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Publicado en General por GINES 12:32 am Jueves, 5 Marzo 2009

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Tema 2. La imagen fija.

Publicado en General por GINES 12:42 am Martes, 20 Noviembre 2007

TEMA 2

LA IMAGEN FIJA

 

 

2.1.- La percepción visual

 

En la vida de los seres humanos desempeñan un papel vital los sentidos. Constantemente son bombardeados por estímulos que nos ofrecen información y nos enfrentan a una continua toma de decisiones, primero de cómo percibir esos estímulos y, después, de cómo reaccionar a ellos.

 

Un estímulo es una forma de energía a la que podemos responder (ondas luminosas, sonoras, presión sobre la piel, etc.). Llamamos sensación al sentimiento que experimentamos como respuesta a la información recibida a través de nuestros órganos sensoriales y percepción a la manera en que nuestro cerebro organiza estos sentimientos para interpretarlos.

 

Normalmente, pensamos que al percibir algo somos totalmente pasivos y receptivos. También pensamos que las cosas emiten “copias” suyas a través del espacio que son recibidas por nuestros órganos sensoriales y que nos permiten conocer el mundo tal cual es. Nada más falso: las cosas no emiten “copias” y nosotros no somos pasivos receptores de las mismas. Parte de lo que percibimos proviene del objeto que tenemos delante pero otra parte procede siempre de nuestra propia mente. Es decir, la percepción es un proceso bipolar que depende, en parte, de las características de los estímulos que activan los órganos de los sentidos y, en otra parte, de las características de la persona que percibe (experiencias, motivaciones, expectativas, aptitudes, personalidad, etc.).

 

Por ello, no somos puros espectadores pasivos cuando percibimos; la percepción es un fenómeno activo en el que interviene toda la persona, aunque no seamos conscientes de ello.

 

Es importante conocer la función que realiza la percepción en nuestra vida. En primer lugar, nos facilita información sobre el mundo, que nos permite estar en contacto con la realidad. Así, podemos desarrollar el pensamiento puro (ciencia, filosofía, poesía…) y adaptarnos al medio en que vivimos.

 

Cada animal percibe en su medio especialmente aquello que le permite sobrevivir, lo cual demuestra el carácter adaptativo de la percepción. Si el hombre posee una riqueza perceptiva tan grande es porque es el más desvalido de todos los animales y necesita utilizar más medios que ningún otro. Compensa sus carencias de adaptación al ambiente por medio de la acción. Cuando el hombre (que tiene postura erecta y gira la cabeza contemplando cuanto le rodea) mira en torno suyo, lo que percibe son objetos en los que se insinúan múltiples utilizaciones y posibilidades de instrumentalización. Al llegar a un sitio nuevo, por ejemplo, nuestra mirada se hace circunspecta, inspeccionamos en torno nuestro para situarnos, reconocer los instrumentos que hay a mano, adivinar los caminos, etc. Nos cargamos de percepciones, las guardamos en la memoria y disponemos de ellas cuando nos hacen falta. El mundo es nuestro porque al percibirlo lo ponemos ya a nuestra disposición.

 

La constancia perceptiva indica también la función adaptativa de nuestras percepciones. En realidad, los estímulos que recibimos de las cosas varían constantemente: cambios de iluminación y color, disminución o aumento de los tamaños por las distancias, variación de las formas por la perspectiva, etc. Si lo que percibimos variase continuamente, sería mucho más difícil reconocer los objetos y, por tanto, sobrevivir. Cuando oscurece, los objetos mantienen su color para nosotros, aunque los estímulos que de ellos recibimos hayan variado notablemente. Si estamos sentados en una mesa, comiendo, el plato que tenemos delante lo vemos con forma circular; pero los platos de los demás comensales, también, aunque estén deformados por la perspectiva. Si un objeto refleja luz debe verse más claro que otro en sombra; sin embargo, un trozo de carbón, a pleno sol, sigue viéndose negro y una tela blanca, en la sobra, sigue viéndose blanca. Todo ello se debe al fenómeno de constancia perceptiva. A pesar de las variaciones de luz, distancia, perspectiva, etc., los objetos se perciben según son en nuestra captación habitual de los mismos.

 

La percepción es un proceso de selección. Los seres humanos solamente podemos percibir una mínima parte de los posibles estímulos y aún tenemos que seleccionar entre ellos porque son demasiados. El cerebro no puede procesar toda la información que recibe.

 

Si intentamos hacer una lista de todos los estímulos que nos llegan dentro de esta aula (ópticos, auditivos, olfativos, de nuestro propio cuerpo…) se haría interminable. En el patio de recreo la lista sería aún mayor. Sin embargo, percibimos sólo unas pocas cosas; muchas veces descubrimos con sorpresa detalles que nunca habíamos advertido en el entorno que más frecuentamos. Esto se debe a que la percepción es selectiva y la selección se realiza mediante lo que llamamos atención.

 

La atención es la selección activa de determinados estímulos con la inhibición de todos los demás.

 

Los factores que determinan la atención son de dos tipos:

 

- Externos.

 

La posición del estímulo respecto al observador, la intensidad del estímulo, el tamaño, el color, la luminosidad, el movimiento y los cambios, la novedad, etc.

 

- Internos.

 

El factor fundamental es el interés, que viene determinado por las necesidades del momento, las motivaciones personales, los impulsos básicos, los gustos y ocupaciones profesionales, etc. También se puede dar el fenómeno de defensa perceptiva para estímulos desagradables.

 

 

2.1.1.- Cómo percibimos visualmente

 

Existen varias teorías que tratan de explicar cómo percibimos.

 

- Teorías asociacionistas.

 

Consideran la percepción como un mosaico de sensaciones. La percepción surge cuando el sujeto asocia las sensaciones entre sí.

 

- Teoría funcionalista.

 

Se debe a William James. Destaca los aspectos subjetivos de toda percepción: motivaciones, interés, etc.

 

- Teoría de la Gestalt.

 

El término alemán “gestalt” puede traducirse como “forma”. La Escuela de la Forma, de la que forman parte Köhler, Koffka y Wertheimer, defiende que la percepción no es una suma de sensaciones sino que percibimos de golpe e inmediatamente objetos completos.

 

Lo que percibimos es una forma, una figura estructurada que se destaca sobre un fondo. Generalmente, la figura se impone por sí misma pero su constitución se explica por ciertas leyes de agrupación de los estímulos.

 

 

Fondo-figura

 

La forma más elemental de organizar la percepción es separar el campo perceptual en dos partes: la figura y el fondo.

 

La figura es el elemento dominante y unificado, el foco de nuestra atención, mientras que el fondo es más difuso. Ambos interactúan dinámicamente. Cuando la relación figura-fondo es ambigua, nuestras percepciones de ambos se alternan. Se puede apreciar en la figura siguiente, conocida como Copa de Rubin.

 

¿Qué percibimos en este dibujo? O bien una figura en negro (una copa) sobre un fondo blanco, o bien dos caras en blanco sobre fondo negro. No es posible percibir ambas cosas al tiempo, siempre tiene que haber una figura y un fondo sobre el cual se destaca. Lo normal es que se imponga la que se denomina “buena figura”, caracterizada por su simetría, continuidad, simplicidad, proximidad de sus elementos, etc.

 

En algunos casos la figura puede ser ambigua, admitiendo diversas interpretaciones.

 

 

 

 

 

En general, la distinción entre fondo y figura puede establecerse de la siguiente manera:

 

Figura

Fondo

 

Tiene forma y contorno acusados.

Tiene carácter de cosa sólida, compacta, densa, firme.

Aparece como cerrada sobre sí misma.

Tiene un carácter convexo; parece que se adelanta hacia el sujeto.

Posee color de superficie.

El área figural es más brillante.

El área es más pequeña.

Es más acusada y llamativa.

Está influida, en sus características, por el campo que la envuelve.

 

Carece de ellos.

Posee un carácter más vago y difuminado.

Aparece como envolvente.

Tiene un carácter más bien cóncavo; aparece como detrás de la figura.

Los colores son más transparentes.

Es más apagado y mate.

El área del fondo es mayor.

Pasa más inadvertido.

Es un marco condicionante de las características de la figura.

 

 

 

Leyes de agrupación de estímulos

 

No sólo distinguimos figura y fondo sino que la figura, a su vez, tiende a estructurarse siguiendo unas leyes más o menos constantes. La percepción humana, para dotar a los estímulos de significado, los agrupa a su vez en estructuras más simples y conocidas. No hay que olvidar que percibimos para orientarnos en el mundo, y nuestra orientación es mayor cuanto más simple y esquemático sea el mundo en el que nos desenvolvemos. De ahí que nuestra percepción siga, en general, las siguientes leyes de agrupación de estímulos:

 

- Continuidad.

