EL DÍA 1 DE NOVIEMBRE SE ABRE EL CLUB DE LECTURA. A partir de esa fecha empezaremos a dejar nuestros comentarios sobre el libro. Empezaremos con los nueve primeros capítulos, que son los que analizaremos y comentaremos.
Para empezar os dejo un poco de información sobre el autor: John Boyne, esperando que sea de interés.

John Boyne nació en Dublín, en 1971 en el seno de una familia que encontraba en la lectura su pasatiempo favorito. Antes de triunfar en el mundo de las letras, este autor de chico solía apasionarse con historias de aventura y disfrutaba leyendo relatos ante sus padres y hermanos.
Estudió en el Trinity College y en la universidad de East Anglia, en Norwich, Inglaterra. En su obra toca varios géneros, escribiendo tanto para adultos como para jóvenes, pero conservando un estilo fácil y dinámico, siempre con buena ambientación histórica.
Bibliografía
2000 The Thief of Time con la que debutó como novelista
2001 The Congress of Rough Riders
2004 Crippen
2006 Next of Kin2007 El niño con el pijama de rayas: Éxito en todos los países en los que se publicó. En Irlanda se mantuvo en primer lugar durante un año entero. Ha sido traducida ya a treinta y cuatro idiomas y ha supuesto un extraordinario éxito de ventas en diversos países. Ganadora de dos Irish Book Awards y finalista del British Book Award, ha sido recientemente llevada al cine bajo la dirección de Mark Herman. En España ha sido galardonada con el Premio de los Lectores 2007 de la revista Qué Leer y ha permanecido más de un año en todas las listas de libros más vendidos.
2008 Mutiny On The Bounty: Con un talento especial para abordar temas conocidos con una mirada nueva que invita a la reflexión, dejando una profunda huella en los lectores.
2008 La Casa del propósito especial: Don narrativo para tratar grandes acontecimientos históricos desde perspectivas desconocidas, proyectando sobre lo ya sabido una luz nueva y sorprendente.
Premios
1995 The Curtis Brown award
2008 Leeds Books Awards
2008 Irish Book Awards - The Dublin Airport Authority Irish Children’s Book of the Year - Jnr por “El niño con el pijama de rayas”
2008 Premio Qué Leer al Mejor libro del año de un autor extranjero en 2007 por “El niño con el pijama de rayas”
En una entrevista publicada en EL PAÍS por JESÚS RUIZ MANTILLA el 25/10/2009 podemos leer algunos estractos:
“…John Boyne posee una enfermiza obsesión por colarse en la historia con mayúsculas. Lo hizo una vez y se convirtió en un autor mundialmente reconocido. Fue cuando, de la mano de Bruno, un chiquillo curios, se empeñó en husmear las compuertas del Holocausto y parió un libro ejemplar: “El niño con el pijama de rayas”. Aquella aventura que podía comenzar como un cuento de fantasía y terminaba en un relato de terror, estaba dirigida a un público más o menos preadolescente, entre infantil y juvenil, pero acabó cautivando a lectores de todas las edades en cuarenta idiomas y con cinco millones de copias vendidas.
Aunque no sólo de historia viven los héroes inventados por este autor irlandés, sensible e imaginativo, humilde y en cierto modo arriesgado, que busca romper barreras entre esa manía editorial de clasificar los buenos relatos por edades. También se empeña en jugar con temas eternos, como la lucha del bien contra el mal y en otros asuntos polémicos como la redención literaria. En “El niño con el pijama de rayas”, bordó esa visión de la barbarie con la mirada del hijo de un nazi tan familiar y cercano para los suyos como sangriento y cruel en su trabajo exterminador.
La experiencia fue tan intensa que hoy es el día que lamenta no haber acudido a Auschwitz para haber escrito su mayor best seller. “Entonces no me podía permitir ciertos lujos, aunque puede que el libro hubiese perdido en inocencia”, comenta el autor. Ahora si viaja y lo agradece profundamente porque ni se le ocurre renegar de su éxito. Lo disfruta y lo aprecia. Es el fruto de una decisión sin red. Quería más que nada en este mundo ser escritor. Dejó su empleo con futuro en una cadena de librerías de Dublín y se marchó junto al mar para encerrarse a crear a tiempo completo. Hoy es uno de los literatos más reconocidos en su país, aunque escribe de todo menos de Irlanda. Porque no se considera un autor irlandés, sino un escribidor profesional, en los términos de Vargas Llosa, que trata de llegar al máximo número de lectores sin fronteras. Alguien que no desprecia un interlocutor dispuesto a emocionarse con alguno de los ingredientes que va posando estratégicamente en sus novelas: una aventura, una triste historia, una amistad de hierro, un viaje a lo desconocido.
¿Qué le ocurre a usted con la historia? ¿Es de los que piensan que está llena de clichés apetecibles a la hora de desmontar?
Creo que sí, que nos apresuramos demasiado en juzgar según qué personajes. Lo que sabíamos de un marino histórico, como el capitán Blyth, nos llegaba a través de tres películas, nadie conocía su verdadera versión de los hechos. Si sacamos a estos personajes de los contextos históricos en que se juzgan y los metemos en territorios más íntimos, nos dan otros rasgos de su personalidad. Es decir, si los alejamos de la parafernalia de la autoridad y los llevamos a sus habitaciones, a sus lugares pequeños, encontramos rasgos muy diferentes y no menos reales.
¿Escribe para todos los públicos a conciencia?
No es algo premeditado, pero siento que mis libros deben ser leídos por todo el mundo, sin pensar en edades. Pienso en los autores que siempre me han fascinado, de Dickens a Stevenson y lógicamente pretendo emularlos. La gente de mi generación no escribe historias. Creen que esa palabra: historia, es un taco, una ofensa, algo sucio. No lo tienen en cuenta, y para mí, además de un lenguaje bonito y acertado, la historia es lo que debe primar.
¿En todos los niveles?
Absolutamente en todos. Hay muchas familias que han discutido “El niño con el pijama de rayas” con la visión que dan tres generaciones en una casa. Para mí, Bruno es equiparable al Jim Hawkins de “La isla del Tesoro”. Podía hablar con mis padres sobre él. Hay libros que además puedes volver a ellos en cualquier edad y encontrar grandes cosas. Ahora he hecho un Club con mis sobrinos. Cada uno de nosotros elige un libro y los demás deben leerlo. Después lo discutimos. Yo elijo los que creo que deben estar en las estanterías de clásicos, como “Oliver Twist” o hemos leído lo más reciente de Mark Haddon: “Un pequeño incidente”. Cosas así. Incluso me han obligado a meterme en “Crepúsculo”; pues muy bien, lo leí, nos divertimos.
¿Es crucial pensar en el lector?
Yo jamás incluiré en mis novelas elementos que puedan excluir a un posible lector. Está bien que existan libros sórdidos o historias de drogas, alcoholismo y perdición. Está muy bien. Yo leo esos libros, pero como escritor no me interesan.
¿Qué le interesa?
Cosas anticuadas. Reconozco que lo soy en mis gustos y en mi escritura. Pero es que estas cosas son las que han durado siglos. No es malo ni me avergüenzo.
No tuve suerte. Me costó mucho llegar hasta aquí. Antes de “El niño con el pijama de rayas ” había escrito cuatro novelas que no vendieron suficiente y no habrían podido sostener una carrera. La vida que llevo hoy no tiene nada que ver con mis primeros años, muy difíciles, muy estresantes, siempre arruinado, convencido de que mi escritura no interesaba a nadie…”
¡ÁNIMO! ¡A LEER Y A PARTICIPAR! (*-*)