Los dos grandes del montaje: Griffith y Eisenstein

Publicado en Cine por paulava 7:37 pm Sábado, 5 Abril 2008

A David W. Griffith (1875-1948) se le ha llamado “el padre del cine”. Hasta la llegada de Griffith, las películas de cine habían sido relativamente cortas, más anecdóticas que dramáticas y, sobre todo, producidas, interpretadas y montadas con pocos medios y escasa calidad. Sus dos obras más conocidas, ”El nacimiento de una nación” (1915) e “Intolerancia” (1916), (aunque es el autor de más de quinientas películas) tienen una duración de varias horas y se consideran las primeras “superproducciones”.

Griffith sentó las bases del lenguaje cinematográfico. Por ejemplo, fue el primero que utilizó el primer plano o el fundido-encadenado (transición de una escena a otra mediante la desaparición gradual de la primera en la pantalla y la aparición de la segunda). También utilizó los movimientos de cámara con inteligencia e innovó en la iluminación de exterior e interior.

Respecto al montaje, también se le considera el primero en utilizarlo conscientemente y de forma narrativa, recurriendo por primera vez al ”flashback”, es decir, la introducción -para aclarar algún aspecto de la historia o de un personaje- de sucesos anteriores en el tiempo a los que ya se han mostrado.

Para más información sobre la contribución de Griffith al cine, puedes visitar esta página: http://scarlett.iespana.es/historia/griffith.htm

Sin embarg, la cara de la moneda, la destreza como director de Griffith, tiene una cruz. ”El nacimiento de una nación”, que pretende contar el origen y la actuación de la organización racista Ku-Klux-Klan al acabar la guerra de secesión estadounidense, tratándolos de héroes frente a los negros, todos despreciables villanos o tontos esclavos.

Otro gran director que aprovechó el montaje fue el ruso Sergei M. Eisenstein. Éste recurrió a efectos dramáticos que le han convertido en el padre del montaje expresivo. Su obra más famosa es “El Acorazado Potemkin” (1925), una película basada en hechos reales y que narra la rebelión que aconteció en el puerto de Odesa en 1905, y que se inicia con la negativa de los marineros del Potemkin a comer carne agusanada.

El fragmento de la escalinata de Odesa, donde los cosacos cargan contra el pueblo inocente, es una de las más famosas de la historia del cine: una madre es muerta a causa de los disparos y el cochecito de su bebé se precipita escaleras abajo.

La escena ha sido homenajeada por un sinfín de directores famosos. Y para muestra, un famoso botón:

Para más información y poder ver la película completa, puedes acudir a http://cubokubrick.blogspot.com/2007/10/el-cine-sovitico-y-la-revolucin-en-el.html

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