 

Los estímulos que pueden agruparse en una figura sobresaldrán del fondo y serán agrupados juntos. Los que no se pueden agrupar, o se agrupan con más dificultad, quedan, en cierto modo, marginados.

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta figura puede verse el arco debido a la continuidad de los círculos. Del mismo modo, puede verse un conjunto de pequeñas embarcaciones que conforman la letra J.

- Proximidad.

 

Los estímulos más próximos tienden a percibirse como formando parte de un mismo objeto. La proximidad espacial determina la agrupación de elementos. Por ejemplo, en la siguiente figura vemos dos grupos y no doce puntos.

 

 

- Semejanza.

 

Los objetos o elementos semejantes tienden a agruparse en figuras homogéneas según su forma, medida o color. En la figura siguiente vemos columnas verticales y no líneas horizontales.

 

 

- Contraste.

 

Los estímulos que son diferentes alrededor de otro llegan a constituir una conformación. En la figura de abajo el punto (o el cuadrado) se constituyen en figura y el resto en fondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

- Cierre.

 

Si observamos figuras incompletas tendemos a terminarlas o clausurarlas, persiguiendo una mayor estabilidad o simplicidad perceptiva. Así, en las figuras siguientes vemos una serie de líneas trazadas que tendemos a cerrar, buscando figuras geométricas que tengan significado.

 

 

 

 

 

 

 

 

Factores subjetivos

 

Muchas veces percibimos lo que estamos dispuestos a percibir, lo que queremos percibir, lo que nos interesa, lo que esperamos, lo que hemos aprendido a ver. Es decir, en la percepción influyen las motivaciones, las expectativas, los hábitos, los recuerdos, las experiencias anteriores, la cultura, el aprendizaje y la propia personalidad. Todos estos factores subjetivos intervienen de la siguiente manera:

 

- En la selección de datos. Se atiende a aquello que nos interesa y pasamos por alto todo lo demás.

 

- En la interpretación de los datos. Las expectativas, en especial, determinan lo que vamos a percibir.

 

- En el contenido de la percepción misma. Los deseos, los recuerdos, las situaciones afectivas se añaden a la percepción. No percibimos, por ejemplo, a “mi vecino” sino a “mi amable vecino, que siempre está dispuesto a hacerte un favor”; ni percibimos sin más “este libro” sino “este rollo de libro”.

 

La cultura ejerce un papel fundamental en el acto de percibir. Nos han enseñado a percibir y este aprendizaje determinará toda nuestra actividad perceptiva posterior. El hombre de la ciudad está ciego para muchas cosas que el hombre del campo percibe en su propio terreno y viceversa. Lo mismo se podría decir de las diversas nacionalidades.

 

Además, el percibir es algo sometido a un proceso de enriquecimiento, desde las percepciones rudimentarias del recién nacido hasta el refinamiento perceptivo del catador de vinos, el cazador, el amante de la música, el gourmet, etc.

 

 

Alucinaciones e ilusiones

 

La alucinación es una percepción sin objeto, es decir, carente de estímulos exteriores: es un producto de la mente.

 

Existen muy diversos tipos de alucinaciones: auditivas, visuales, táctiles gustativas, cinestésicas, etc. Incluso existen alucinaciones negativas, falta de percepción de estímulos reales.

Una persona normal puede sufrir alucinaciones en determinadas circunstancias (al adormecerse o al despertarse). Pero, en general, se deben a afecciones de los receptores periféricos, lesiones localizadas en los centros nerviosos, afecciones tóxicas del cerebro (sobre todo, alucinaciones ópticas) o enfermedades mentales.

 

Las ilusiones, por el contrario, corresponden a estímulos externos y surgen por una mala interpretación de los mismos. La percepción es, a veces, engañosa y la organización de figuras en un todo puede conducirnos a juzgar incorrectamente los elementos que la componen, por lo que atribuimos a una figura u objeto propiedades o cualidades que no tienen. Hay muchas ilusiones que no se corresponden con el estímulo ni con el objeto que percibimos.

 

Veamos algunos ejemplos:

- Ilusión de Hering:

 

 

 

 

 

 

- Ilusión de Müller-Lyer:

 

 

 

 

 

- Ilusión de Jatrow:

 

 

 

 

 

 

- Ilusión del paralelogramo:

 

 

 

 

 

- Ilusión de Titchener:

 

 

 

 

- Ilusión de Zollner:

 

 

 

 

 

 

Es necesario hacer alusión, también, a la percepción subliminal. Si al proyectarse una imagen no se la percibe de manera consciente, no da lugar a la observación, al razonamiento, a la invención. Tendrá, entonces, un carácter persuasivo muy grande porque los mecanismos de defensa estarán en su nivel más bajo.

 

La percepción por debajo del umbral consciente se llama subliminal. No es necesario percibir conscientemente un estímulo para que éste modifique nuestro comportamiento.

 

 

La perspectiva visual

 

La percepción humana se basa en el predominio del sentido de la vista. Esto se debe, probablemente, a la evolución de la especie humana a lo largo de los siglos. La vista tiene una ventaja sobre los demás sentidos: distingue mejor, llega a mayor distancia, da una información mucho más rica… No tendríamos un mundo perceptivo tan inconmensurable si no fuéramos animales fundamentalmente ópticos.

 

El hecho de que contemplemos el mundo desde un punto situado entre nuestros dos ojos determina que toda percepción del mismo sea perspectivista: nunca contemplamos desde todas partes sino únicamente desde el lugar en el que estamos situados. Por ello, en cada momento sólo percibimos un lado de las cosas. Podemos movernos y cambiar de perspectiva y, además, utilizamos inconscientemente nuestras experiencias anteriores, pero es difícil salir de la unilateralidad de la propia perspectiva.

 

2.2.- La fotografía y la imagen

 

La fotografía es el arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes recogidas en el fondo de una cámara oscura.

 

La fotografía es un elemento fundamental en la sociedad actual, que ha facilitado el desarrollo de la comunicación visual, ha ayudado al avance del conocimiento en todos los campos de la ciencia y ha permitido conservar testimonios del aspecto visual de épocas pasadas. Es también un medio de expresión artística y de información periodística, como más adelante analizaremos.

 

Habitualmente, se considera la fotografía como la reproducción de la realidad, una fiel transcripción de la misma. Nada más lejos de la realidad; la imagen fotográfica y la imagen que percibimos a través del sentido de la vista difieren entre sí en distintos grados:

 

- Las imágenes percibidas por el ojo humano son tridimensionales; las imágenes fotográficas son planas.

 

- Nuestra percepción es continua y cambiante. La fotografía da una imagen aislada en un momento del tiempo y con unos límites espaciales, lo que se conoce como encuadre. Está contenida dentro de los límites de un cuadrado o rectángulo y aislada del resto de los elementos que quedan fuera del encuadre, mientras que nuestra percepción visual no está enmarcada por unos límites geométricos similares.

 

- La fotografía proporciona una imagen en la que los tonos, colores y relaciones de luminosidad son menos ricos que los que percibe nuestro ojo en la realidad.

 

- Nuestra visión nos permite ver en situaciones de luz en las que es difícil obtener una fotografía.

 

- La fotografía, empleando recursos técnicos especiales, permite desvelar imágenes que el ojo humano no puede percibir. Es el caso de las fotografías de alta velocidad que permiten ver, por ejemplo, una bala detenida en el aire.

 

- La percepción visual es básicamente igual para todos los seres humanos y sus diferencias dependen de la mayor o menor agudeza visual y de la educación del sentido de la vista. La imagen fotográfica está condicionada por los medios técnicos empleados, y las imágenes obtenidas a partir de un mismo modelo pueden diferir muchísimo en función de aquéllos.

 

2.2.1.- La fotografía como medio de expresión artística

 

Nos hemos referido anteriormente a la fotografía como medio de expresión artística. Las imágenes fotográficas que se pueden confeccionar a partir de un mismo motivo son innumerables y dependen de las condiciones en que sean obtenidas, de una serie de decisiones y elecciones realizadas al tomar esas imágenes. A su vez, la imagen obtenida nos revela nuevos aspectos de la realidad que, en ocasiones, podían haber pasado inadvertidos: la fotografía influye también en nuestro modo de ver la realidad.

