Huevos, Everest y mito

28 04 2007

everest_huevo.jpg

¿Es posible cocer un huevo en la cima del Everest?

Una creencia muy extendida es que debe responderse NO a esta pregunta y las razones son claras: el Everest tiene una altura de 8.848 m. A esa altura la presión atmosférica va a ser considerablemente inferior a la que existe a nivel del mar (760 mm). Como la temperatura de ebullición del agua depende de la presión, el agua en la cima del Everest va a hervir a una temperatura inferior a los 100 0 C. Como ésta es la temperatura requerida para que la clara y la yema coagulen, no es posible cocer un huevo en la cima del mundo. ¿Es cierta esta afirmación?… Como (casi) todo en la vida sólo en parte.Claudi Mans en su excelente libro Tortilla quemada (¡que no se lo pierda nadie!) dedica uno de los capítulos precisamente a esta cuestión. Lo que sigue es un resumen de su trabajo.

1. La presión en la cima del Everest es de unos 238 mm de mercurio. A esa presión la temperatura de ebullición del agua es de 71 0C.

2. La clara y la yema de un huevo son, químicamente, bastante diferentes. La clara consiste en una dispersión coloidal de proteínas (preferentemente albúmina) en agua. La yema contiene, además de proteínas, grasas (colesterol, lecitina).

3. La coagulación del huevo tiene lugar cuando al elevar la temperatura se rompen algunos enlaces por puente de hidrogeno pasando las proteínas de tener una configuración parecida a la de un ovillo a otra que, a modo de esponja, retiene el agua y las grasas.

4. La clara empieza a coagular a unos 60 - 63 0C y la yema a unos 68 - 70 0C. La diferente temperatura de coagulación se debe a la diferente composición química de la clara y la yema. Según parece esto ha sido minuciosamente estudiado por Richard Gadner (universidad de Oxford). Los resultados de dicha investigación pueden verse en la gráfica adjunta. En ella se puede observar que la clara coagula  muy rápidamente (a los 3 min. Esto es, “un credo”) y mientras lo hace (como si de un cambio de estado se tratase) la temperatura se mantiene prácticamente constante (pequeña oscilación que se observa en la gráfica). La coagulación de la yema se produce a 68 0C (unos 9 min después de iniciada la cocción. Esto es, “tres credos”)

grafhuevo.jpg

En resumen SÍ que es posible cocer un huevo en la cima del Everest, aunque nos costaría algo más de tiempo. El propio Claudi Mans lo calculó primero y lo comprobó experimentalmente después, manteniendo un huevo en agua a 71 0 C. Tiempo de cocción: entre 30 y 40 min.



Refrescante

22 04 2007

Grabando con una cámara de alta velocidad las cosas son muy distintas de lo que apreciamos.

Hay que ver lo diferente que sería el mundo si nuestros ojos fueran capaces de captar las imágenes mucho más rápidamente y nuestro cerebro pudiera procesarlas.

 



Jugando con la Tabla Periódica

22 04 2007

sistperiodico.jpg

Hace algún tiempo traíamos a este blog un curioso vídeo sobre las posibilidades de la Tabla Periódica para formar palabras combinando los símbolos de los elementos.  Parece que la cosa se está convirtiendo en un deporte. ¿Cuál es la palabra más larga que se puede formar?. De momento en CPI (ver blogs recomendados) han conseguido una de longitud nada despreciable: PoLiSiLaBiCo.

Pero hay más, en www.undiarioencodigofuente.com se puede encontar una aplicación que permite, con sólo hacer clic en los elementos correspondientes, ir formando palabras. Entretenido.



La Relatividad un poco más cerca

15 04 2007

fincursorel.jpg

¡Se acabó!… tres días seguidos, de 4 a 8:30 de la tarde. Quince minutos de descanso. Toda una inmersión en la Teoría de la Relatividad.

La temperatura ambiental en el aula en la que se desarrolló del curso, alta, rozando los míticos 451 (Fahrenheit) Sonriente. En algunas ocasiones (sobre todo la tarde del jueves) nuestras cabezas amenazaban con entrar en ebuillición: concepto de simultaneidad, diagramas de Minkowski, cuadrivector espacio-tiempo…

La Teoría de la Relatividad, no es fácil. Te obliga a pensar de otra manera (¡ni siquiera ponen el tiempo en el eje de abscisas!), pero lo realmente difícil es lo que hace Manuel Alonso: explicarla con toda la profundidad del mundo, de manera inteligible y … ¡con muy pocas matemáticas!.

La matrícula rozó el lleno (34 matriculados, 35 plazas ofertadas) y de allí casi nadie se movió (incluída la tarde del viernes) y es que, a partir de ahora, los que asistimos al curso ya podemos decir con un poco más de conocimiento de causa que la Teoría de la Relatividad respeta el Principio de Causalidad, que en realidad (en contra de lo que se piensa) es una teoría que busca desesperadamente magnitudes invariantes que permitan progresar pisando sobre terreno firme y que casi todo deriva de la constancia de la velocidad de la luz y de su valor límite para partículas materiales. En fin, que hoy somos un poco más sabios (sabemos más) que el martes pasado.

¡Gracias Manuel!

Si quieres hacerte una idea de lo tratado puedes intentar conseguir el libro que se cita más abajo, aunque actualmente está agotado. La próxima edición saldrá, probablemente, en el mes de septiembre u octubre

Manuel F. Alonso Sánchez
Vicent F. Soler Selva
Construyendo la Relatividad.
Equipo Sirius
ISBN: 84-95495-33-3

Más información