Publicidad y propaganda
Sabemos que la publicidad trata de convencer para vender, ahora bien, sabemos también que no hay ningún tipo de comunicación que sea neutra, que no aspire a producir determinados efectos. Lo que sucede es que mientras esta vertiente persuasiva no suele ser evidente en otras formas de comunicación, sí lo es en la publicidad y también en lo que denominamos PROPAGANDA.
La PROPAGANDA es una forma de comunicación social que nos propone también el “consumo”, aunque esta vez de ideas, y que cada vez utiliza más los recursos propios de la publicidad. Intenta atraer a segmentos de población y convertirla en opinión pública que se identifique con sus contenidos.
Contáis con información sobre las características propias de la propaganda, (también podéis “pasaros” por el enlace a Wikipedia), así que, como en otras ocasiones, os dejo algunos ejemplos.
De propaganda electoral:
En publicidad existe, como veremos, una vertiente que también, como la propaganda, no quiere vender productos sino ideas, la llamada publicidad institucional. El problema, y lo revisaremos más adelante de nuevo, es que a veces resulta muy difícil aislarlo por un lado de la pura propaganda (cualquier campaña de interés público llevada a cabo por un gobierno acaba teniendo -y más si se está cerca de períodos electorales- efectos de promoción) , y por otro de la publicidad.
Veamos un ejemplo de publicidad institucional gubernamental:
¿Y de qué tipo consideraríais este de Coca-Cola?
[La publicidad y la propaganda se confunden muchas veces, de manera absolutamente intencionada claro. Si tenéis una cierta curiosidad os dejo AQUÍ un enlace a un album que recoge algunas imágenes de la exposición: Posguerra.Publicidad y Propaganda en España, 1939-1959, y a la página de El País de donde proceden imágenes e información]