 

El conocimiento de la técnica, estética y lenguaje fotográficos posibilita la elaboración de imágenes mediante un proceso de previsualización. Es un conjunto de cálculos mentales y decisiones que llevan al fotógrafo a elegir unas condiciones determinadas para tomar una fotografía, en función de los resultados que espera de ella. Se imagina mentalmente el resultado final.

 

Los elementos que conforman el proceso de previsualización son los siguientes:

 

- Condicionamientos circunstanciales.

 

El objeto a fotografiar tiene un tamaño y un espacio a su alrededor. En función de esto se deben considerar las distancias existentes para poder moverse y encuadrar. Además, pueden existir obstáculos, ya sea materiales (elementos que no se pueden suprimir ni mover: árboles, farolas, automóviles, incluso personas) o de otro tipo, como las prevenciones o prohibiciones que, en ciertas culturas o situaciones, afectan a la toma de una fotografía (objetivos militares, personal de las fuerzas de orden público, creencias que no consienten la reproducción de la imagen del ser humano).

 

Habrá que considerar las posibilidades físicas con que contemos para superar esos condicionamientos.

 

- Decisiones.

 

Dados unos condicionamientos circunstanciales, se han de tomar decisiones de dos tipos: técnicas y estéticas.

 

Las decisiones técnicas se refieren a:

 

           La elección de materiales como el tipo de película, su sensibilidad, el tipo de cámara, etc., que dará lugar a resultados muy diferenciados: imagen en blanco y negro o en color, con mucho o poco contraste, susceptible de ampliarse mucho o no…

           La exposición, la forma en que se mide la luz y se calcula el tiempo de exposición.

           El grado de nitidez de la imagen, determinado por el empleo de películas de grano fino, por la velocidad empleada y por la apertura del diafragma.

           La óptica, que influye en el aspecto espacial, causando sensaciones de profundidad y en los tamaños relativos de los objetos que entren en el encuadre.

           La iluminación, fundamental en la calidad de la imagen fotográfica.

 

Las decisiones estéticas son:

 

           La variación del encuadre o del ángulo, que modifican el aspecto de la fotografía.

           El uso o destino de la imagen. No es lo mismo hacer una fotografía familiar que una para el carnet de identidad.

           El gusto del fotógrafo. Es algo personal y relativo pero se puede y se debe educar.

 

El momento de la toma, el instante en que se dispara, también puede ser decisivo. Un ejemplo es esta fotografía de Robert Capa tomada en la guerra civil española:

El encuadre y la composición

 

El espacio fotográfico suele ser rectangular y se puede orientar vertical u horizontalmente. Antes de hacer la fotografía debemos decidir la disposición de la misma pues las diferencias pueden ser significativas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tomar una fotografía implica una labor de selección; de todo lo que vemos ante nuestros ojos, debemos elegir lo que nos interesa como parte integrante de la imagen, en función de lo que nos haya llamado la atención para hacer la fotografía. Debemos preguntarnos: ¿qué es lo importante?, ¿qué me interesa que se vea bien?. Cuantos más elementos incluyamos en una fotografía, a costa de que aparezcan a menor tamaño, menos detalle presentarán. Además, cuando aparecen varios elementos diferentes, al mirarlos, unos distraerán la atención de los otros. Al fotografiar lo que nos interesa, conviene sacar del encuadre todo lo que no debe estar.

 

A lo largo de la historia de nuestra cultura visual hemos asimilado formas de representación y de composición de las que se derivan hábitos, más que normas, que nos ayudan a elaborar las imágenes. La comunicación visual está menos estructurada en normas y principios que la lingüística. Ello permite un amplio grado de libertad para experimentar y buscar nuevas formas de expresión. Aun así, existe una serie de principios básicos que nos pueden ayudar a la hora de fotografiar

 

- Aprovechar el formato fotográfico, desechando los elementos o figuras demasiado pequeños, con demasiado espacio sobrante. Así, los elementos aparecen en mayor tamaño, con mayor grado de detalle. Esto puede significar, en ocasiones, cortar a los personajes. No hay que dudar en hacerlo pero de una forma adecuada. A este fin, estudiaremos más adelante los diferentes planos posibles en fotografía.

 

- Repartir el espacio sobrante de modo desigual. Centrar totalmente el objeto fotografiado sólo da un efecto aceptable cuando fotografiamos un motivo simétrico. Si el espacio de la fotografía va a quedar dividido en dos zonas muy diferenciadas, por ejemplo, cielo y tierra, tampoco es conveniente que la superficie que ocupen sea idéntica (equipartición). Estos dos casos vienen ilustrados por las cuatro imágenes siguientes:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos principios son muy simples y ayudan a tener seguridad, aunque también pueden ser una barrera contra la creatividad. A ellos se puede añadir una regla aplicable de modo general a todas las comunicaciones visuales de formato rectangular y que es la siguiente: Dividir imaginariamente en tercios, horizontal y verticalmente, el recuadro de la composición y trazar líneas perpendiculares entre los puntos de los lados opuestos. En las intersecciones de esas líneas se encuentran los denominados puntos fuertes, representados por círculos. Forman la llamada sección áurea, que habremos de tener en cuenta a la hora de encuadrar una imagen, colocando sus elementos principales sobre los puntos de intersección.

 

 

 

No debemos tomar las fotografías desde el primer lugar que se nos ocurra. Hay que buscar el punto de vista más apropiado puesto que éste va a condicionar el aspecto de la fotografía. Una escena, un objeto o una persona pueden ser tomados desde diversos ángulos que sirven como puntos de vista para encuadrar la realidad.

 

Existen tres angulaciones de cámara fundamentales , que pueden presentar, a su vez, pequeñas variaciones:

 

- Ángulo normal. Se sitúa a la altura de los ojos del observador. Es el más próximo a una visión objetiva de la realidad.

 

 

 

 

 

 

 

- Ángulo picado. La cámara se sitúa en una posición más elevada del punto de vista normal. Tiene una utilización funcional: puede minimizar o empequeñecer al objeto fotografiado. Al picado más extremo se le denomina cenital.

 

 

 

- Ángulo contrapicado. La toma se realiza desde una posición por debajo de los ojos del observador. Puede utilizarse en un sentido expresivo para magnificar o dar más valor a un determinado objeto o personaje. Si se toma desde el suelo se llama nadir.

Existe, además, el ángulo aberrante. Se toma con la cámara inclinada lateralmente y nos ofrece un encuadre desequilibrado. Intenta transmitir una realidad inquietante o producir una sensación de movimiento.

 

 

La distancia desde la que tomemos la fotografía también va a condicionar el número y el tamaño de los elementos que aparecerán en la misma. Se pueden utilizar distintos tipos de planos, que toman como referencia la figura humana:

 

- Planos generales.

 

Son fundamentalmente informativos. Sirven para mostrar una localización concreta y para situar al espectador. En este apartado se incluyen:

 

           Gran plano general. En él predomina el entorno sobre los personajes y objetos que pueden formar parte del encuadre.

 

 

 

 

 

 

 

           Plano general. Muestra a los personajes y los objetos enteros. Limita la presencia del entorno.

 

- Planos intermedios.

Se aproximan más a una visión objetiva de la realidad. Sirven para relacionar a los personajes. Se distinguen los siguientes:

 

           Plano americano. También se denomina plano tres cuartos. Los personajes aparecen encuadrados hasta las rodillas. Es un plano de relación.

 

           Plano medio. Los personajes aparecen encuadrados a la altura de la cintura, lo cual los individualiza.

 

 

 

 

- Planos cortos. Son más expresivos que informativos; se utilizan para mostrar aspectos concretos de la realidad. Son:

           Primer plano. El encuadre incluye la cabeza, el cuello y parte de los hombros del personaje. Tiene una gran carga de subjetividad, un contenido expresivo y emocional.

 

           Plano detalle. El encuadre presenta un fragmento del objeto o del personaje que interesa resaltar.

 

 

 

La obtención de una buena fotografía depende de muchos factores. Además de la corrección de los aspectos técnicos y del interés visual de lo mostrado, desempeña un papel principal la organización de la composición dentro del encuadre.

 

Para encontrar los motivos fotográficos, lo primero que hay que hacer es aprender a mirar con un punto de vista nuevo, diferente, que nos permita apreciar las cualidades visuales, las formas, los colores, los tonos, etc. de los mismos. Muchas veces estamos tan acostumbrados a ver lo que nos rodea que se vuelve monótono y sin interés; hemos de aprender a mirar lo que habitualmente tenemos delante como si fuese la primera vez que lo viéramos.

