¿Cómo es posible?

5 05 2007

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Seguramente habrás leído que un experimento que ilustra la diferencia entre elemento y compuesto es la obtención de sulfuro de hierro a partir de la reacción entre el azufre y el hierro. Se argumenta que es muy visible que las propiedades del compuesto no tienen nada que ver con las de los elementos que lo integran, ya que el hierro es atraído por un imán, mientras que el compuesto formado (sulfuro de hierro), no.

Siempre que traté de hacer la famosa reacción chocaba con un resultado inesperado: el sulfuro obtenido seguía siendo atraído por el imán. Lógico, pensaba. Lo que sucede es que la reacción no es completa, algo del hierro no se convierte en sulfuro, queda embebido en el compuesto, y es atraído por el imán.

Con el fin de salir de dudas conseguí sulfuro de hierro “purísimo” (para análisis) de la casa Panreac y volví a realizar el experimento con el convencimiento de que esta vez no habría atracción. Pues no. El sulfuro de hierro, purísimo, también es traído por el imán como puede verse en la secuencia de fotografías que encabeza este post.

Desde entonces (hace ya algún tiempo) nunca uso este ejemplo para ilustrar la diferencia de propiedades entre elementos y compuesto. Mejor usar un poco de iodo, unas bolas de plomo y después mostrar el yoduro de plomo (II). Aquí, se mire por donde se mire, las diferencias entre las propiedades son evidentes.