Intentémoslo

14 11 2009

no-aburrir.jpg

No es que sean unos objetivos muy ortodoxos (ningún inspector los daría de paso) pero, en mi opinión, es algo que hay que intentar en nuestras clases:

  • No aburrir, como premisa. Si aburrimos a nuestros alumnos/as no lograremos que nos presten atención, condición indispensable para que nosotros podamos enseñar y ellos/as aprender, aunque con esto sólo no basta.
  • Despertar interés. Si logramos que lo que hacemos despierte el interés tendremos una gran parte del camino andado. Si te interesa algo, procuras saber más de ello. De eso se trata.
  • Sorprender. Aunque no siempre sea posible el aderezar de vez en cuando nuestras clases con alguna cosa sorprendente no viene mal. Tampoco se trata de hacer grandes cosas.

Conseguiremos ésto siguiendo rígidamente un libro (”para mañana los ejercicios 4,5,6 y 7″) o enseñando Física o Química en un encerado. Seguro que no. ¿Por qué no ensayar otros métodos?