 

Debemos estar atentos para aprovechar las sensaciones visuales producidas por diversos elementos físicos. Estas sensaciones pueden hacer que la imagen adquiera interés si somos capaces de explotarlas fotográficamente. Veamos algunas:

- Los efectos lineales. Pueden ser los elementos que estructuren la composición. La armonía o el contraste de las líneas pueden producir un ritmo que sustente la tensión compositiva. La imagen siguiente no tendría ningún interés visual sin las formas lineales del río y la carretera.

- La textura, la sensación táctil que produce el tipo de superficie del objeto: suavidad, aspereza, etc. En esta fotografía, la textura pedregosa del suelo desértico, que se prolonga hasta donde alcanza la vista, sorprende por ser poco habitual.

- La forma. Puede ser agradable en sí misma o producir efectos interesantes por repetición, contraste, superposición, por una sensación de volumen conseguida mediante la gradación de tonos o, simplemente, por su silueta… El motivo de interés, en la siguiente fotografía, lo constituye la agobiante superposición de letreros publicitarios.

- Las proporciones. Las relaciones de tamaño entre los elementos pueden proporcionarnos interesantes motivos fotográficos. En esta figura se empleó un gran angular (objetivo que abre el ángulo de la toma) para que las calabazas pintadas cobraran un tamaño inusitado, consiguiendo, así, que se convirtiesen en el motivo fotográfico.

- El equilibrio, la relación armoniosa entre los diferentes elementos que entran en el encuadre y su disposición sobre el mismo. En esta imagen el gran peso visual que adquieren las hortalizas de la izquierda debido a su tamaño desproporcionado, se compensa situando a la vendedora arriba y a la derecha.

- El tono y la iluminación. Las diferencias en el modo en que esté iluminado un tema pueden hacer aparecer éste de modo diverso. El mismo motivo puede ser muy interesante con una luz determinada y trivial con otra. En la fotografía siguiente las formas dibujadas por la luz, al atravesar el tejadillo de caña y proyectarse en el suelo, se convierten en motivo fotográfico.

 

- El color. Las sensaciones que producen los colores proporcionan muchos motivos fotográficos. El contraste entre los colores vivos de la figura y el fondo, de colores neutros, hace que aquélla adquiera un mayor interés visual.

 

La iluminación

 

El aspecto de las fotografías depende de la cantidad y calidad de la luz reinante.

 

La luz se desplaza en línea recta, es absorbida por superficies oscuras y reflejada por superficies claras, puede reflejarse y difundirse.

 

Según el tipo de luz que incida sobre los objetos se puede hablar de dos tipos de iluminación:

 

- Dura o directa.

 

Es la que proporciona luces y sombras muy definidas y diferenciadas. Se logra gracias a fuentes luminosas directas que pueden ser naturales, como la del sol en un día despejado, o artificiales, como la de un foco o la del flash.

- Suave o difusa.

 

Es luz difundida o dispersada por una superficie. Por ejemplo: la que se filtra a través de las nubes en un día nublado, la que entra en una habitación donde no da el sol directamente, la de una lámpara de pie con pantalla, la de una zona de sombra clara, etc.

 

Las fotografías realizadas con iluminación directa tienen un gran contraste que puede generar zonas en las que no se perciban detalles, por exceso o defecto de iluminación. En cambio, las realizadas con iluminación suave reproducen bastante bien todos los elementos, al haber poco contraste, aunque se corre el riesgo de ofrecer imágenes planas. La luz difusa asegura que ninguna parte captada por la cámara quede sin iluminar. Suaviza las sombras y hace visible todo el objeto.

Entre los dos extremos existe toda una serie de posibilidades expresivas, producto de la disminución progresiva del contraste.

 

De las dos fotografías reproducidas a continuación, la de la izquierda ha sido tomada con luz directa mientras que la de la derecha lo ha sido con luz difusa.

 

 

 

 

La elección de un estilo u otro de iluminación depende tanto de las intenciones del fotógrafo como de los recursos a su alcance. La luz puede utilizarse de forma realista o efectista. En el primer caso, se trata de reproducir lo más fielmente posible la luz natural, mientras que, en el segundo, se fuerzan los efectos de la luz: contraluz, claroscuro, etc.

 

El control total de la luz únicamente es posible en las fotografías de estudio, habitualmente realizadas con luz artificial.

 

Al mismo tiempo, la luz es un código. Dependiendo de cómo se ilumina a una persona se puede embellecer o afear su rostro, así como conferirle tranquilidad, paz, angustia, tormento… Puede modificar también el contexto en el que se mueven los personajes y el significado del objeto representado, cargándolo de propiedades, atributos o cualidades que no posee.

 

También debemos tener en cuenta la dirección de la luz. Si es frontal proporciona información de todas las superficies visibles del objeto o personaje y tiende a eliminar las sombras. La luz lateral aporta la sensación de volumen. En el contraluz, la fuente luminosa se sitúa detrás del sujeto. Esta forma de iluminación destaca la silueta del personaje.

 

La dirección de la luz en la iluminación de un objeto o un sujeto nunca es única. Lo más usual es la combinación de varios puntos.

 

Por último, repararemos en la altura de la luz. La luz alta, llamada cenital, tiende a crear sombras inadecuadas en el rostro. La luz del sol del mediodía provoca este tipo de sombras antiestéticas pues produce ojeras, resalta arrugas y afea a los personajes. La luz baja, en contrapicado, produce la inversión de las sombras alargándolas y provocando un efecto amenazador.

 

En la primera imagen de la serie siguiente, el modelo está iluminado de forma compensada, con una luz principal y una luz de contra que marca su silueta. En las sucesivas imágenes, el uso de la luz lateral y la altura de la fuente luminosa hacen variar ostensiblemente la imagen de este rostro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando no existe suficiente luz para tomar una fotografía se puede utilizar el flash. Es una fuente portátil de luz muy intensa producida por la descarga de un impulso de alto voltaje dentro de un tubo lleno de gas xenón, capaz de iluminar un espacio que varía en función de su potencia. El color de su destello es similar a la luz diurna.

 

La luz que proporciona es dura y puede ocasionar problemas en los productos fotográficos como:

 

- sombras producidas por los modelos en las paredes u otros objetos situados tras ellos

 

- reflejos no deseados que se perciben como manchas blancas sobre las copias

 

- ojos rojos y brillantes en los retratos, producidos por el reflejo del destello en el fondo del ojo.

 

Se deben a la colocación del haz de luz en sentido perpendicular al motivo o al fondo del mismo. Para evitarlo conviene separar el motivo del fondo y situar el flash en un ángulo mayor de 90 grados con respecto al objeto.

 

 

 

 

El color

 

El color es esencialmente luz. Siempre que hablemos de color pensaremos en la superficie de los objetos y en la retina del ojo humano.

 

La luz es el efecto de las radiaciones visibles que forman parte del espectro electromagnético, el cual está formado por todo el conjunto de las ondas existentes: rayos X, rayos ultravioletas, rayos infrarrojos, etc. Todas estas ondas se miden tomando en consideración su longitud. De todo el espectro, sólo las ondas cuya longitud está comprendida entre 400 y 700 nanómetros (milimicras) provocan en el ser humano la sensación luminosa.

 

Cada color corresponde a una determinada longitud de onda. Cuando nuestra retina se ve estimulada simultáneamente por todas las ondas electromagnéticas, percibimos luz blanca.

 

En el estudio del color hemos de referirnos a tres aspectos distintos:

 

- El color-luz.

 

Es el producido por las radiaciones emitidas por fuentes de luz, blanca o de diferentes colores del espectro. Al incidir al mismo tiempo sobre la retina varias radiaciones de distinta longitud de onda (distinto color, por tanto) éstas se suman entre sí y dan lugar a la percepción de un color nuevo. El ojo ve por síntesis aditiva.

Los tres colores considerados como primarios son rojo, verde y violeta. De ellos se puede obtener el resto de los colores-luz y la luz blanca, superponiéndolos en diversas proporciones de intensidad.

 

- El color-pigmento.

 

La materia no posee luz propia y para ser percibida necesita de una fuente de iluminación. Por otra parte, tiene la propiedad de absorber o reflejar toda o parte de la luz que llega a ella. Por tanto, el color de los objetos está asociado a la luz y al modo en que ésta se refleja en ellos. Así, una pelota roja vista a la luz del día se percibe como tal porque tiene la propiedad de absorber todas las radiaciones de la luz blanca excepto las del color rojo, que son reflejadas. El color de un objeto, pues, dependerá de la parte del espectro que se refleje y de cuál se absorba. Esto se conoce como síntesis cromática sustractiva.

