La última

20 06 2010

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Es Manuel Ángel Pérez Vega, uno de los miembros del Departamento de Física y Química del IES Juan A. Suanzes y está estampando la firma de la que sería su última clase. Ha llegado la jubilación.

Manuel Ángel fue primero alumno de este centro y más tarde desarrolló gran parte de su vida profesional como profesor en sus aulas, así que en este caso el tópico de “toda una vida dedicada a la docencia” se puede concretar en toda una vida en el Suanzes.

Fue un apoyo clave cuando decidimos intentar un giro en la forma de hacer las cosas, de introducir lo que entonces se llamaban nuevas tecnologías, de decantar la balanza hacia el lado de la experimentación y de una enseñanza más práctica. Sin él nada habría sido posible.

También mantuvo el tipo en momentos difíciles, que los hubo, y siempre aportó en sus relaciones con los demás miembros del departamento, con el resto de los profesores, y sobremanera con los alumnos, la dosis necesaria de empatía y cordialidad para que las cosas fueran un poco más agradables.

Manuel también tenía una intuición especial a la hora de encontrar la solución a ese problema que nos dejaba a todos perplejos (ya se sabe, teóricamente “sabemos”, pero cuando las cosas se llevan a la práctica surgen preguntas complicadas), siempre aportaba alguna reflexión, algún detalle que mostraba el camino hacia la solución.

El lenguaje (escrito en este caso) es el vehículo fundamental de la comunicación, pero, a veces, es bastante imperfecto, tiene limitaciones importantes. Es demasiado sintético, porque ¿hay forma de explicar lo que son cerca de cuarenta años dedicado a explicar cinemática, ondas, el enlace químico o qué es una reacción química?, ¿hay manera de transmitir los afectos, frustraciones, alegrías y decepciones que eso trajo consigo? Un  profesor tiene su público, que siempre te exige. Vivimos de cara a nuestros alumnos y, como los actores, muchas veces tenemos que dar la clase como si nada pasara, pero sí que pasan cosas… y ese día toca explicar ondas estacionarias.

A mí, personalmente, tu marcha me apena, creo que perdemos mucho. Intentaremos rellenar el hueco que dejas, aunque me temo que esto no va a ser posible. Hay personas difíciles de sustituir. Probablemente la opción sea no intentar sustituirlas. Es tu caso.

Voy a tener que terminar, creo que se me ha metido algo en el ojo.

Muchas gracias por todo, Manuel.