Zinc

14 06 2008

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El Consenso de Copenhague es un proyecto patrocinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca que trata de establecer un orden de prioridades en el gasto en beneficio de la comunidad internacional.

Ocho de los mejores economistas del mundo (cinco de ellos premios Nobel) determinaron el orden de prioridad para gastar (en teoría) 75.000 millones de dolares en cuatro años.

El resultado es sorprendente. El objetivo situado en primer lugar (sólo costaba 60 millones de dolares al año) era proporcionar vitamina A y zinc a 112 millones de niños que padecen desnutrición.

¿Por qué el zinc?

El cuerpo de un adulto humano sano contiene de 2 a 3 g de zinc que se encuentra repartido por todo el cuerpo: 60% en el músculo, 30% en los huesos y alrededor del 5% en la piel. En la próstata y en el semen se encuentran cantidades especialmente elevadas.

La denominada Ingesta nutricional de referencia (RNI), o cantidad de nutriente que es recomendable para un 97% de la población, es de 9,5 mg para hombres adultos y 7,0 mg para las mujeres y se encuentra, sobre todo, en las carnes y también (aunque en menor proporción) en los productos lácteos, legumbres, levadura, frutos secos y cereales integrales.

El zinc juega un papel fundamental en el crecimiento y la división de células y participa en la formación del ADN, ARN, proteínas, carbohidratos y lípidos.

La carencia de zinc, produce:  crecimiento lento, aumento de infecciones, disfunciones en el sentido del gusto y del olfato, lesiones en la piel o mala cicatrización de las heridas, entre otros problemas.

La mayor parte de las veces el tamaño (cantidad en este caso) no importa. Con 3 escasos gramos el zinc es capaz de mantenernos sanos y en forma. 



Gran premio para lo minúsculo

8 06 2008

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La semana pasada se falló el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2008. La candidatura ganadora (propuesta por Amador Menéndez Velázquez a quien tan bien conocemos en el Suanzes) es un magnífico puzzle de ingenieros y químicos unidos por sus descubrimientos en el campo de la Nanotecnología.

Los cinco galardonados son:  (fotografía que encabeza el post, fila superior y de izquierda a derecha) Robert Langer ,Sumio Iijima,Tobin Marks, , (fila inferior de izquierda a derecha) George Whitesides y Shuji Nakamura.

La mejor manera de acercarse a la personalidad y a la obra de todos ellos es leerse el artículo que Amador publicó el jueves en La Nueva España. Y es que Amador, una vez más, es capaz de transmitir lo más complicado de una manera clara, amena y no exenta de poesía:

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Amador Menéndez.

Un nido más ecológico (LNE). 

Un nido más ecologico. pdf

 Langer ha conseguido medicamentos más eficaces contra el cáncer y materiales usados en la fabricación de tejidos y órganos para trasplantes.

Iijima abre, con sus nanotubos de carbono, un mundo de posibilidades ilimitadas en la síntesis de nuevos materiales ultraligeros y ultrarresistentes, capaces de almacenar hidrógeno, el combustible del futuro.

Marks se toma muy en serio el respeto por el medio ambiente, ya que los materiales por él sintetizados son reciclables e inocuos y la nueva generación de células solares (basadas en materiales orgánicos) son mucho más eficientes y de bajo coste que las actuales de silicio.

Nakamura es el padre de los diodos LED, “bombillas” ecológicas de bajo consumo, destinadas a sustituir a las actuales lámparas de incandescencia (el propio Amador regaló una linterna equipada con diodos LED a Victor Arniella, la última vez que estuvo en el instituto).

Whitesides es un auténtico “manipulador de átomos”, mediante la técnica denominada autoemsamblado molecular, lo que permite obtener materiales prácticamente a la carta.

No debemos olvidar que si el futuro llega a ser algo amable, Marks, Nakamura, Iijima, Langer y Whitesides habrán tenido mucho que ver.



Recta final

2 06 2008

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¡Junio! Recta final del curso. Te “duele” todo, vamos al límite, pero hay que apretar los dientes y seguir. ¡Son sólo 100 m!, un par de semanas. Más que aprender, parece que “desaprendemos”.  Sin embargo de la capacidad de “cambiar” (aumentar el ritmo de carrera) en la última recta depende, muchas veces, el resultado final.

¡Ánimo! (también para los que manejáis el boli rojo)