En la síntesis sustractiva los colores primarios son amarillo, azul cián y magenta, cuyos pigmentos no provienen de la combinación de otros. Mezclando estos tres colores se obtienen los secundarios:

           violeta = azul cián + magenta

           rojo = magenta + amarillo

           verde = amarillo + azul cián.

 

La superposición de todos ellos da el negro.

 

Tradicionalmente, la ordenación de los colores en el plano se lleva a cabo según el denominado círculo cromático. Los colores que se representan en él se diferencian en el tono.

 

 

 

Los colores diametralmente opuestos son complementarios. Así, el complementario de un color primario se obtiene de la mezcla de otros dos primarios; por tanto, se neutralizan y oscurecen mutuamente. Dos colores complementarios combinados en las proporciones adecuadas dan teóricamente el negro. Por otro lado, cuando se utilizan uno junto a otro en una composición plástica, se produce un choque visual, una llamada de atención, porque se potencian y contrastan mutuamente. Se puede observar ese efecto en las siguientes imágenes:

 

 

 

En publicidad se utilizan a menudo estos recursos, sobre todo en carteles, para fijar el interés sobre un producto determinado.

 

Los colores se diferencian a través de sus propiedades:

 

           Tono. Es la variación cualitativa de los colores que nos permite clasificarlos como amarillo, verde, azul, etc. Un matiz es la cualidad que diferencia dos o más colores del mismo tono.

           Saturación. Es el grado de pureza de un color. Varía con la cantidad de blanco o de negro añadida al tono.

           Luminosidad. Todo color-pigmento tiene una determinada capacidad de reflejar la luz que incide en él. Esa capacidad es la luminosidad o intensidad, que da el grado de claridad o de oscuridad del color.

 

- Las sensaciones cromáticas.

 

Los colores pueden ser apreciados por nuestro cerebro de manera diferente según las circunstancias en que se presenten.

 

Un color aislado no es feo ni bonito; ni vivo o apagado. Depende mucho de los colores que estén junto a él. Los colores de tonos oscuros “reducen” el tamaño de las formas coloreadas, mientras que los colores de tonos claros lo “aumentan”. Ésta es la razón de que las habitaciones pequeñas parezcan más espaciosas cuanto más claras se pintan.

 

Todo color aparece más oscuro sobre otro color más claro que él, y más claro sobre otro color más oscuro.

 

Los colores se clasifican por su tonalidad en dos grandes grupos: fríos y cálidos. Si dividimos el círculo cromático en dos partes iguales, haciendo pasar la división entre el verde y el magenta, se obtienen los colores considerados fríos, en el semicírculo inferior y los tonos cálidos, en el superior.

 

La clasificación, por su característica psicológica, no es radical y, por tanto, en las zonas límites, pueden considerarse los tonos como colores de temperatura media.

 

Además, existen relaciones de carácter motriz que llevan a relacionar los colores fríos con la sensación de lejanía y los cálidos con la de proximidad.

 

Hay una serie de colores, como los beiges, ocres, sepias, grises, etc., que no son ni fríos ni cálidos. Cuando aparecen en una composición en la que predominan los colores cálidos, se convierten en cálidos. Cuando se incluyen en una composición en la que predominan los colores fríos, se convierten en fríos.

 

La energética del color actúa sobre nuestra sensibilidad. Los seres humanos experimentamos los efectos psicofisiológicos de los colores: un ambiente azul es sedante, uno rojo, estimulante. No es fácil precisar los efectos que produce el color ya que uno mismo influye de manera muy diferente sobre personas distintas.

 

Goethe realizó un análisis de la teoría del color y sus efectos psicológicos. Los dividió en colores positivos (rojo, naranja y amarillo), que despiertan sentimientos rápidos y vitales, y colores negativos (azul, verde apagado) que proporcionan una sensación de angustia y melancolía.

 

En el cuadro siguiente vemos una asociación comúnmente aceptada entre los colores y la respuesta emocional ante los mismos:

 

 

Color

Asociación

Respuesta emocional

 

2.2.2.- La fotografía en la información periodística

 

Todos los días vemos imágenes fotográficas que nos proporcionan información en las páginas de los periódicos y revistas. La fotografía periodística se ha convertido en un modo de conocimiento de las últimas noticias y acontecimientos sociales, políticos y deportivos. La experiencia de lo directo ha sido sustituida por la de su imagen difundida a través de los medios de comunicación.

 

El punto de partida de esta nueva manera de conocer el mundo ha sido la fotografía. Después aparecieron el cine, la televisión y el vídeo. Ya nada de lo que sucede más allá de nuestra propia experiencia visual parece haber existido si no podemos contemplar su imagen.

 

La fotografía informativa propicia la aparición de un periodismo integral en el que los textos y las imágenes se combinan.

 

La reproducción de fotografías en la prensa se inicia en el último tercio del siglo XIX. La inician las revistas debido a que su publicación cuenta con más tiempo para efectuar las reproducciones; el periódico requiere mayor inmediatez y la técnica de entonces no puede responder a sus exigencias. En 1936 aparece la revista Life totalmente ilustrada con fotografías.

 

La guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial fueron escenarios para los reporteros gráficos de todo el mundo, que dejaron testimonios en todos los periódicos de la época.

 

A partir de la Segunda Guerra Mundial proliferan las revistas que basan la información en la aportación de la fotografía. Los suplementos dominicales de los periódicos siguen esa línea de fotografías informativas y grandes reportajes gráficos. Se van adoptando innovaciones técnicas tales como la fotografía en color, digital, etc., que mejoran la calidad y tratan de hacer frente a la competencia que representan los medios audiovisuales, particularmente la televisión.

 

La fotografía se ha convertido por su propia expresividad en un recurso informativo de primer orden que cumple diversas funciones:

 

- Capta la atención del lector por su gran impacto.

 

- Comunica instantáneamente, de manera parcial o total, la noticia.

 

- Transmite impresiones exactas con tal fuerza que quedan grabadas en la memoria colectiva.

 

- Desencadena reacciones emocionales y presenta los hechos de forma global.

 

- Incorpora mayor viveza y dinamismo a las páginas, al romper y dar mayor variedad a los textos.

 

No obstante, hay que tener presente que la fotografía sólo ofrece fragmentos e instantes de realidad, ni la acción anterior ni la posterior; necesita los textos. El texto aporta la descripción y narración de los datos, así como las referencias conceptuales; la fotografía presenta la versión realista de los detalles con todos los componentes visuales de la misma. Trata de responder a las preguntas esenciales:

 

- ¿Qué?. Explica la acción instantánea detenida en el tiempo, recoge el elemento sustancial de la noticia.

 

- ¿Quién?. Registra los sujetos de la acción: protagonistas, testigos o intérpretes. Será preciso identificar los nombres de las personas que aparecen en la fotografía y, para evitar confusiones, el orden en que están situadas desde el punto perceptivo visual del lector.

 

- ¿Dónde?. Capta el lugar o escenario concreto en que se desarrollan los hechos.

 

- ¿Cómo?. Explica el modo como se ha producido un hecho, aunque de forma instantánea, capta una gran riqueza de detalles sobre los aspectos particulares de los hechos. La combinación secuencial de varias fotografías permite ofrecer la evolución, aunque siempre mediante fragmentos instantáneos, de una acción continuada.

 

Hay otros dos interrogantes a los que difícilmente puede responder la fotografía: ¿cuándo? y ¿por qué?.

 

Los géneros informativos fotográficos

 

- La fotonoticia.

 

Es una imagen que tiene validez informativa por sí misma, sin una amplia información que la acompañe. El pie de foto puede ser más extenso de lo normal (unas quince líneas como máximo) y lleva un título, no superior a una línea.

 

La fotonoticia capta un hecho socialmente significativo y de actualidad. Gran parte de su valor deriva del momento en que ha sido captada. El impacto emocional que pueda producir es, la mayoría de las veces, tan importante como el valor social del suceso captado por la cámara.

 

- El retrato fotográfico informativo.

 

Cumple la función de identificar a las personalidades protagonistas o testigos de los hechos. Suele ser la fotografía más utilizada.

 

Hay que diferenciar el retrato de la persona en el momento en que es noticia de aquél que se emplea para ilustrar cualquier noticia que se refiera a dicho protagonista. El primero lleva una gran carga informativa original. El segundo es una mera repetición, una fotografía ilustrativa.

 

- La fotografía documental.

 

En un sentido genérico, toda fotografía es testimonio y documento de una realidad. Pero, en sentido estricto, puede cumplir también un papel documental al informar visualmente de materiales de archivo. Registra el testimonio histórico y la comprobación de los hechos con todos sus detalles, proporciona realismo y credibilidad y, aunque pase el tiempo, en cualquier momento puede recuperar actualidad.

