La pena de muerte

10 Octubre 2019 por mariofv

La pena capital es un tema que, pese a estar en un segundo plano en el debate político en nuestro país, está muy presente alrededor del globo y se reaviva cada vez que salta la noticia de algún tipo de crimen horrible. Quizá no tanto en la escena pública, pero sí en nuestros hogares. ¿Quién no ha deseado la muerte de algún criminal o ha escuchado frases del tipo: “a ese que lo cuelguen”? Por este motivo lanzo la siguiente pregunta: ¿Sería correcto contemplar este tipo de castigo en el código penal de una sociedad moderna como la nuestra?

Pues bien, para resolver una cuestión como esa hay que tener en cuenta diferentes aspectos. Empezaremos por los argumentos a favor. En primer lugar, se salvarían vidas inocentes, puesto que abundan los casos de asesinos reincidentes que, tras pasar por la prisión y no reinsertarse, vuelven a llevarse vidas por delante al salir. Estas muertes también podrían evitarse aplicando la cadena perpetua. Pero esto nos lleva al segundo argumento, y es que muchas personas no están dispuestas a pagar impuestos que se destinen a la manutención de por vida de asesinos o pederastas. Por último, la empatía también juega un papel fundamental a la hora de analizar este tipo de medidas. Si me pusiera en el lugar de alguien al que un psicópata le arrebata un ser querido, no descansaría sabiendo que en unos años sería libre. Tampoco me sentiría tranquilo si tuviera que compartir vecindario con una persona que acaba de salir de la cárcel por asesinar a su expareja.

Pero también hay cantidad de argumentos en contra de la pena de muerte. Como contrargumento al primero de los anteriores, podríamos decir que esta pena podría llevar a la pérdida de un mayor número de vidas inocentes. Un asesino desesperado que sabe que va a morir, en vez de llevarse una persona por delante, quizá se lleve cuatro y las de los policías que lo persiguen. Eso nos obligaría a contemplar matanzas como las que se dan en otros países y que, por suerte, son casi inexistentes en el nuestro. Otro argumento que refuerza este punto de vista son las propias cifras de delincuencia. No existe ninguna correlación entre la reducción de éstas y el endurecimiento de las penas. De hecho, podemos observar cómo, en territorios con leyes penales mucho más severas, el número de delitos relativo a la población es mucho mayor que en España. Contra el último de los argumentos a favor de la pena de muerte, podríamos decir que éste es puramente emocional. Muchas personas (entre las que me incluyo) creen que, a la hora de hacer política, no deberíamos dejarnos guiar por los sentimientos de las víctimas, sino por la racionalidad del gestor. La aplicación de la pena de muerte supondría la destrucción del sentido de nuestro código de leyes, código enfocado en la reinserción. Tras la sentencia definitiva, no hay reinserción posible.

Personalmente, si tuviera que decidir, me decantaría por su aplicación en los casos más extremos. Pero no es un asunto del que esté completamente convencido por el momento. De esta manera, queda abierto el debate. Y tú, ¿qué opinas?

José Muñiz González-Merino

La filosofía del judo

7 Octubre 2019 por mariofv

El judo, más que un arte de ataque y de defensa, es un estilo de vida para aquellos que lo practican; un camino para alcanzar la armonía perfecta entre cuerpo y mente. De hecho, en japonés, la misma palabra “judo” define a la perfección dicha actividad. La sílaba “ju” es utilizada para denominar las cosas flexibles, y la silaba “do” se traduce como camino: “El camino de la flexibilidad”. Este nombre se debe a que su regla básica, aplicada a cualquier ámbito de la vida, es obtener consecuencias de gran impacto por medio de acciones pequeñas.

Para el Maestro Jigoro Kano, fundador del judo en 1882, las finalidades del judo, además de las físicas −el control del cuerpo y la lucha− a las que catalogaba de secundarias, eran sobre todo morales. Él buscaba formar una personalidad superior, comprometida a seguir conductas correctas; es decir, que a través de la práctica del judo el ser humano completase su pleno desarrollo físico y mental. Así se convertiría en una persona útil a la sociedad.

La virtud por excelencia del judo es el respeto. Por ello, toda clase, combate o competición, comienza y termina con el saludo, “rei”, expresión que sintetiza el conjunto de valores del judo: respeto, humildad, gratitud y aprecio hacia el “sen-sei”, el Maestro, hacia los compañeros y los oponentes, “uke”, y hacia el “Dojo”, el espacio destinado a la práctica de artes marciales. En resumen, no hay perfección en el “judoca” si no encuentra el “do”, el camino para pulir su conducta y comprender los valores morales.

Elena Suárez González

Comencemos por tres citas, ¿por qué estudiar Filosofía?

23 Junio 2019 por mariofv

“Nadie por ser joven dude de filosofar ni por sentirse viejo se abstenga de ello… Pues quien dice que no le ha llegado la hora de filosofar o que ya le ha pasado es como quien dice que no se le presenta o que ya no hay tiempo para la felicidad. De modo que deben filosofar tanto el joven como el viejo: el uno para ser a un tiempo joven y maduro, y el otro para que, envejeciendo, se rejuvenezca”

Epicuro, Carta a Meneceo

“Yo no creo que razonar sea, como se dice, un bien para los seres humanos, excepción hecha de una selección, a la que le bastan unas indicaciones para descubrir por sí misma la verdad. A los demás, o bien los llenaríamos de menosprecio injusto respecto a estos problemas, cosa inconveniente, o bien los llenaríamos de una vana y necia suficiencia por la sublimidad de las enseñanzas recibidas”

Platón, Carta VII

“Obsérvese cómo emplea mejor el tiempo una juventud deseosa de saber, una juventud que recibe del dogmatismo ordinario tan numerosos y tempranos estímulos, sea para sutilizar cómodamente sobre cosas de las que nada entiende y de las que -ni ella ni nadie- entenderá nada, sea incluso para tratar de descubrir nuevos pensamientos y opiniones, y para descuidar así el aprendizaje de las ciencias rigurosas”

Inmanuel Kant, Crítica de la Razón Pura, Prólogo a la segunda edición