Artículo realizado por Claudia Vanessa Mosquera Valenzuela

bernini-apollo.jpg       Apolo y Dafne, de Bernini. Pincha en la foto para ampliarla.

 La muchacha se está convirtiendo en árbol entre los brazos del dios. La escultura representa tan bien esta metamorfosis que los que han visto de cerca esta estatua dicen que en la textura de mármol del cuerpo de Dafne se aprecia la rugosidad del tronco del laurel en la piel de la ninfa.

MITO DE APOLO Y DAFNE 

Apolo, dios de los arqueros, de la música, de la profecía y de la luz, era muy poderoso, pero no siempre afortunado en sus amores. Su primer amor fue la ninfa Dafne, pero ella lo rechazó. La violenta pasión de Apolo y la resistencia de Dafne se debían a que Eros (Cupido),  irritado por las bromas de Apolo, le disparó a él una flecha de oro para que se enamorase de ella, mientras que a Dafne, le dirigió una de plomo para que le rechazase. Apolo persiguió a Dafne con todo tipo de súplicas amorosas, todas las cuales rechaza hasta llegar a orillas del río Peneo. Aquí justo en el momento en que va a darle alcance, ella pide ayuda a su padre, el dios del río, el cual la transforma en un laurel. Apolo se queda de una pieza al ver convertirse en árbol a la ninfa que tanto amaba y abraza el tronco que fuera su cuerpo. Al pie del árbol decide que será su símbolo y se hace una corona con un par de ramas, es la famosa corona de laurel de Apolo, adorno de los poetas y de los emperadores romanos.

Laurel, plátanos y arces junto a la verja que da al antiguo Colegio Manuel Medina.

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