 

- La fotografía ilustrativa.

 

Apenas posee carga informativa de actualidad, aunque la haya tenido en el momento en que se captó. Se emplea como ruptura de la monotonía del texto, como mero recurso estético, pero sin novedad. Suele ser fotografía de archivo sin vinculación directa con el hecho que se narra.

 

- La fotografía de denuncia.

 

Es la que capta detalles, situaciones, encuentros de personalidades, gestos y expresiones corporales… como testimonios de un acto presumiblemente delictivo, de la causa de un accidente, de estados de edificios o de vías de comunicación, de acciones de manifestantes, de abandonos políticos etc., con la finalidad de ponerlo en conocimiento de la opinión pública y reclamar la atención y decisión de los responsables.

 

La fotografía aporta el valor realista, testimonial y de credibilidad superior al de la información escrita. Con ella, los periódicos y revistas cumplen con su papel de vigilar y denunciar situaciones de anormalidad en la sociedad. El tratamiento que se le da debe responder a los requisitos de veracidad y no a manipulaciones ideológicas o partidistas interesadas.

 

- La fotografía costumbrista.

 

Recoge hechos y situaciones de la vida cotidiana para describir el quehacer diario, los oficios, las costumbres, los bailes, etc. No importa tanto la actualidad inmediata cuanto el reflejo de una situación habitual. Puede publicarse en cualquier momento, sin necesidad de estar vinculada a una actualidad inmediata, aunque siempre será preferible que la tenga para adquirir un mayor valor informativo.

 

- Las fotografías especializadas.

 

Se trata de fotografías vinculadas a hechos que han adquirido cierta especialización informativa. Reflejan hechos reiterativos, como las jugadas futbolísticas o las actividades de cualquier deporte, las actuaciones taurinas, etc. Por eso, se busca en ellas cierta originalidad de composición, efectos luminosos, posiciones o movimientos inusitados, etc., para retener la mirada del lector que, de lo contrario, caería inmediatamente en el agotamiento.

 

- El reportaje fotográfico.

 

Trata de reflejar un acontecimiento de cierta complejidad, desarrollado en un lugar y durante un tiempo, mediante un conjunto de fotografías que ofrecen datos significativos en imágenes técnicas instantáneas. Ni el escenario ni el tiempo son de libre elección, ni se adaptan al interés informativo del reportero, como sucede con el reportaje artístico o el publicitario. El reportero tiene que adaptarse a la fugacidad de los hechos y sus múltiples circunstancias.

 

El reportaje fotográfico suele estar vinculado a una realidad informativa inmediata y, por tanto, apenas se dispondrá de tiempo para la preparación previa, salvo cuando aborda hechos de actualidad permanente o históricos que, por alguna circunstancia, adquieren actualidad.

 

Un reportaje fotográfico integra las características de calidad informativa de una fotografía y, además, establece la vinculación de unas con otras. El reportero indaga los puntos de vista de mayor interés informativo para registrar el núcleo de los hechos en el momento preciso.

 

Es probable que cuando el periódico o la revista salgan a la calle la televisión haya difundido una cantidad abundante de imágenes del hecho. En este caso, el reportaje busca la originalidad para despertar de nuevo el interés del lector, bien mediante los tratamientos formales, bien mediante la búsqueda de protagonistas y testigos o aspectos del hecho que no se hayan difundido.

 

El reportaje fotográfico expone la información con un carácter narrativo, al contar el hecho en acciones sucesivas. Su característica clave es, pues, la secuencialidad. No se trata de una simple colocación de una fotografía detrás de otra sino de establecer una relación entre ellas para que adquieran una significación añadida que sea la que dé el valor definitivo al reportaje.

 

El reportaje busca la acción y el dinamismo, rehuye la pasividad de las personas y de los objetos, trata de captar el detalle del gesto, de la expresividad corporal y relegar las actitudes estereotipadas.

 

Dentro de un reportaje fotográfico se pueden combinar las fotografías con los textos de tres modos:

 

           Reportajes cuya base son las fotografías. El texto tiene una importancia poco relevante, sirve para complementar parte del relato. A veces, se resuelve el reportaje con la fotografía y el pie correspondiente, sin otro texto. El valor informativo recae en la fuerza, interés y espectacularidad de las fotografías.

           Reportajes basados en el texto. Las fotografías carecen de interés informativo, son una mera ilustración que se incorpora para romper la monotonía de las columnas. Con frecuencia, ni siquiera llevan pie. Se trata de reportajes literarios o de relevantes periodistas cuyo gancho se centra en la calidad literaria del texto.

           Combinación armónica de texto y fotografías. Se sitúa entre los dos anteriores. Cada componente cumple la función que mejor puede desempeñar: las fotografías para representar las acciones y el texto para aportar datos, opiniones, ideas, conceptos, etc. Ambos poseen cantidad y calidad informativas y se complementan para ofrecer un reportaje de concepción global e integrada. Ni el texto ni las fotografías dan la totalidad de la información; sin la lectura de ambos no se comprendería el reportaje. Sólo cuando se da esta armonía podemos hablar de auténtico reportaje fotográfico.

 

Por último, se ha de hacer referencia a las diversas modalidades y funciones del reportaje , según el enfoque y tratamiento que presente. Las más relevantes son:

 

           Reportaje de noticia. Está motivado por alguna noticia inmediata y compleja. Ofrece una profundización en los antecedentes, circunstancias y consecuencias de la misma. Suele acompañar al desarrollo de la propia noticia, en la misma u otra página del periódico del día.

           Reportaje de denuncia. Es el reportaje el que crea la noticia al delatar una situación, una amenaza, un delito, ocultamientos políticos, etc. La imagen encierra un impacto importante a la hora de llamar la atención de los lectores.

           Reportaje de archivo. Utiliza fotografías de acontecimientos anteriores de forma exclusiva o combinadas con otras de actualidad. Las fotografías de archivo sirven para recordar una situación, para realizar una semblanza en caso de reportajes biográficos de personajes de actualidad y para relatar hechos actuales.

           Reportajes espectaculares. Las fotografías tratan de resaltar el lado espectacular de un hecho ya de por sí llamativo como un terremoto, un accidente de gran relieve, una gesta del desarrollo técnico, etc. Ofrecen un tratamiento espectacular por el tipo de imágenes inusitadas que ofrecen. Su valor reside en presentar algo que sale de lo visto normalmente. La espectacularidad nace de la grandiosidad del tema o del tratamiento original de la fotografía.

           Reportaje costumbrista. Se refiere a hechos que se repiten periódicamente en torno a determinadas tradiciones de un pueblo, supervivencia de oficios artesanales, aspectos folklóricos, etc. En este campo cabe incluir los reportajes de sociedad en los que se presentan reuniones sociales, bodas, etc.

           Reportajes científicos. Afrontan hechos de interés científico o técnico de atractivo popular, bien por estar de actualidad, bien por el interés general que conllevan.

           Reportajes atemporales. Se refieren a hechos históricos, monumentos, viajes, etc. Tratan de provocar la atención por lo llamativo de las fotografías o el descubrimiento de aspectos nuevos de realidades suficientemente conocidas por el lector. Pueden publicarse en cualquier momento, aunque se aprovecha alguna circunstancia para vincular el tema a la actualidad.

 

En los reportajes es conveniente combinar primeros planos con planos medios y generales. También es necesario realizar tomas apaisadas y verticales, así como desde distintos sitios y ángulos y en momentos diferentes, con el fin de obtener variedad y riqueza gráfica en el conjunto de las imágenes.

 

 

2.2.3.- Lectura y análisis de la foto fija: lectura denotativa y connotativa

 

La fotografía, la imagen fija es un signo que utilizamos con el fin de comunicarnos. Como ocurre con cualquier otro signo, se pueden distinguir dos aspectos diferentes dentro de su significación:

 

§          La denotación:

§          La connotación:

 

Desde un nivel denotativo, el observador puede enumerar y describir cada uno de los elementos que componen la imagen sin incorporar ninguna proyección valorativa de la misma. En este nivel de lectura nos ajustamos de manera literal a lo que nos es mostrado, a lo que percibimos objetivamente. Enumeramos los elementos que componen la imagen: el color, los objetos, los personajes, etc.

