado la hora

de que se marche a dormir.

Después sube la luna

y le va sustituyendo,

pero a la mañana siguiente

el sol vuelve sonriendo.



Yo quisiera

19 05 2010

Yo quisiera ser el aire,

volar en el follaje,

hacer que las hojas bailen

Yo quisiera ser el agua,

para acariciar la arena,

nadar a mi manera-

vela.jpg

Yo quisiera ser la tierra,

para oler las flores,

y parar las guerras.

Yo quisiera ser el fuego,

para alumbrar la noche,

para crear el juego…

¡Hola! ¿Os gustó?, ¡la he escrito yo!



Ruido

19 05 2010

Tanto ruido,

ya no oigo los pájaros,

tanto ruido,

ya no oigo tus pasos,

tanto ruido,

el silencio en el olvido,

tanto ruido,

¿dónde está el viento?

tanto ruido,

las voces caen como truenos,

tanto ruido,

el silencio ofendido,

tanto ruido…



Barro de Medellín

18 05 2010

El “barro de Medellín” un libro de Alfredo  Gómez Cerda que va sobre un niño colombiano, llamado Camilo que tiene embadurnar su casa de barro, porque tuvo que robar unos ladrillos de una biblioteca que estaban construyendo para construir su casa.

Su padre es un alcohólico  que también lo maltrata, le envía saca fuera de casa toda  la noche después de echarle una buena regañina y todo eso le pasa a comprarle botellas de aguardiente.

Camilo tiene un amigo llamado Andrés que le ayuda a hacer sus tareas como embadurnar la casa de barro, ir con él a comprar aguardiente etc.

Su tío Camilo, que no podías ver sin una sonrisa en la cara, fue tiroteado e incluso muerto estaba sonriente; el padre de Camilo decía que era narcotraficante.

Camilo y Andrés a pesar de ser pobres  piensan que  Medellín es la mejor ciudad del mundo.



El alimoche

17 05 2010

          Hola, compañer@s. ¿Qué tal estáis? Soy Siria, Siria Abevaz. Hoy os voy a colgar una poesía. Espero que os guste.

Cada día y

cada noche

veo volar

al alimoche.

Que busca

entre brisa y brisa

a una niña

de gran sonrisa.

Vuela, dulce alimoche,

que ya ha llegado la noche.

No pares y vuela

que la niña te ve

y se consuela.

Vuela sobre campos

de oro y plata

y luego vuelve aquí

que ella te espera

acurrucada en su manta.

Vuela sobre los árboles

que son tu fortaleza.

Vuela sobre los montes

que admiran tu belleza.

Alimoche



El bosque

13 05 2010

    Hola a tod@s. Soy yo, Siria Abevaz. ¿Qué tal? Hoy voy a variar un poco. En lugar de un poema, voy a poner un relato poético. Aquí lo tenéis, espero que os guste.

Entre los frondosos avellanos, que protegían a los animalillos del bosque de los brazos del sol, una brisa sacaba a bailar a las hojas más ancianas de los árboles, y después las posaba en los senderos de arenas cálidas. Un riachuelo lloraba al chocar contra las firmes rocas. Los conejos huían de los claros del bosque. Las flores se iban transformando en frutos de pequeñas semillas. Los brazos de los árboles se estiraban tanto que parecían querer coger los algodones que flotaban junto al sol.

Pero, esa noche, las nubes se pusieron a llorar, y taparon por completo las bombillas del firmamento, que siempre se encienden de noche.



El otoño

11 05 2010

¡Hola, amig@s! Soy Siria, Siria Abevaz. ¿Qué tal estáis?

Por cierto Ana, muchas gracias por el comentario. Tranquila, leer es mi pasatiempo preferido. ¡Ahí va otra poesía!

El viento sopla
y no para de hablar:
le cuenta a las nubes
historias del mar.

Todas esas hojas
verdes y brillantes
ahora son marrones
naranjas y arrogantes.

El otoño ya
se deja ver
y los árboles sus hojas
no paran de mover.

El tiempo también cambia
está más que claro,
que no quepa duda
el otoño ha llegado.