El clavel

8 11 2010

        Hola, amig@s. Soy Siria, Siria Abevaz. Aquí estoy de nuevo. Hoy os describiré una flor en todo su esplendor.

         Desde mi ventana se puede observar

un ancho muro a medio levantar.

Junto a ese muro voluminoso

luce un clavel maravilloso.

 Ese olor angelical

de aquel clavel magistral

envolvió mis pulmones

como prenda que te pones.

Sus brillantes colores

llamativos y bonitos

atrajeron la mirada

de mis ojos traviesitos,

y así, sin hacer nada,

mis pensamientos coloridos

se tornaron hacia una cascada

de sentimientos divertidos.

 Seguro que el perfil

 de tal delicado clavel

fue levemente trazado

con el más fino pincel.

Seguro que la tonalidad

de ese rojo sin conocer

fue pintado por la luz

de un nuevo atardecer.

 Seguro que la textura

de los pétalos de esa flor

se hizo para premiar

el más sincero amor.

 Seguro que ese olor

del clavel colorado

trataba de parecerse

al perfume más delicado.

 Y aquel muro de allí

firmemente parado

prestaba su sombra

al clavel encarnado.