 

En un nivel connotativo, el observador interpreta los elementos leídos en el nivel anterior. Una misma imagen puede tener muchos sentidos. Decimos que una imagen connota alegría, tristeza, hambre, satisfacción, frío, calor, etc. Este nivel de análisis se organiza en función de la experiencia previa de cada persona. Dos individuos pueden dar interpretaciones diferentes o complementarias a una misma imagen.

 

La valoración de una imagen en cuanto a su significado termina por constituir un segundo mensaje y puede estar en contradicción con lo que se percibe objetivamente.

 

Resulta casi imposible encontrar una imagen que sea pura denotación, sin que se le atribuya ningún significado. Aunque el observador contemple las imágenes desde una perspectiva denotativa, no las puede descodificar si no es en función de su propia forma de valorar la realidad, de su subjetividad.

 

El nivel connotativo es simbólico. Se expresa en función de una serie de elementos y de un determinado contexto que se ponen en juego al componer el mensaje y permiten asociar en el inconsciente los deseos ocultos del observador. El código de connotación se da en un contexto determinado y en unas circunstancias sociales, políticas y económicas específicas. Tanto su representación como su significado están determinados en función de los valores dominantes en cada sociedad.

 

Una imagen puede tener múltiples interpretaciones hasta cierto punto previsibles. La connotación se crea al producir un mensaje audiovisual, pero su significado, las múltiples respuestas conscientes o inconscientes que pueden dar diferentes observadores, no están suficientemente previstas.

 

Los niveles de lectura de las imágenes (y, en general, de todos los medios de comunicación audiovisual) están en función de la edad y de la experiencia previa del receptor. Hasta los once o doce años hay una sujeción a la literalidad de la imagen; a partir de esa edad, se logra un nivel de análisis simbólico y abstracto.

 

Se pueden utilizar distintos procedimientos de connotación fotográfica:

 

- El trucaje, a través del cual pueden intervenir en una imagen personas o elementos que no estaban presentes en el momento de su registro. Dos personajes pueden aparecen en una imagen en lugares o actitudes que no se han producido en la vida real.

 

El 9 de Agosto de 1999 The Mirror publicó una foto de lady Di y Dodi al Fayed en actitud acaramelada. La foto original muestra la cabeza del hombre a una cierta distancia de la de la princesa. Un retoque digital desplazando la cabeza de Dodi hacia la izquierda transformó una simple foto en un morboso bombazo que agotó varias ediciones.

 

- La pose, la actitud de los sujetos define el significado de la imagen ya que podemos comunicar alegría, angustia, dolor… con un simple gesto. La toma fotográfica de un sujeto en una determinada pose condiciona la interpretación de la imagen.

 

- La fotogenia. Una imagen puede ser embellecida o realzada por la composición, la iluminación, el revelado, etc. Las cosas no aparecen en una imagen como son en la realidad sino que pueden ser transformadas por procedimientos técnicos con el fin de lograr un objetivo determinado. La utilización de la luz y del color connotan lujo, éxito, triunfo, etc.

 

- La estética de la imagen está en función del tratamiento que se le dé en cada caso. Una fotografía puede entenderse como una manifestación artística, documental, social, etc. y, de acuerdo a la técnica que se escoja, va a tener una valoración diferente.

 

- Los objetos que aparecen en la imagen permiten realizar una asociación contextual y pueden establecerse relaciones emocionales entre los sujetos y los elementos que los rodean. Pueden deducirse a qué clase social pertenecen los individuos fotografiados en función de su forma de vestir, sus muebles, su casa…; el nivel intelectual por sus libros, sus discos, retratos, etc.

- La articulación de las imágenes. Si se articulan de una manera lógica, hay que interpretarlas desde esa totalidad en la que se organizan. En el reportaje de una revista, por ejemplo, la connotación no se encuentra de forma aislada en una fotografía sino en todas las que lo componen.

 

Como vemos, una imagen es susceptible de poseer diversos significados. Una de las formas de darle un sentido unívoco es incorporarle un texto. En este caso, la imagen ya no ilustra a la palabra sino que es la palabra la que condiciona a la imagen.

 

El texto puede utilizarse para:

 

- Reducir las posibilidades significativas de la imagen. Realiza, entonces, una función de anclaje.

 

- Complementar la imagen formando una unidad con significado único. Se conoce como función de relevo. La relación entre imagen y texto es dinámica y se articula en función de la historia que se narra. Es el caso de una historieta, que necesita una texto para poder seguir la acción, o de los diálogos de una película.

 

2.2.4.- La imagen publicitaria

 

Elementos de un anuncio de prensa

 

Los principales elementos de un anuncio de prensa son los siguientes:

 

- El título.

 

Es la frase inicial del anuncio publicitario, la que introduce y sintetiza el tema, la que primero se lee, la que debe enganchar al lector. Debe contener, de la forma más creativa posible, el beneficio básico, para atraer la atención de los lectores. No hay normas respecto a su longitud; la brevedad es buena pero no nos debe obsesionar ya que puede hacer incomprensible el mensaje. Utilizar un lenguaje sencillo facilitará su comprensión. Hay varios tipo de titulares:

 

           Informativos. Dicen algo acerca del producto o su mercado.

           Selectivos. Se basan en una clara segmentación del mercado y suelen segmentar al público objetivo.

           De intriga. Despiertan la curiosidad del lector y deben estar justificados en las argumentaciones del cuerpo del texto ya que, sino, el anuncio resultaría incomprensible.

           Imperativos. Son útiles cuando están asociados a códigos de conducta, a valores sociales reconocidos y aceptados por la gran mayoría. (Ejemplo: Si bebes, no conduzcas).

 

- El slogan.

 

Es la palabra o frase creativa que sirve para fijar en el público, de modo sintético, el contenido de nuestra comunicación. Es una expresión breve, de fácil memorización, legible, comprensible, atractiva, impactante y sorprendente que genera deseo de ser repetida en la mente de los consumidores. En épocas pasadas tuvo gran importancia, no había una campaña que no contase con un slogan. Hoy en día no es así; ahora, lo importante es que el lector, a través de todo el anuncio, logre grabar en su mente el contenido que queremos transmitirle.

 

- Los subtitulares.

 

Son la/s frase/s que amplían o complementan la información del titular. Cumplen un aspecto de información puntual y se encargan de llevar la atención del lector del titular al cuerpo del texto. Normalmente, agilizan la lectura del texto lo mismo que un espacio en blanco, una frase en negrita, en cursiva, entre comillas, etc. Hay ocasiones en las que el pie de foto puede funcionar como subtítulo.

 

- El cuerpo de texto.

 

Completa y argumenta la información contenida en el título, es decir, desarrolla el mensaje. Incluye las ventajas del producto que deben quedar explicadas de forma sencilla. Para ello, debemos tener en cuenta el público al que nos dirigimos y utilizar un estilo de lenguaje adaptado a su nivel cultural. También es importante tener información respecto al anuncio que estamos elaborando para poder redactar el texto.

 

- La parte visual.

 

Es la imagen del anuncio publicitario. Normalmente, esta parte vendrá desarrollada bien por una fotografía bien por una ilustración.

 

- La marca.

 

Es la firma del emisor y puede estar formada por el logotipo o marca tipográfica, que representa la parte de texto de la marca y es imprescindible para poder leerla. Son muchísimas las marcas que, además, incorporan un símbolo con el afán de hacerse más distintivas.

 

- El slogan de marca.

 

Es una frase que suele aparecer, normalmente, en un cuerpo pequeño junto a la marca y suele ser breve y contundente.

 

- El slogan de cierre.

 

Es la parte conclusiva del anuncio, la que resume el mensaje. Se sitúa a pie de página y deberá ser la más recordada, la imagen a grabar en la mente del lector.

 

- Los textos complementarios.

 

Son las direcciones de teléfonos, internet, la relación de delegaciones, los cupones de información o participación en alguna promoción, etc.

 

 

Consejos para la creación de anuncios impresos

 

- Simplicidad.

 

Es una buena forma para empezar a plantearse un diseño para un anuncio impreso. Funcionan mejor las páginas poco cargadas. Se recomienda utilizar pocos tipos de letra distintos y fotografías grandes. Se recuerdan más los anuncios simples. La composición no debe ser planteada necesariamente de arriba abajo. El ojo del lector se fijará en primer lugar en el elemento más impactante de la página.

 

- Ilustración.

 

En la publicidad de revistas y en prensa, cuando contamos con el espacio necesario, el texto, y en ocasiones el titular, desaparecen. Una imagen acertada y la marca pueden ser suficientes, como lo muestra casi toda la publicidad de moda (ejemplo: Benetton). Funciona mejor la fotografía que el dibujo, es más convincente, más creíble.

 

- Titular.

 

Los titulares que ofrecen algún beneficio son, en principio, más atractivos. Una buena fórmula para realizar un titular que venda es presentar un beneficio y demostrar rápidamente el mismo, además de hacerlo fácilmente comprensible. Un buen titular informa y consigue identificarse con el público al que se dirige. Un titular largo que tiene algo que decir es más interesante que uno corto que no diga nada. Todos los titulares tienen la misma función: conseguir la atención del lector con una promesa creíble. A partir del titular podemos seleccionar al público que nos interesa. Los titulares que ofrecen novedades rejuvenecen el producto de alguna manera.

 

- Cuerpo de texto.

 

Debe ser diseñado para ser leído, con un lenguaje claro y directo. Si es muy largo se lee menos y, a menudo, pasa a ser un elemento visual más.

 

- Tipografía.

 

Las familias tipográficas que mejor funcionan por su legibilidad y armonía son las clásicas: Times, Courier, Didot, etc. Hay que evitar los textos en vertical excepto en casos excepcionales y controlar el contraste de la tipografía sobre el fondo que aparece.

 

- Creatividad.

 

Los medios impresos tienen múltiples recursos para informarnos y persuadirnos, además de los textos y la fotografía. Pueden transmitirnos una fragancia, contener pequeñas muestras de un producto o transformarse en todo aquello que una mente sensible y creativa puede imaginar. Otra posibilidad es impactar a pequeñas dosis mediante anuncios que aparecen en páginas consecutivas.

 

- Entorno editorial.

 

Es importante tener en cuenta el tipo de revista en el que aparecerá nuestro anuncio: formato, estilo, tipo de papel, número de página, anuncios vecinos, etc.

 

Lectura de imágenes publicitarias

 

Los verdaderos intereses de los productores de imágenes se ocultan detrás de estructuras muy refinadas, difíciles de descubrir a simple vista. Cada imagen publicitaria se esfuerza por convencer a su manera; son realizadas por personas que tienen ideas, opiniones y valoraciones enteramente subjetivas e individuales. Por lo tanto, la elección de las imágenes, de los actores y de los objetos que aparecen es indicativa de los intereses de los propios productores.

 

Para leer imágenes publicitarias debemos tener presente el nivel denotativo y el connotativo, ya estudiados.

 

El nivel denotativo se refiere a una enumeración y descripción de los objetos, cosas y/o personas en el contexto y localización espacial. En este apartado debemos observar el tipo de plano y de angulación, el uso que se hace de la luz y del color y las líneas de atención y de fuerza.

 

Los publicitarios distinguen entre la línea de fuerza, que va del ángulo superior derecho al inferior izquierdo, y la línea de interés, que va del ángulo superior izquierdo al inferior derecho.

 

El nivel connotativo permite analizar los mensajes ocultos que subyacen en una imagen, de qué manera aparece disfrazada la información, qué objetivos pretende y qué valoración tiene sobre la sociedad, el hombre, la mujer, la moral, etc., y, en última instancia, el grado de sugerencia que posee para cada individuo una misma imagen.

El emisor del mensaje conectará con el receptor en la medida que compartan experiencias comunes, que pueden ser experiencias reales o necesidades y deseos ocultos. Se trata de movilizar nuestro subconsciente para alcanzar, por medios indirectos, una gratificación social: resultar atractivo a los demás, mantenerse joven, etc.

 

En el nivel connotativo es necesario establecer la relación que existe entre cada uno de los objetos que analizamos en el nivel denotativo. La clase social de unos individuos no aparece necesariamente reflejada por una casa, un coche o un reloj de oro. Hay elementos similares pero mucho más sutiles y apenas perceptibles de los que también podemos obtener información: simples fragmentos de paisajes, personas, escenarios, etc., que cobran significación.

 

Es necesario contrastar la imagen analizada con su referente real. ¿Las cosas son como nos las muestran los medios de comunicación o son diferentes? ¿Los ambientes en los que nos movemos son similares a los que ofrecen los diversos medios de comunicación? ¿Las profesiones y las actividades de hombres y mujeres de nuestro barrio se parecen o no a las que ofrecen los medios?

 

Análisis de un anuncio

- Lectura objetiva.

En esta imagen se representa el fragmento de la cubierta de proa de una embarcación en la que hay depositadas dos copas. Por detrás de ellas podemos distinguir una cuerda que acaba en un nudo sujeto a un saliente metálico. La amarra y su sujeción son los únicos elementos diferenciadores que, en un nivel objetivo, nos hacen ver una embarcación y no una terraza al aire libre en la costa.

 

También se distingue una barandilla baja que bordea la embarcación. En el ángulo superior derecho y en primer término, se ve el fragmento de una pierna de mujer que aparece delante de la superficie de una prenda (aparentemente una falda) de color amarillo, con flores estampadas en tonos naranjas, blancos, rojos, rosas y amarillos. En este sector de la imagen destaca la dureza de los pliegues de la falda recortados sobre el fondo, dan la impresión de delimitar el contorno de una superficie añadida “a posteriori”.

 

La proa de la embarcación se orienta hacia un fondo aparentemente dibujado o, al menos, retocado (trucaje fotográfico), en el que aparece pintado un cielo nublado y un mar en calma que bordea una superficie de arena con palmeras (¿isla tropical?).

 

En la zona inferior de la imagen aparece un texto formado por letras amarillas, dispuesto como una línea oblicua, en el que podemos leer “Ron Bacardí… en compañía”.

 

En la base del anuncio, una franja blanca, en la que distinguimos un texto con un tipo de letra reducido y, a la derecha, dos botellas que aparecen cortadas en su base: en la primera de ellas (la más grande) vemos la etiqueta en la que aparece el producto que se anuncia y la marca publicitaria; en la segunda (parcialmente tapada por la primera) sólo distinguimos la marca publicitaria que aparece repetida dos veces.

 

Esta imagen presenta el predominio de líneas que se convierten en indicadores de dirección y guías de la observación. Podemos distinguir una línea de fuerza en la que situamos las dos copas y el fragmento de una pierna de mujer. La rodilla de ésta se convierte en un indicativo de dirección quebrado en interacción con el esbozo de otra línea quebrada apuntada por las dos copas. Ambas líneas quebradas forman la diagonal de fuerza.

 

Dentro de la imagen podemos distinguir un indicador de dirección formado por el vértice de la barandilla y el límite de la superficie de la cubierta que marca la confluencia de cuatro líneas apuntando hacia el paisaje: playa y palmeras, mar y cielo.

 

La línea de fuerza viene enmarcada por un doble abanico: de arriba abajo, por los pliegues de la falda y, de abajo a arriba, por las copas y el rótulo textual.

 

Por lo que respecta al color, el escenario presenta un predominio de colores fríos: cubierta del barco, isla, cielo, mar… que tienden al blanco, mientras que los amarillos y anaranjados, colores calientes, están presentes en las copas y, sobre todo, en el fragmento de mujer que aparece en el ángulo superior derecho de la imagen.

 

- Lectura subjetiva.

 

La presencia de una embarcación de recreo que navega hacia una isla o continente con palmeras nos transmite la idea de exotismo. Las dos copas sugieren invitación y también la presencia de dos sexos, de dos gustos distintos (se diferencia en la imagen a partir de la colocación del limón). Esta diferencia de sexos se marca también en las dos botellas: la de ron cerrada, la de refresco, abierta.

 

La posición de la rodilla de la mujer apunta a desarrollar un movimiento de invasión del encuadre en dirección a las copas. El escenario se llenará de luz, colorido y calidez en cuanto la mujer culmine su movimiento. Éste es, quizás, el elemento más sofisticado de la imagen.

 

- El texto.

 

En este caso, el texto cumple una función de relevo, refuerza las cualidades del ron para ser combinado con otras bebidas refrescantes y, a la vez, marca un equívoco: beba este ron siempre en compañía.

 

- Comentario final.

 

El fetiche ron se identifica con el exotismo, el paso del frío al calor, la compañía gratificante. Hay un submensaje que viene marcado por una cadena con eslabones que sirven de indicadores: la botella que señala a la mujer, la rodilla de la mujer que señala a las copas y las propias copas que se convierte

Tema 1. La Comunicación

Publicado en General por GINES 11:44 pm Lunes, 1 Octubre 2007

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Programación de CAM para el curso 2007-08

Publicado en General por GINES 12:47 am Domingo, 23 Septiembre 2007

Os adjunto la Programación del curso en formato WORD para que la consulteis.

Pinchar aquí para descargar la Programación de CAM para el curso 2007-08